Memoria del futuro

Klara Atlasova nació en 1919. Durante la guerra se encontraba en Zvolen, Checoslovaquia. Fue deportada en un transporte desde Žilina, Trenčín, Eslovaquia (Checoslovaquia) a Auschwitz, Polonia, el 17/04/1942.

Klara fue asesinada en la Shoah (según esta fuente).

Este registro procede de la Base Central de Datos de las Víctimas de la Shoah en Yad Vashem.


Recordar a una persona desconocida asesinada en la Shoah, de la que apenas sabemos unas fechas y un lugar, es como restaurar una lápida antigua y erosionada, o, quizá, más precisamente, dar sepultura a quien nunca la tuvo: no recuperamos la voz, ni el rostro, ni la vida completa, pero al limpiar el nombre y las fechas devolvemos algo esencial: la prueba de que esa persona existió y de que su desaparición no fue anónima.

Ciertamente, la memoria es selectiva. Uno recuerda aquello relacionado con lo que cree, con lo que es o con lo que quiere ser. Tú puedes elegir qué memorias desempolvar o desenterrar.

Vivir sin historia es vivir un presente incomprendido e incomprensible. Vivir sin historia es vivir sin futuro.

Este shabbat me paro para recuperar el pasado y recordar mi futuro.

Semana 7. Programa de 7 semanas para promover el silencio

Semana 7 — Regresar

Tema : Regresar . שובה | Shuvá
Símbolo: La espiral 🌀

Introducción


Tras seis semanas de práctica, atención y silencio, regresamos. No como quienes vuelven al punto de partida intactos, sino como quienes han transitado un camino que los ha transformado. Shuvá significa regresar, pero no simplemente retornar, sino integrar lo recorrido. Volvemos con otra forma de mirar, de escuchar, de sostener el mundo y a nosotros mismos.

La espiral no es un círculo cerrado ni una línea recta: avanza sin dejar de girar. No se repite, pero se parece. Así es la escucha interior cuando va madurando: vuelve a sí misma, pero no por el mismo camino. En esta última semana, proponemos acoger el silencio como espiral: lo que parecía lo mismo —la respiración, la pausa, la palabra retenida— ya no es lo mismo. Algo ha cambiado. No aspiramos a una cima, sino a una profundidad. Aquí no se termina nada, pero algo se transforma.

La escalera de Jacob. William Blake

📅 Día 1

🌀 Cita
“El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos.” — Marcel Proust

🌀Práctica
Durante cinco minutos, mira el entorno como si lo vieras por primera vez. Permite que la sorpresa y el asombro vuelvan a ti. Después, permanece tres minutos en silencio, solo mirando sin juzgar.

🌀 Reflexión guiada
¿Qué ha cambiado en tu forma de ver? ¿Sientes que algo ha despertado en tu mirada? ¿Cómo sería ver el mundo cada día como si regresaras a él por primera vez?

📅 Día 2

🌀 Cita
“Teshuvá (retorno) es regresar al punto donde ya estás, pero con conciencia.”

🌀Práctica
Escribe una carta breve a tu “yo” de hace siete semanas. Dile qué has aprendido, qué ha cambiado en ti, qué has dejado atrás, qué has recuperado. Luego permanece en silencio tres minutos.

🌀 Reflexión guiada
¿Hay algo que no sabías que necesitabas soltar y ahora reconoces? ¿Qué partes de ti han regresado al hogar interior durante estas semanas?

📅 Día 3

🌀Cita
“Lo que buscamos está ya aquí. Pero necesitamos el viaje para poder reconocerlo.” — Proverbio sufí

🌀 Práctica
Escoge un objeto cotidiano. Obsérvalo, huélelo, escúchalo si hace ruido, tócala su textura. Después, permanece cinco minutos en silencio junto a ese objeto.

🌀Reflexión guiada
¿Qué se revela cuando miramos lo ordinario con atención silenciosa? ¿Puedes ver en lo común algo sagrado?

📅 Día 4

🌀Cita
“El silencio es el lenguaje de Dios, todo lo demás es mala traducción.” — Rumi

🌀 Práctica
Hoy, antes de cada comida, haz una pausa de 30 segundos de silencio. Respira y agradece por lo que recibes. Nota si la comida sabe diferente después.

🌀 Reflexión guiada
¿Qué sucede cuando introduces el silencio como umbral entre actos? ¿Qué cambia en tu percepción del tiempo y del valor de lo que haces?

📅 Día 5

🌀Cita
“El retorno es el movimiento del Tao.” — Tao Te Ching

🌀 Práctica
Camina en silencio durante al menos 10 minutos. Camina como quien regresa, pero sin prisa. Camina como quien no va a ningún sitio, pero está llegando.

🌀 Reflexión guiada
¿Puedes caminar sin meta? ¿Cómo se siente regresar al cuerpo sin tener que llegar a un lugar? ¿Qué significa para ti regresar?

📅 Día 6

🌀Cita
“La emuná —la fe— es la certeza que nace de confiar, no en que todo saldrá como queremos, sino en que lo que sucede forma parte de un bien más grande, aunque no lo comprendamos.” — Tradición judaísmo

🌀 Práctica
Hoy, cuando enfrentes una decisión, por pequeña que sea, detente un instante y di para ti: “Confío.” Luego actúa. Observa si cambia tu estado interior.

