Cien maneras de enganchar a los lectores de tu blog

 

1. Compras una caña de pescar y sales a la calle a ver qué pescas.

2. Sé radicalmente honesto. Por ejemplo, “Lector, eres un gilipollas” (seguro que aciertas con un 3% de tus lectores; no des nombres: no es elegante y, de todos modos, ellos ya saben quiénes son).

3. Sé honestamente radical. Por ejemplo, “Solo quiero tu atención para sacarte el dinero y vivir sin trabajar mientras viajo por el mundo, panolis, que eres un panolis”.

4. Promételes el oro y el moro. Yo prometí, a bombo y platillo, escribir un libro en un año. No lo hice.

5. Págales para que se suscriban al blog, después escribir artículos geniales y terminar haciendo que paguen por seguirte.

6. Traduce y regala un libro de un autor famoso: por ejemplo, focus, de Leo Babauta

7. Traduce y regala otro libro de un autor famoso: por ejemplo, El pequeño libro de la satisfacción, de Leo Babauta

8. Traduce y regala otro libro de un autor famoso: por ejemplo, La gran destreza, de Leo Babauta.

9. Crea un curso gratuito que dure un año. Por ejemplo, Los tres hábitos que cambiarán tu vida.

10. Crea una visión inspiradora y envuélvela en palabras anfetamínicas.

11. Vende la ilusión del cambio, como en Los tres hábitos que cambiarán tu vida.

12. Proporciona herramientas para convertir las ilusiones en acciones y quizá en resultados.

13. Proporciona recompensas variables. No seas sublime sin interrupción. Así reforzarás el circuito neurologico de recompensa y bañarás en dopamina a tus lectores: siempre vendrán a por más, esperando el gran artículo y solo obteniéndolo de tarde en tarde.

14. Haz uso y abuso del humor. Y de los retruécanos.

15. Crea variedad en tus artículos haciendo participar a los lectores. Por ejemplo: Bloguero a la carta, cien platos en el menú.

16. Artículos apocalípticos. Por ejemplo, Cómo perder el alma en tres cómodos pasos.

17. Artículos absurdos. Por ejemplo, Cómo empezar una conversación con una mujer.

18. Artículos experimentales.

19. Intenta “refutarte” como escritor todos los días.

20. Busca la variedad a través de la gente con la que te relacionas y después escribe sobre esa variedad personal que te vas encontrando. Esa es la esencia de mi Proyecto 52 paseos con al menos 52 frikis, todavía vigente. Llevo 28 paseos con 28 frikis.

21. Crea una comunidad en tu blog. Lo intenté en Somos 17 y estamos locos.

22. Crea una tribu y produce encantamientos que te conviertan en el chamán de la tribu.

23. Estudia a los encantadores de serpientes y princesas desencantadas.

24. Estudia psicología de la personalidad aplicada.

25. Busca a tres blogueros que te atraigan, a ser posible que te deslumbren, y roba implacablemente.

26. Estudia el estilo de James Altucher. Pídele permiso para traducir uno de sus artículos y publícalo en tu blog: James Altucher y su ridículum vitae.

27. Estudia el estilo de Tim Ferriss.

28. Estudia el estilo de Leo Babauta.

29. Busca a blogueros que escriban en tu lengua en un área parecida y prueba a imitar uno o varios elementos de su estilo.

30. Practica la práctica deliberada aplicada a la escritura.

31. Escribe pensando en un lector ideal.

32. Escribe sin pensar en nadie, usa la escritura como un medio de autoexpresión.

33. Cultiva campos de la ciencia, el arte o el mundo de las aficiones muy distintos a aquel sobre el que escribes y extrapola, transfiere o adapta ideas.

34. Baila el baile del pato.

35. Créate retos semanales.

36. Aprende el método de aprendizaje de Tim Ferriss, DiSSS, y aplícalo a la escritura de blogs o bestsellers. Lee  el artículo de Iván Entusiasmado.

37. Escribe como Dios te dé a entender y reza por que te encuentren lectores que se enganchen a lo que escribes. Entre 7.000 millones de seres humanos quizá encuentres unos miles. Aplica un marketing minimalista para tu blog.

38. Toma unos cuantos dardos. Lánzalos sobre varias paredes distintas. Toma un cubo de pintura y dibuja varias dianas cuyos centros estén en la punta de los dardos anteriores.

