TonteOrías las justas

Una tonelada de experimentación, un kilogramo de intuición y un gramo de teoría.

–Homo Minimus

Es complicado vivir en un mundo con tantas ideas. La densidad de datos e información es casi insoportable y para cada problema tenemos mil soluciones. Y lo peor/mejor es que podemos acceder a esas soluciones en un clic de ratón. No es extraño pues que nuestras mentes sean hervideros de teorías: muchas y contradictorias y de calidad variable.

THEORY

Algunos no podemos dar un paso sin tener una teoría. Aunque nada sea más práctico que una buena teoría, el problema/bendición es que no tenemos una sola teoría, tenemos demasiadas. Para todo tenemos varios procedimientos y para todo tenemos varios modelos.

Y está bien que tengamos modos de orientar nuestra acción. Pero siempre que nuestras teorías o nuestros modelos del mundo no nos abrumen y nos hagan pasar por alto lo que tenemos delante de las narices. El peligro de las teorías explícitas, verbales, codificadas, es que nos ahorren el trabajo de pensar, sentir y experimentar. Son un atajo, a veces un atajo que acaba en un callejón sin salida.

Alguien dijo: “No me gusta tu revolución si no se puede bailar”. Alguien más podría decir: “No me gusta tu teoría si no ha surgido de mis torpes pasos”. Pero no es eso lo que hacemos; no mantenemos una saludable actitud escéptica hacia nuestras teorías, sino que las tomamos como un cálido manto acogedor que nos protege del azote del mundo y evita que nos tengamos que ensuciar con el barro de los problemas reales, los obstáculos reales, la ambigüedad y la confusión.

Así que estamos sometidos a una tensión entre la necesidad de teorías para orientarnos y la necesidad de experiencias para fundamentarlas, corroborarlas y hacerlas nuestras.

Artículos de la serie Fracasa más, fracasa con gracia: 

FAILFracasa más, fracasa con gracia
Informe de fracasos al 14.1.13
Ridículum vitae
Mentalidad experimental y sentido del rídiculo
James Altucher y su ridículum vitae
Algunas ideas para fracasar con gracia
Cómo asumir riesgos con inteligencia
El fin justifica los miedos
TonteOrías las justas
El poder de la mediocridad
Revisión final del proyecto aumentar los fracasos
Hiperaprendizaje con primeras versiones de mierda

17 pensamientos en “TonteOrías las justas

  1. Flames

    Me ha gustado mucho el post. Me “toca” en temas que tengo en la cabeza en estos momentos.

    He dado con el libro PENSAR DEPRISA, PENSAR DESPACIO de Kahneman que creo que toca temas que tienen que ver con el post. Todavía no lo he leído, pero lo espero ansioso.

    “El peligro de las teorías explícitas, verbales, codificadas, es que nos ahorren el trabajo de pensar, sentir y experimentar.”

    Habrá gente que actúe sin pensar, pero a algunos nos pasa lo contrario. Probablemente el mejor lema publicitario que haya visto es el de JUST DO IT. Y el más profundo.

    Responder
    1. homominimus Autor de la entrada

      El libro de Kahneman es muy bueno. Pero con este artículo voy más en la línea de un libro llamado ‘Cerebro de liebre, mente de tortuga‘, de Guy Claxton. Kahneman habla del sistema 1 y el sistema 2, el sistema intuitivo basado en heurísticos y el sistema analítico-lógico. En el libro de Claxton, en cambio, se hace la oposición entre el sistema rápido (analítico-lógico) y el lento (contemplativo, experiencial, asociativo).
      En resumen, el libro de Kahneman responde a la pregunta: ¿Nuestro sistema 1 inconsciente nos lleva a comportamientos irracionales?
      El de Claxton: ¿podemos ser más inteligentes pensando menos?

      Responder
    2. homominimus Autor de la entrada

      El lema que propondría Guy Claxton sería una mezcla del “Just do it”, para adquirir conocimiento por ósmosis, por experiencia directa, y el “Don’t do it, just sit down”, que animaría a tolerar la lentitud de las formás más contemplativas y asociativas de conocimiento.

      Responder
  2. Pingback: El minimalismo existencial en 100 frases | Homo Minimus

  3. Pingback: Hiperaprendizaje con buenas primeras versiones de mierda | Homo Minimus

  4. Pingback: Fracasa más, fracasa con gracia | Homo Minimus

  5. Pingback: Informe de fracasos al 14.1.13 | Homo Minimus

  6. Pingback: Ridículum Vitae | Homo Minimus

  7. Pingback: Mentalidad experimental y sentido del ridículo | Homo Minimus

  8. Pingback: James Altucher y su Ridículum Vitae | Homo Minimus

  9. Pingback: Algunas ideas para fracasar con gracia | Homo Minimus

  10. Pingback: Cómo asumir riesgos con inteligencia | Homo Minimus

  11. Pingback: El fin justifica los miedos | Homo Minimus

  12. Pingback: El poder de la mediocridad | Homo Minimus

  13. Pingback: Revisión final del Proyecto Aumentar los fracasos. | Homo Minimus

  14. Pingback: ¿Quieres vivir hasta los cien años? | Homo Minimus

  15. Pingback: Más de veinte mantras para encender la tenacidad y la perseverancia | Homo Minimus

Si comentas recibirás treinta latigazos; si no comentas recibirás treinta latigazos.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s