🌀Reflexión guiada
¿Dónde necesitas practicar más la emuná? ¿Qué ocurre cuando reconoces que no tienes el control total, pero decides actuar desde la confianza?

📅 Día 7

🌀Cita
“Todo está en ti, y tú estás en todo. Solo hay que callar para oírlo.” –Tradición jasídica

🌀 Práctica
Elige una hora del día para permanecer diez minutos en silencio, sin hacer nada. Solo estar. Sin mirar el móvil. Sin leer. Sin escribir. Sin cambiar nada.

🌀 Reflexión guiada
¿Qué hay en ese silencio al final de la semana? ¿Cómo es simplemente estar, sin metas, sin logros, sin intención de avanzar?

🌀 Registro final de la semana

  • ¿Qué has redescubierto de ti?
  • ¿Qué ha regresado a tu vida tras siete semanas de silencio?
  • ¿Qué nuevas prácticas deseas conservar?
  • ¿Cómo te sientes al finalizar este recorrido?
  • Si volvieras a empezar, ¿qué harías diferente?

🌀Comentario del ciclo de 7 semanas

El ciclo de siete semanas concluye, pero no se cierra. Como la espiral, este camino está hecho para regresar a él una y otra vez, pero transformado, en un plano superior. Puedes comenzar de nuevo, redescubriendo cada etapa con nuevos ojos, nueva escucha, nueva profundidad. Cada vuelta será distinta, porque tú serás distinto.
La práctica del silencio es infinita: no porque no tenga fin, sino porque se reinicia continuamente. Y tú, si lo eliges, puedes volver a ella cuando lo necesites.

Semana 6. Programa de 7 semanas para promover el silencio

🌿 Semana 6 – No hacer y confiar

Tema: No-hacer y confiar

Símbolo: ☁️ (una nube blanca)

Introducción


☁️ En la sexta semana nos abrimos al arte de soltar, de confiar, de rendir el control sin abdicar de la responsabilidad. Practicar el «no-hacer», como sugiere el wu-wei taoísta, no es caer en la pasividad, sino habitar la acción sin forzarla, permitir que la realidad fluya sin ser violentada por nuestras ansias de dominio. Desde una perspectiva judía, esta apertura tiene que ver con la emuná, la fe que no es solo creencia, sino confianza profunda. Cuando confiamos únicamente en nuestra voluntad, en nuestras acciones y planes, dejamos fuera la posibilidad de que exista otra voluntad, un orden mayor. Rendir el control es, en este sentido, un acto de humildad y fe activa: hago lo que debo, pero dejo espacio a lo que no controlo. Ahí comienza la verdadera libertad.

📅 Día 1


☁️ Cita:
Emuná significa dar el paso antes de ver el puente.” – Tradición jasídica

☁️ Práctica:
Haz una lista de todas las cosas que hoy quisieras controlar (resultados, reacciones, tiempo, ideas). Luego, elige una y renuncia activamente a manipularla. Haz lo que esté en tu mano y suelta el resultado.

☁️ Reflexión guiada:
¿Confío en que algo mayor que yo también opera en el mundo, incluso cuando no veo resultados inmediatos? ¿Qué gano realmente cuando intento controlarlo todo?

☁️Registro:
¿De qué solté hoy el control sin abandonar mi responsabilidad?

📅 Día 2


☁️ Cita:
El sabio actúa sin forzar y enseña sin decir.” – Tao Te Ching

☁️ Práctica:
Durante una conversación, escucha sin intervenir. Observa tu impulso de dirigir, corregir o concluir. Siente lo que ocurre cuando simplemente estás.

☁️ Reflexión guiada:
¿Qué miedo se esconde detrás de mi necesidad de intervenir? ¿Qué surge cuando dejo espacio?

☁️ Registro:
¿Dónde hoy escuché más que hablé?

📅 Día 3


☁️ Cita:
“Lanza tu pan sobre las aguas, porque después de muchos días lo hallarás.” – Eclesiastés 11:1

☁️ Práctica:
Realiza una acción buena, generosa o creativa hoy sin buscar ningún resultado ni reconocimiento.

☁️ Reflexión guiada:
¿Puedo hacer algo valioso sin saber si dará fruto? ¿Qué parte de mí se resiste a sembrar sin ver la cosecha?

☁️ Registro:
¿Qué hice hoy sin garantías?

📅 Día 4


☁️ Cita:
“La verdadera fe no consiste en creer que todo saldrá como yo quiero, sino en confiar en que lo que suceda será fértil.” – Adaptación libre de Martin Buber

☁️ Práctica:
Hoy, ante un imprevisto o interrupción, en lugar de reaccionar, detente y respira tres veces antes de actuar. Deja espacio a lo inesperado.

☁️ Reflexión guiada:
¿Qué pasaría si el obstáculo es parte del camino? ¿Y si no es un error, sino un desvío necesario?

☁️ Registro:
¿Dónde hoy dejé de luchar contra la realidad?

📅 Día 5


☁️ Cita
«Nada en el mundo es más blando y débil que el agua. Pero nada la supera en vencer lo duro y fuerte.» — Lao-Tsé

☁️ Práctica
Durante diez minutos, siéntate sin propósito. No intentes meditar, observar pensamientos ni respirar conscientemente. Solo siéntate sin hacer nada, sin intentar mejorar nada. Si aparece una inquietud, obsérvala como una nube. Nada que hacer, nada que lograr.