39. Escribe todos los días. Lee este fragmento de Ray Bradbury  de Zen en el arte de escribir. 

40. Intenta enganchar a una persona particular a tu blog. Haz lo humano y lo sobrehumano. Díselo con flores.

41. Haz algo que te pueda hacer perder el interés o la paciencia de tus lectores. Verifica si perdiste el interés.

42. Crea una métrica para medir el interés de los lectores en cada uno de tus artículos. La mía es el número de comentarios, no las visitas, los enlaces o mierdas similares.

43. Parte de la base de que ser tú mismo a veces es un buen camino para enganchar a mucha gente.

44. Parte de la base de que lo último que te conviene para enganchar lectores es ser tú mismo.

45. Sé tú mismo, pero alguna versión mejorada de ti mismo.

46. Asume que eres un Don Nadie, así no tendrás nada que perder  y podrás ponerte manos a la obra para dejar de ser invisible.

47. No olvides Siempre Estar Celebrando.

48. Si no te enganchas a ti mismo (motivas), difícilmente podrás enganchar a los demás.

49. Pregúntate: ¿por qué quiero enganchar a la gente a mi blog o libros?

50. Piensa en distintas formas de enganchar peces: anzuelos, redes, cartuchos de dinamita arrojados al río, bolsas de plástico, etc. Luego busca su equivalente para el blog o los libros.

51. Ponte en el lugar de un pez: ¿qué tipo de alimentos te gustan?

52. Ponte en el lugar de la caña: ¿qué tipo de anzuelos te van mejor?

53. Ponte en el lugar del pescador: ¿por qué y para qué pesco?

54. Cuando te sientas desesperado, descansa y vuelve al día siguiente.

55. Cuando te sientas eufórico, descansa y vuelve al día siguiente.

56. Invéntate un santo que patrocine tu blog: Diógenes de Sinope: el santo patrón del minimalismo existencial.

57. Pasa mucho tiempo solo.

58. Funde tu identidad con la chusma: pasa mucho tiempo sumergido en el colectivo, la tribu, el grupo, el rebaño, la piara, el banco de peces, la manada, la bandada, el grupo de meditación budista o algún partido de izquierdas.

59. Habla de religión y política en la primera cita. Si tienen que saber la verdad que sea cuanto antes.

60. Considera que cada artículo que escribes es una muesca en el universo.

61. Mantén una mentalidad de crecimiento (Carol Dweck).

62. Libérate de la mentalidad fija propia de la educación formal.

63. Ten un affaire con una escritora y bloguera de éxito. Yo lo tuve con esta.

64. Aburre a la gente. Y luego les inspiras. Una de cal y otra de arena. Intercala lo excelso con lo infame.

65. Escribe como si nadie te fuera a leer, como si fuera un diario personal. La mezcla de frescura y desinhibición puede enganchar a muchos.

66. Escribe cuatro artículos por cada uno que publiques.

67. Escribe todos los días y comprométete a sorprenderte todos los días. Como resultado, seguro que sorprendes a alguien más.

68. Si escribes en un blog, adornas tus artículos con fotografías absurdas, que no tengan nada que ver con el tema de la entrada. Así parecerá que hay un significado profundo en lo que escribes.

69. No olvides introducir de cuando en cuando una foto de una trabajadora de la limpieza.

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70. En las entradas del blog: viñetas satíricas.

71. Haz uso y abuso del efecto cliffhanger. Te lo recomiendo porque…

72. Reta a tus lectores a algo imposible, por ejemplo, El reto de la ducha fría.

73. Humilla a tus lectores (hay un público masoquista esperando a ser fustigado con tus dardos envenenados).

74. Invéntate afrentas de otros escritores o blogueros y usa la ira como combustible para tu imaginación.

75. Tira un dado por las mañanas y decide con quién te vas a meter.

76. Sé bueno.

77. Sé malo, muy malo.

78. Busca siempre los extremos. El extremo por el extremo.

79. Piensa en diez verdades de la sabiduría popular y crea diez artículos refutando esa verdad.

80. El arte por helarte.

81. Usa la escritura libre en un 7% de tus artículos.

82. Ten una vida interesante. Y si no la tienes, haz como si la tuvieras.

83. No salgas de tu casa, conviértete en un monje de las letras. Tu aburrimiento será una extraordinaria fuente de creatividad.

84. Haz una encuesta informal sobre el tipo de lectores que te leen actualmente. Usa esa información para hacerles un traje a la medida u obtener ideas.