☁️ Reflexión guiada
¿En qué momentos del día intervengo innecesariamente? ¿Qué deseo controlar o acelerar y qué pasaría si no lo hiciera? ¿Qué me revela el no-hacer sobre mi forma de estar en el mundo?

☁️ Registro
¿Qué ha emergido en el espacio del no-hacer hoy?

📅 Día 6


☁️ Cita
«El que mucho corre, pronto para”– Proverbio popular sefardí

o este dicho de mensaje similar: “El que confía no necesita correr» o este otro: «No hay peor perfume que el de la desesperación»

☁️ Práctica
Haz tus rutinas con un 20% más de lentitud. Camina más despacio, habla más despacio, escribe más despacio. Lee el artículo Nunca corras detrás de un autobús ni de una mujer (cuando lo escriba).

☁️ Reflexión guiada
¿De qué huye mi velocidad? ¿Qué encuentro cuando no me apresuro?

☁️ Registro
¿Dónde hoy elegí la lentitud como forma de confianza?

📅 Día 7


☁️ Cita
«La naturaleza nunca se apura, y sin embargo todo se cumple.» — Lao-Tsé

☁️ Práctica
Pasea sin rumbo ni objetivo durante 15 minutos. No busques vistas bonitas, pasos dados ni eficiencia. Simplemente camina, deja que los pies decidan, permite que el entorno te guíe. Lee el artículo Más vale llegar a tiempo que rondar un año.

☁️ Reflexión guiada
¿Qué ocurre cuando camino sin mapa ni meta? ¿Qué nuevas formas de atención emergen en lo gratuito?

Semana 5. Programa de 7 semanas para promover el silencio

🌿 Semana 5 — Decir menos, decir mejor

Símbolo: ✂️ (Tijeras del Verbo)
Tema: Decir Menos, Decir Mejor

💬 Esta semana entrenarás la palabra justa. En el minimalismo existencial, menos no solo es más, es también mejor. Decir menos no es callar por timidez, sino elegir con cuidado lo que merece ser dicho. Hablar menos y mejor reduce el ruido, da peso a tus palabras y evita la dispersión. Este entrenamiento fortalece tu claridad, tu influencia y tu autogobierno. El silencio entre frases es un aliado: pausa, respira, edita antes de soltar lo innecesario. Hablar bien es una forma de silencio.


📅 Día 1

✂️ Cita:

“La palabra es plata, el silencio es oro.” — Proverbio

✂️ Práctica:
Antes de dar tu opinión hoy, cuenta hasta tres. Pregúntate: ¿Es necesario? ¿Es claro? ¿Aporta valor? Si no, guarda silencio.

✂️ Reflexión Guiada:
¿Qué diferencia has notado entre lo que querías decir y lo que realmente hacía falta decir? ¿Qué ocurrió en el silencio?

✂️ Registro:
¿Qué frase has evitado hoy que antes habrías soltado sin pensar?


📅 Día 2

✂️Cita:

“Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.” — Proverbio árabe

✂️ Práctica:
En una conversación rutinaria, limítate a contestar solo a lo que se pregunta. Evita dar información extra.

✂️ Reflexión Guiada:
¿Qué sentiste al acortar tu discurso? ¿Incómodo, libre, incompleto?

✂️ Registro:
Anota una situación en la que tu brevedad haya cambiado la dinámica.


📅 Día 3

✂️ Cita:

“Habla solo si tus palabras son más dulces que el silencio.” — Proverbio persa

✂️ Práctica:
Escoge una reunión o llamada y lleva una hoja de papel: apunta lo que quieres decir antes de hablarlo. Evalúa si vale la pena.

✂️ Reflexión Guiada:
¿Tu papel se llenó de cosas que finalmente no dijiste? ¿Qué aprendiste?

✂️ Registro:
¿Qué valor tuvo tu contribución en esa reunión?


📅 Día 4

✂️ Cita:

“Un sabio dice poco, un necio habla sin parar.” — Proverbio

✂️Práctica:
Cuando alguien te cuente algo, escucha sin interrumpir ni terminar frases. No busques tener la última palabra.

✂️Reflexión Guiada:
¿Qué descubriste cuando te quedaste mudo donde antes habrías hablado?

✂️Registro:
¿Sentiste ganas de hablar? ¿Qué hiciste con esa energía?


📅 Día 5

✂️ Cita:

“Las palabras son enanos, los ejemplos gigantes.” — Proverbio suizo

✂️Práctica:
Hoy reemplaza una explicación larga por una acción concreta. Habla menos, muestra más.

✂️ Reflexión Guiada:
¿Cómo impacta tu silencio cuando tus actos hablan?

✂️ Registro:
¿Qué ejemplo diste sin palabras hoy?


📅 Día 6

✂️ Cita:

“Callar cuando se debe hablar es cobardía. Hablar cuando se debe callar es necedad.” — Proverbio

✂️ Práctica:
Identifica una ocasión donde debas decir algo difícil. Prepáralo antes. Dilo sin adornos.

✂️ Reflexión Guiada:
¿Qué cambia cuando la palabra es precisa y sin rodeos?

✂️ Registro:
¿Te sentiste más firme, más claro o más vulnerable?


📅 Día 7

✂️Cita:

“De la abundancia del corazón habla la boca.” — Proverbio bíblico

✂️Práctica:
Haz un balance de la semana: ¿qué silencio te ha resultado más valioso? ¿Qué palabra sobraba?

✂️Reflexión Guiada:
¿Qué hábitos de exceso verbal quieres abandonar?

✂️Registro:
Escribe una frase corta que resuma tu aprendizaje sobre decir menos y mejor.

Semana 4. Programa de 7 semanas para promover el silencio

🌿 Semana 4: Escuchar de Verdad

Símbolo: 👂 La Oreja Despierta

Tema:
Shemá (שמע) significa “Escucha”. En la tradición judía es mucho más que oír: es atender con todo el ser, dejar que las palabras entren en el interior y se hagan carne.

👂 Esta semana se centra en entrenar la escucha atenta y clara. Escuchar bien no es solo oír palabras, sino percibir lo que hay detrás: matices, intenciones, pausas. Aquí se trata de reducir el ruido interno y externo para poder recibir mejor la información y responder con calma y precisión. El silencio se convierte en una herramienta práctica para aclarar ideas, comprender mejor a los demás y tomar distancia de reacciones automáticas. Escuchar bien es un ejercicio de claridad, orden y respeto.

Día 1

👂 Cita:
«No es lo que entra por los oídos lo que importa, sino lo que logra quedarse en el interior.»

👂 Práctica:
Siéntate 10 minutos en silencio. Escucha todos los sonidos que puedas percibir a tu alrededor. Primero ponles nombre en voz baja: pájaro, respiración, motor. Luego deja de nombrarlos y escucha como si cada sonido fuera una carta enviada para ti.

👂 Reflexión guiada:

  • ¿Qué sonido se repitió más?
  • ¿Qué descubriste cuando dejaste de poner nombre a los sonidos?
  • ¿Qué ruido interior apareció cuando todo lo exterior se calmó?
  • ¿Cómo podrías escuchar así a otra persona esta semana?

👂 Registro:
Anota una frase o imagen que se te haya quedado grabada de este rato de escucha.


📅 Día 2

👂 Cita:
“Escuchar es un arte más que un sentido.”

👂 Práctica:
En una conversación, concéntrate solo en entender. No interrumpas ni pienses en tu respuesta.

👂 Reflexión guiada:
¿Qué descubriste en el otro cuando bajaste tu propio volumen?

👂 Registro:
Hoy bajé mi ruido interior para escuchar a…


📅 Día 3

👂 Cita:
“El silencio es la antesala de una escucha verdadera.”

👂 Práctica:
Antes de responder, haz una pausa de 5 segundos. Observa qué cambia.

👂 Reflexión guiada:
¿Dónde notas la urgencia de contestar demasiado rápido?

👂 Registro:
Hoy esperé antes de hablar cuando…
_


📅 Día 4

👂 Cita:
“Escucha a tu cuerpo: él también habla.”

👂 Práctica:
Haz un escaneo corporal de pies a cabeza en silencio. ¿Qué te dice cada parte?

👂 Reflexión guiada:
¿Qué parte de ti ha estado susurrándote sin que la oigas?

👂 Registro:
Hoy atendí a mi cuerpo cuando…


📅 Día 5

👂 Cita:
“Escucha sin filtro: no juzgues lo que llega.”

👂 Práctica:
Pon música que no te guste y escúchala sin rechazarla. Observa.

👂 Reflexión guiada:
¿Qué barreras saltan cuando no censuras lo que escuchas?

👂 Registro:
Hoy me abrí a algo que no quería oír cuando…


📅 Día 6

👂 Cita:
“Escucha las palabras no dichas.”

👂 Práctica:
Observa un lugar público: ¿qué historias escuchas sin que nadie hable?

👂 Reflexión guiada:
¿Qué murmullos invisibles reconoces en los gestos?

👂 Registro:
Hoy escuché el silencio de otros cuando…


📅 Día 7

👂 Cita:
“D-os susurra en la brisa suave.”1 Reyes 19:12

👂 Práctica:
Siéntate en silencio en la naturaleza. Escucha todos los sonidos sutiles.

👂 Reflexión guiada:
¿Qué diferencia hay entre oír y dejar que la realidad te atraviese?

👂 Registro:
Hoy escuché la voz pequeña y suave cuando…


🌟 Reflexión de la Semana:

¿Qué voces internas y externas merecen ser escuchadas más profundamente?
¿Qué ruido en mi vida puedo bajar para escuchar de verdad?

Semana 3. Programa de 7 semanas para promover el silencio

🌿 Semana 3: Hineni — Estar Presente

Símbolo: 👁️ El Ojo que Ve

Tema:
Hineni (הנני) significa “Aquí estoy”. Es la disponibilidad radical de quien se presenta con todo su ser. Esta semana cultivas ese ojo interior que observa sin huir, sin juicio, sin distracción.

El símbolo para esta semana será 👁️, el ojo, representando la atención despierta y la presencia consciente.


📅 Día 1

👁️ Cita:
“Y llamó Dios a Abraham: ‘¡Abraham!’. Y él respondió: ‘Hineni’.”Bereshit 22:1

👁️ Práctica:
Cuando alguien diga tu nombre, respóndete internamente: Hineni. Siente la diferencia.

👁️ Reflexión guiada:
¿A qué partes de tu vida les dices Aquí estoy? ¿De qué otras huyes?