85. No te preocupes por si molestas a tus lectores. Un día que no cabrees a un lector es un día perdido. Aquí perdí unos cuantos: La verdad es la verdad, la diga Agamenón o Adolfo Hiitler.

86. Si no se da de baja un lector cada vez que escribes un nuevo artículo, es que te estás aburguesando.

87. Lee sobre cinco temas diferentes todas las tardes.

88. Escribe muchas listas de cien. Por ejemplo: Cien maneras de hacerte miserable la vida,

89. Abre un documento de texto por cada semilla de idea que te parezca más o menos prometedora.

90. Abre un diccionario por una página al azar. Selecciona una palabra. Abre por otro lado. Selecciona otra palabra. Junta ambas palabras y crea un artículo.[Gracias por las ideas, Anca Balaj]

91. Lo mismo que antes pero con tres palabras.

92. Lo mismo que antes pero con cuatro palabras.

93. Muéstrate vulnerable.

94. Haz una confesión al menos una vez al mes.

95. Insulta la inteligencia de tus lectores.

96. Insulta a tus lectores con inteligencia.

97. Actúa como una estrella de rock.

98. Escribe artículos invitados en blogs para mujeres modernillas y frívolas que van de liberadas sobre temas que no te interesen pero que generen carnaza para el vulgo. Por ejemplo, ¿Qué quieren los hombres 2.0?, en el blog de Caro Chan.

99. Intenta llevar al extremo las situaciones cotidianas.

100. No vayas de nada, ni siquiera de ti mismo.

101. Da las gracias a tus lectores periódicamente, no eres nadie sin ellos.

102. Ni ellos sin ti.

Cómo empezar tu vida  de cero en quince  minutos

  • Necesitas un cronómetro. Puedes usar uno en línea o el del teléfono.
  • Necesitas un lápiz y una hoja en blanco. No sirve el computador.
  • Has de dedicar cinco minutos previos a no hacer nada y  diez minutos de pensamientos y emociones intensas y algo de escritura. Esa es tu inversión, si quieres empezar de cero en tu vida en solo quince minutos.

SIGUE ESTOS PASOS SIN PASAR AL SIGUIENTE HASTA HABER COMPLETADO LOS PREVIOS

1º Buscas el material: cronómetro, papel en blanco, lápiz.

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¿YA? Sigue leyendo.

2º Enciendes el  cronómetro y no haces nada:

Ves el tiempo pasar y te preguntas cómo demonios puedes empezar de cero en  tu vida en solo quince minutos.

¿PASARON LOS CINCO  MINUTOS? Sigue leyendo.

3º Empiezas a leer las diez tareas de un minuto y cronometras un minuto para cada una de ellas:

Has de dedicar exactamente un minuto a cada tarea.

Si acabas antes, te quedas rumiando sobre lo escrito. Si no acabas en el minuto, dejas de escribir igualmente.

Minuto 1.

Piensa en las tres personas vivas más importantes de tu vida ahora mismo.

Si solo hay una, solo hay una. Si solo dos, solo dos. Pero no más de tres ni menos de una.

Toma nota de quiénes son.

EMPIEZA EL MINUTO.

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Sigue leyendo.

Minuto 2

[Si estás en el minuto 2 sin haber empleado el primer minuto para pensar en esas tres personas,  este artículo no te servirá de nada. Vuelve y piensa intensamente durante un minuto. ]

Piensa las tres cosas que querrías lograr en tu vida,  si no tuvieras pasado y empezaras ahora mismo de cero.

No te limites por lo que crees que es posible.  Escribe lo que realmente QUIERES, lo que quieres traer a la existencia en tu vida.

Si solo hay una, solo hay una. Si solo dos, solo dos. Pero no más de tres ni menos de una.

Toma nota.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 3

Piensa en una persona  con la que puedas hablar  cara a cara esta semana sobre cualquiera de tus tres metas. Simplemente le comentarás cuál es esa meta y cuáles son tus planes.

Toma nota.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 4

[Si estás en el minuto 4 sin haber completado alguna de las fases anteriores, estás perdiendo el tiempo]

Piensa 20 segundos  en cada una de las metas que te propusiste en el minuto dos.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 5

Aférrate durante todo el año a las tres personas en las que pensaste en el minuto 1. Piensa qué vas a hacer esta semana por una de ellas.  Toma nota.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 6

Piensa en una acción ridículamente fácil y sencilla que podrías hacer hoy y te acerque a  la meta 1. Toma nota.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 7

Piensa en una acción ridículamente fácil y sencilla que podrías hacer hoy y te acerque a  la meta 2. Toma nota.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 8

Piensa en una acción ridículamente fácil y sencilla que podrías hacer hoy y te acerque a  la meta 3. Toma nota.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 9

Escribe  cuándo vas a hacer HOY las tres acciones anteriores. Toma nota.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

Minuto 10

Da gracias a las tres personas del minuto 1 por estar en tu vida.