👁️ Registro:
Hoy he estado presente cuando…
🗒️ _____________________________________________________________


📅 Día 2

👁️ Cita:
“Hineni: soy como soy, sin adornos.”

👁️ Práctica:
Mira un objeto cotidiano como si lo vieras por primera vez. Sostén la mirada.

👁️ Reflexión guiada:
¿Qué temes ver cuando sostienes tu mirada sin distracciones?

👁️ Registro:
Hoy he traído mi atención de vuelta cuando…
🗒️ _____________________________________________________________


📅 Día 3

👁️ Cita:
“El mayor regalo que puedes dar es tu presencia total.”

👁️ Práctica:
Escucha a alguien sin interrumpirlo, sin pensar en tu respuesta.

👁️ Reflexión guiada:
¿Qué cambia cuando apagas el eco de tu voz interior?

👁️ Registro:
Hoy he escuchado con presencia a…
🗒️ _____________________________________________________________


📅 Día 4

👁️ Cita:
“Hineni también es decir sí a lo que duele.”

👁️ Práctica:
Si surge una emoción incómoda, mantén tu ojo interior abierto: no la esquives.

👁️ Reflexión guiada:
¿Qué descubres al quedarte cuando antes habrías huido?

👁️ Registro:
Hoy he sostenido mi presencia ante…
🗒️ _____________________________________________________________


📅 Día 5

👁️ Cita:
Aquí estoy” no se dice una vez: se respira cada instante.

👁️ Práctica:
Pon alarmas suaves cada dos horas. Al sonar, respira y di: Hineni.

👁️ Reflexión guiada:
¿Qué revela la repetición de tu Aquí estoy a lo largo del día?

👁️ Registro:
Hoy recordé volver a mí cuando…
🗒️ _____________________________________________________________


📅 Día 6

👁️ Cita:
“Donde va tu mirada, allí florece tu vida.”

👁️ Práctica:
Haz una tarea simple —lavar platos, barrer— como acto de mirada despierta.

👁️ Reflexión guiada:
¿Cómo se siente tu cuerpo cuando todo tú está allí?

👁️ Registro:
Hoy viví el presente mientras…
🗒️ _____________________________________________________________


📅 Día 7

👁️ Cita:
“El silencio es la cuna de Hineni.”

👁️ Práctica:
Siéntate en silencio durante 15 minutos. Solo observa.

👁️ Reflexión guiada:
¿Qué susurra tu silencio cuando dejas de mirarte desde fuera?

👁️ Registro:
Hoy me ofrecí entero a este instante cuando…
🗒️ _____________________________________________________________


🌟 Reflexión de la Semana:

¿Qué he descubierto de mi mirada interior?
¿Qué distracciones quiero soltar para decir Hineni con más verdad?

🗒️ _____________________________________________________________

Semana 2. Programa de 7 semanas para promover el silencio


Semana 2: contracción del yo

Tema de la semana: contraerse para dejar espacio

Símbolo de la semana: 🕳️ El círculo que se contrae – Contención fértil

🕳️ Día 1

Para que la luz entre, la oscuridad debe retroceder.”

🌀 Práctica: Practicar el retraimiento voluntario en la conversación.

🪞 Reflexión guiada: ¿Qué efecto tuvo hoy dejar espacio al otro?

📝 Registro: ¿Dónde notaste tu impulso de llenar el vacío?

🕳️ Día 2

“La modestia activa es un acto de fuerza.”

🌀 Práctica: Contener la reacción inmediata.

🪞 Reflexión guiada: ¿Cómo se sintió no reaccionar al instante?

📝 Registro: ¿Qué descubres cuando detienes tu impulso?

🕳️ Día 3

“No seas el todo, abre espacio para el otro.”

🌀 Práctica: Observar sin intervenir durante 3 minutos.

🪞 Reflexión guiada: ¿Qué viste cuando no actuaste?

📝 Registro: ¿Qué surgió en el silencio de tu presencia?

🕳️ Día 4

Reducir es crear posibilidad.”

🌀 Práctica: Practicar la humilde reducción en la comunicación.

🪞 Reflexión guiada: ¿Cómo afectó tu interacción hablar menos?

📝 Registro: ¿Qué palabras innecesarias lograste evitar?

🕳️ Día 5

“El silencio es el espacio donde nace el respeto.”

🌀 Práctica: Hacer una pausa antes de hablar.

🪞 Reflexión guiada: ¿Qué trajo la pausa antes de responder?

📝 Registro: ¿Qué cambió cuando diste espacio antes de hablar?

🕳️ Día 6(Shabbat)

“En el retiro, la presencia crece.”

🌀 Práctica: Silencio consciente durante el Shabbat.

🪞 Reflexión guiada: ¿Cómo se manifestó tu presencia en el silencio?

📝 Registro: ¿Qué dijo el silencio de ti hoy?

🕳️ Día 7

“Contraerse para expandir.”

🌀 Práctica: Reflexionar sobre el espacio creado.

🪞 Reflexión guiada: ¿Qué apareció en el espacio que dejaste libre esta semana?

📝 Registro: ¿Cómo fue transformado ese espacio por tu ausencia?

Semana 1. Programa de 7 semanas para promover el silencio

Sé que este programa de siete semanas se inicia de forma algo abrupta.

Disculpadme la precipitación.

Este programa de siete semanas se inserta dentro de mi Proyecto Silentud, que se inició en el 2023 y que continúa pese a mi silencio y mi lentitud para hacerlo avanzar.

En esencia, consiste en realizar cada día de la semana una práctica relacionada con un tema relacionado con el silencio. Los resultados se pueden registrar en un cuaderno que dediques específicamente para este programa de siete semanas.

Durante esta semana daré más detalles.

Si el tema y el proyecto silentud y el programa de siete semanas resuena en ti, te puedes unir a él y escribir tus comentarios durante la semana en este artículo. O, si eres más audaz, puedes añadir un comentario silencioso en blanco.

Semana 1: El arte de callar 🕊️

Tema de la semana: Introducir el silencio como forma de presencia.

Símbolo: 🕊️ Paloma

Día 1 🕊️

«Toda mi vida he crecido junto a los sabios, y no he encontrado nada mejor para el cuerpo que el silencio» (Ética de nuestros padres 1:17).”

🧘‍♂️ Práctica: Una hora sin palabras ni distracciones.

🪞 Reflexión: ¿Qué voz interna empieza a sonar más alto cuando todo calla?

📓 Registro: ¿Lo lograste? ¿Cómo te sentiste? ¿Qué descubriste?

Día 2 🕊️

“Un tiempo para callar, y un tiempo para hablar.” — Eclesiastés 3:7

🧘‍♂️ Práctica: Contar hasta 3 antes de responder en cada conversación.

🪞 Reflexión: ¿Cuántas veces hablas para imponer o defender tu ego?

📓 Registro: ¿Qué cambió en tus interacciones hoy?

Día 3 🕊️

“Y fue el mundo creado en silencio.” — Midrash Tehilim

🧘‍♂️ Práctica: Escucha tu respiración durante 10 minutos.

🪞 Reflexión: ¿Cómo se siente el silencio dentro del cuerpo?

📓 Registro: Describe tu respiración en una palabra simbólica.

Día 4 🕊️

Sal al campo… y habla con D-s como con un amigo.” — Rebe Najman

🧘‍♂️ Práctica: Caminar solo sin tecnología.

🪞 Reflexión: ¿Qué diálogo íntimo nace en el andar callado?

📓 Registro: ¿Hablaste o callaste? ¿Qué escuchaste en el camino?

Día 5 🕊️

“Una voz… de un silencio suave.” — 1 Reyes 19:12

🧘‍♂️ Práctica: Meditación de 15 minutos con una palabra repetida (Hineni, Shalom, paz, Jesús, , om, aquí estoy, etc.).

🪞 Reflexión: ¿Qué dice el silencio cuando le das forma?

📓 Registro: ¿Qué palabra elegiste y qué emociones emergieron?

Día 6 🕊️

“D-s se contrajo para dejar espacio.” — Isaac Luria, Tzimtzum

🧘‍♂️ Práctica: Cede el protagonismo. Escucha más, habla menos.

🪞 Reflexión: ¿A qué renuncias hoy para que el otro exista?

📓 Registro: ¿Cómo sentiste ese vacío?

Día 7 🕊️

“Cuando el sabio escucha… permanece callado.” — Avot deRabí Natán

🧘‍♂️ Práctica: Anota a quién juzgaste en silencio. Haz una reflexión interior.

🪞 Reflexión: ¿A quién le debes un perdón silencioso?

📓 Registro: ¿Qué tipo de silencio cultivaste: ético, estético, espiritual?

Escapando de la fortaleza interior

Durante este mes del Elul, en la hora diaria dedicada al silencio y la contemplación, han surgido muchas reminiscencias de mi pasado lejano, y, entre ellas, muchas ideas de las que puedo encontrar su fuente originaria en libros.

Por ejemplo, han pasado muchos años desde que leí los fragmentos que reproduzco más abajo de un libro del filósofo y Nobel de literatura Bertrand Russell, Los problemas de la filosofía1. Concretamente, pertenecen al capítulo XV con el título «El valor de la filosofía».

Debía de tener 17 o 18 años cuando leí este librito, al que llegué, como en otras ocasiones, por el deseo de conocer más del autor con el que me había identificado con su estilo o con algún elemento de su visión del mundo. A este filósofo lo conocí librescamente con 15 o 16 años a través de su Por qué no soy cristiano, libro que encontré en la biblioteca del padre de un camarada del instituto al que inmediatamente se lo pedí prestado.

Recuerdo en un verano en la Universidad de Sheffield haber robado de la biblioteca de la residencia uno de sus libros de epistemología, y algo más tarde leer El conocimiento humano. Su alcance y sus límites y dejarlo en la guantera o el asiento del copiloto del coche con la esperanza de que alguien leyera el título y reconociera lo intelectual e interesante que era mi yo juvenil. Parece que no he cambiado mucho, pues aquí estoy décadas más tarde en un blog dejando caer nombres de autores y libros que son más útiles como lucimiento personal vicario que para reforzar o iluminar la reflexión del artículo de hoy…

En el libro mencionado, Los problemas de la filosofía, encontré formulada una orientación vital que desde entonces ha resonado fuertemente en mí –aunque ciertamente, no continuamente, sino a intervalos–: el valor de la contemplación, no solo la religiosa, no solo la filosófica, también la de cualquier variante contemplativa que me aleje del mundo inmediato y egocéntrico de los intereses personales y me ponga en contacto con el proverbial “Algo más grande que uno mismo”.