Pon ahora mismo  por escrito esas gracias.

EMPIEZA EL MINUTO.

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YA.

4º Resto de tu vida:

  • Revisita tus  tres metas  todas las semanas. Algunas se conseguirán, otras se modificarán, otras desaparecerán.

  • Escribe todos los días una acción que puedas completar en el día para acercarte a  cada una de tus tres metas.

  • Mantente cercano a las  tres personas del minuto 1.

Aprender finanzas personales te ayuda a ser minimalista

Este es un artículo invitado sobre finanzas personales y minimalismo de mi proto-amiga y colega bloguera Diana, del blog Emprender y Vivir. Todavía tenemos pendiente un paseo del Proyecto 52 paseos, a ver si se alinean los astros este año.

Si alguna vez has pensado que el minimalismo existencial es tan puro y evanescente que no tiene que ver con el dinero y las inversiones, este artículo te ayudará a eliminar el error.

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¡Hola! Soy Diana,

Homo Mínimus me ha concedido el placer de escribir en su blog, lo cual es todo un honor para mí, ya que éste es uno de los primeros blogs que empecé a leer, y ha resultado ser, en numerosas ocasiones, un torrente de inspiración para mí.

Me encanta el minimalismo, y me apasionan las finanzas personales. Además, ambos conceptos se retroalimentan, son completamente sinérgicos. Ser minimalista, te ayuda a mejorar tus finanzas personales y mejorar tus finanzas personales te hace ser más minimalista.

Es posible que no te esté diciendo nada nuevo, y es que doy por hecho que eres un minimalista de corazón, de necesidad existencial y no de moda pasajera. Un minimalista de los que conocen el poder de centrarse en lo que realmente importa y de los que saben que las distracciones banales son el enemigo.

Pero pese a que ya hayas reflexionado con anterioridad sobre el binomio minimalismo-existencial/finanzas-personales, te invito a profundizar más en el tema.

Empecemos a hacernos preguntas…

¿Cuántas actividades, pasatiempos o aficiones te llenan, y además, son gratis? Seguro que muchas. Apuesto a que Homo Mínimus sería capaz de hacer una lista de 100 cosas gratuitas que le hacen feliz. Y también sé que a ti y a mí nos gustaría leerla.

Sin embargo, creo firmemente que le resultaría más sencillo hacer una lista de 100 cosas que le hacen feliz, pero para las que necesita dinero. Por ejemplo, comprarse una manzana para comer, o tener un blog sobre minimalismo existencial.

El dinero no es malo, tan solo es la moneda de cambio estandarizada. Podríamos ir a comprar huevos y cambiarlos por pan, pero… ¿Cuántos huevos por cuánto pan? ¿Y si en vez de pan, es leche lo que tengo para ofrecer? ¿Cuántos huevos, por cuánta leche?

Sería un caos. Cada transacción nos llevaría mucho tiempo, así que podemos decir que la forma más sencilla de hacerlo, o más minimalista, es la de usar el dinero.

Por qué merece la pena controlar tus finanzas

Seguro que te has planteado más de una vez, qué es lo que realmente quieres, y sobre todo qué es lo que sobra en tu vida.

En el caótico ritmo vital en que nos encontramos inmersos en la actualidad, controlar tus finanzas personales, trae orden y tranquilidad a tu vida. Dos aspectos altamente apreciados por los minimalistas. Es por ello, que he elegido este tema para el post.

Pero no pretendo convencerte de ello, lo que voy a hacer va a ser darte, tan solo, dos razones, o mejor dicho, dos opiniones personales, por las que considero que aprender a controlar tus finanzas, te acercará a aquello que deseas.

Un sitio adecuado para cada cosa y cada cosa en su adecuado sitio

O lo que es lo mismo, saber lo que tienes, saber dónde lo tienes y saber lo que implica tener lo que tienes, donde lo tienes.

Vayamos por partes.

Saber lo que tienes

¿Cómo puedes llamarte minimalista si ni siquiera sabes lo que tienes?

Puede parecer que estoy exagerando y que tan solo los millonarios no saben lo que tienen, pero esta no es la realidad.

La realidad es que mucha gente normal, y por normal me refiero a la media, no saben lo que tienen. Y no solo me refiero a que no saben cuántos pares de calcetines tienen, sino  a que no saben qué cifra marca su cuenta corriente. Creo que este sería un argumento más que suficiente para que un minimalista comenzara a interesarse por sus finanzas. Sin embargo, tengo más.

Es necesario saber perfectamente lo que tienes para tomar buenas decisiones y para poder aprovechar oportunidades. Cuando sabes lo que tienes, eres plenamente consciente de lo que puedes permitirte y de lo que no puedes permitirte.

¿Cuánto tiempo te ahorra el poder decir “no” instantáneamente, cuando te proponen algo que no te conviene en ese momento?

Imagina ahora, que te proponen eso mismo, pero no sabes si te conviene o no, de manera que empiezas a dudar. No puedes dar una respuesta certera puesto que no conoces tu propia situación.

Esto puede hacer que tomes decisiones que no te convienen en absoluto, o dejar pasar oportunidades que merecen la pena.

Saber dónde lo tienes

¿Dónde está la riqueza material de un minimalista? Quizás alguno considere que no todas las opciones son dignas para él, sin embargo, la gran incoherencia sería que no supiese dónde la tiene.

¿Tienes depósitos a plazo fijo? ¿Tienes fondos de inversión? ¿Has comprado acciones alguna vez?

No te sugiero que inviertas, ni que dejes de hacerlo, tan solo te invito a reflexionar sobre tus propias finanzas ¿Sabes dónde tienes tus “cosas”? ¿Es coherente que solo tengas 10 pares de calcetines bien ordenados en tu armario y que no sepas cuánto dinero tienes en tu cuenta corriente, cuánto en tu plan de ahorro y cuánto debajo del colchón?

Saber lo que implica tener lo que tienes, donde lo tienes

Me parece correcto que te quejes del comercial del banco si éste lleva a cabo alguna práctica de dudosa moralidad. Pero seamos sinceros, NUNCA NADIE VA A PREOCUPARSE MÁS DE LO QUE TE PREOCUPAS TÚ DE TU DINERO. Nunca. Nadie.

Este tercer punto es clave. No es suficiente saber cuánto dinero tienes. No es suficiente saber dónde lo tienes. También tienes que saber las consecuencias de tener tu dinero donde lo tienes. Si no conoces las implicaciones que conlleva tener el dinero en un determinado “sitio”, en realidad estás reconociendo que no sabes dónde lo tienes.

Y en este aspecto cada persona es un mundo. En función de tus necesidades y de tu tolerancia al riesgo, deberás decantarte por unas opciones u otras.

Conseguir lo que realmente quieres

Con este segundo punto pretendo mostrarte cómo el controlar tus finanzas personales te ayuda a conseguir lo que quieres.

En este post que escribí sobre cómo ahorrar, explico cómo las distracciones nos apartan de lo que realmente queremos. Esto es algo que todo minimalista tiene muy presente, sin embargo, por alguna extraña razón, en ocasiones descuidan este aspecto en sus finanzas, sin darse cuenta de hasta qué punto esto les aleja de sus propósitos.

Soy consciente de que existen distintos tipos de minimalistas, los hay que viven en la más absoluta austeridad, y los hay quienes simplemente quieren simplificar su vida para centrarse en lo importante.

Y en este aspecto, las finanzas personales juegan, desde mi punto de vista, un papel fundamental. Ya que enfocarlas en conseguir lo que deseas es vital para, finalmente, conseguirlo. Mientras que si las descuidas, acabarás por no saber qué haces con el dinero, y te resignarás diciendo que no puedes permitirte aquello que deseas, cuando la realidad es que no deberías permitirte el no tenerlo, independientemente de que lo que deseas sea un ordenador, un viaje o un lingote de oro.

Esa es una cuestión demasiado personal.

Como ves, aprender sobre finanzas personales te ayuda a gestionar mejor tu dinero, saber dónde lo tienes y conseguir aquello que realmente quieres, sin que las distracciones te alejen de lo importante. O lo que es lo mismo, te ayuda a ser más minimalista.

 

Sin extenderme más, me despido, no sin antes proponerte volver a ver el vídeo en el que Homo Mínimus relata cómo es la vida de Máximo antes y después del minimalismo. Y tan solo reflexiona, ¿Estás llevando una vida coherente con tus valores?