La vida del hombre instintivo está encerrada en el círculo de sus intereses privados: familia y amistades se pueden incluir, pero el mundo exterior no es tomado en cuenta a menos que ayude o estorbe lo que esté dentro del círculo de los deseos instintivos. En tal vida hay algo febril y confinado en comparación con la vida filosófica, que es calma y libre. El mundo privado de los intereses instintivos es muy reducido, ubicado en medio de un mundo grande y poderoso que deberá, tarde o temprano, reducir a ruinas nuestro mundo privado.

Este y otros párrafos similares formulados con lenguaje claro, conciso y suma elegancia, confrontaron a mi yo juvenil con uno de los conflictos existenciales en toda vida humana: la finitud de nuestro tiempo en la tierra y la estrategia existencial trágica de perseguir nuestros intereses provinciales y provincianos en un universo infinito indiferente a nuestros deseos del que somos menos que infinitesimales granos de arena en una playa inacabable que se pierde en la distancia

A menos que podamos ampliar de tal manera nuestros intereses que incluyan la totalidad del mundo exterior, permaneceremos como en una guarnición de una fortaleza sitiada, sabiendo que el enemigo nos impide la escapatoria y que la rendición final es inevitable. En tal vida no hay paz, sino la lucha constante entre el deseo insistente y la impotencia de la voluntad. De una forma u otra, si queremos una vida grande y libre, debemos escapar a esta prisión y a esta lucha.

Con este texto de reminiscencias budistas, Russell me revelaba una encrucijada vital: afirmar mis deseos e intentar realizarlos en el mundo, o, considerando mis escasas capacidades personales, mayores o menores que las de muchos, pero escasas y finitas al fin y al cabo, buscar el contacto con lo infinito a través de la inmersión del yo en el no-yo. En definitiva, bien seguir en la lucha, o bien escapar de la prisión del yo y buscar una segunda vía más grande, más amplia, menos apegada y autocentrada.

En la contemplación, por el contrario, empezamos del no-yo y a través de su grandeza los límites del yo son ampliados; a través de la infinitud del universo la mente que lo contempla alcanza a compartir algo de esta infinitud

Wittgenstein, el filósofo analítico, estudiante un tiempo de Russell en Cambridge, odiaría y se burlaría de esta palabrería grandilocuente, pseudomística, de carácter New age cuando todavía no se había inventado el New age (“Infinitud”, “Grandeza”, “Límites del yo”), y consideraría el discurso como jerga impropia de un filósofo otrora creativo y riguroso, que a sus 40 años ya había entrado en decadencia y se rendía al embrujo de las palabras grandes que significan poco.

Su reacción no fue porque no compartiera sus inquietudes místicas sino por el intento de capturar esta experiencia en palabras.  (Wittgenstein, The duty of genius, Ray Monk, capítulo 4. 1990).

 Así la contemplación amplía no sólo los objetos de nuestros pensamientos, sino también los objetos de nuestras acciones y afectos: nos hace ciudadanos del universo, no sólo de una ciudad amurallada en guerra con los demás. En esta ciudadanía del universo consiste la verdadera libertad del hombre, y su liberación de la esclavitud de las estrechas esperanzas y miedos.

Russell vuelve al yo desde el no-yo, y acaba recalcando el efecto de la contemplación sobre la conducción de los asuntos personales y sociales. Después de ver el universo con los ojos puros de no-yo, resulta que la contemplación puede llevar a realizar en este mundo algunos de los ideales humanistas tales como la liberación de la esclavitud y el miedo.

Ciertamente, son palabras poéticas y alusivas, o grandilocuentes y confusas, según decidas, pero sin duda palabras que a un espíritu joven y con hambre de mundo pueden conmover, y quizá afectar e influir corriente abajo (“Nuestras vidas son los ríos, que van a dar a la mar, que es el morir” …).

El shofar se toca durante la plegaria matutina. El sonido de este cuerno, casi siempre de carnero, llama a los judíos a la meditación y a retomar el camino de la justicia (Teshuvá).

En este mes de Elul2, estoy dedicando una hora diaria a la contemplación y el silencio, y muchos recuerdos –literarios y no literarios– han surgido. Mi esfuerzo está siendo el tirar del hilo de recuerdos inconexos y sensaciones asociadas para intentar tejer historias personales con retales de episodios biográficos. Mi esperanza es que mejores historias personales, más veraces, más coherentes, más conectadas, me permitan explicar el origen de mis acciones e inacciones presentes, y, quizá con ello, situarme en una mejor posición para cambiar de curso en el nuevo año 5784.

Te deseo que seas inscrito y sellado en el Libro de la Vida3, y el nuevo año sea mejor que el anterior y, a ser posible, peor que el siguiente.


  1. Los problemas de la filosofía. Bertrand Russell. 1912. pdf. Accedido 14/9/2023 ↩︎
  2. Mes de Elul: introspección, arrepentimiento y retorno ↩︎
  3. Inscriptos en el Libro de la Vida (o no). Accedido el 14/9/23 ↩︎

Las excepciones que crean y consolidan la regla

Este mes de Elul 1, estoy dedicando una hora diaria al retiro contemplativo y reflexión moral para dedicarme a revisar mi comportamiento, mi vida, mis errores, con el fin de subsanarlos y alumbrar nuevas y mejores resoluciones y compromisos de mejora antes del nuevo año

A diferencia de otros años, que dediqué escasos días a revisar mis asuntos y a formular las tradicionales resoluciones del nuevo año, este me he concedido un periodo de cuarenta días para hacer la reflexión más pausada y dar más tiempo a que se desplieguen las implicaciones y quizá revelaciones de mi actividad contemplativa.

Mi tendencia habitual es primero reflexionar, darme cuenta de los errores, y, después de formular compromisos de cambio, esperar al nuevo año para dar el pistoletazo de salida y comenzar de cero.

Solemos creer que, para conseguir grandes cambios y significativas reformas morales, se requieren grandes ocasiones, oportunidades magníficas, espectaculares acciones que refuljan en el telón de fondo de la existencia. Pero el cambio no suele funcionar así, de manera espectacular o sorprendente, voluntariosa o corajuda. Es más probable que el cambio se produzca por evolución a lo largo del tiempo2 –haciendo pequeños ajustes y consolidando las pequeñas mejoras día a día– que a través de iluminaciones extáticas y bruscos golpes de timón..

Hay otra posibilidad más inteligente que diferir la acción al primer día del nuevo año : empezar ya con cualquier acción en la buena dirección.

Justo en el momento en que detectas un área de la vida o rasgo del carácter que necesita corrección y mejora, empiezas a buscar activamente oportunidades –por pequeñas o insignificantes que parezcan– para mejorar, aunque sea mínimamente, el área o rasgo del carácter en cuestión; tras haber encontrado esa acción mínima –no suele llevar mucho tiempo—la ejecutas sin dilación derribando cuanto te cierra el paso (principalmente, la inercia vital, la segunda fuerza más poderosa del Universo Psicológico).

Si yo no me ocupo de mí, ¿quién lo hará? Y si sólo me ocupo de mí, ¿qué soy? Y si no es ahora, ¿cuándo?

Hillel, Pirket Avot 1:14

Si imaginas la determinación de cambio como una esfera rodante, y la conciencia y el deseo de algo mejor como las fuerzas que llevan la bola hasta el borde del plano inclinado, entonces  la Acción Consecuente Siguiente (A.C.S)  es el empujón que permite que la bola empiece a desplazarse por la pendiente y adquiera momento.

Necesito una nueva palabra para este concepto: reflacción:  la actividad de reflexión que conlleva, casi inmediatamente, una A.C.S, acción consecuente siguiente.

Esa primera A.C.S es como la excepción a la regla de mi mal comportamiento; y aunque la excepción no invalida la regla de mi corrupto carácter, sí que contribuye a crear la anti-regla de un mejor comportamiento, el comportamiento espejo que terminará desaprobando la vieja regla y consolidando la nueva.

No creo que un acto aislado de compasión o bonhomía desconfirme la regla de que soy una persona manifiestamente mejorable, pero ese acto aislado es un primer paso en la dirección correcta y permite vislumbrar, aunque sea de muy lejos, un carácter reformado.

A lo largo de estos últimos diez días, he detectado muchas áreas de mejora; además suele ocurrir que la A.C.S es muy evidente, y es fácil encontrarla; así que, en vez de esperar al inicio del año, he decidido empezar inmediatamente a ejecutarla.

Por ejemplo, resulta que no siempre mantengo contactos frecuentes con mis mejores amigos, resulta que pueden pasar meses sin saber de ellos o hacer algún esfuerzo de conexión. Ya sé que en teoría los mejores amigos retoman su amistad como si el tiempo no hubiera pasado, pero también creo que esto tiene parte de excusa cuando no has tenido la voluntad de hacer algún pequeño esfuerzo para mantener la llama comunicativa encendida.

A este amigo llevo sin verlo casi dos años. Aunque de cuando en cuando hablamos por teléfono, es inaceptable no haber tenido un encuentro en persona en tanto tiempo.  Por eso, en cuanto tomé conciencia de esta aberración, me fui al calendario y establecí la tarea(-ritual-hábito-directriz) de tener una conversación profunda, larga y distendida, cada dos meses. Calendaricé inmediatamente esta acción para hacer más probable su cumplimiento; no solo eso, sino que además tomé el teléfono y llamé a mi amigo para concertar un encuentro en los próximos días.

La A.C.S es la esperanza en el fondo de la caja de Pandora3 de nuestros pecados: después de habernos aventurado en las profundidades de nuestro peor pasado y dejado salir a la luz del día nuestras fallas morales, lo siguiente es hacer lo mínimo evidente para cambiar de rumbo y dar el primer paso de un nuevo camino con un nuevo destino.


  1. Mes de Elul: introspección, arrepentimiento y retorno: ↩︎
  2. Viva la evolución ↩︎
  3. Caja de Pandora. En Wikipedia. https://www.wikiwand.com/es/Caja_de_Pandora ↩︎

Mes de Elul: introspección, arrepentimiento y retorno

Fui a los bosques porque deseaba vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida… para no darme cuenta, en el momento de morir, de que no había vivido.

Henry David Thoureau. Walden.

Leí hace años que Bill Gates tenía la costumbre de pasar una semana entera dos veces al año en una cabaña en los bosques aislado del mundo leyendo libros, documentos internos de Microsoft y propuestas de inversión, meditando sobre la evolución del mercado tecnológico, haciendo revisión del año y decidiendo los siguientes movimientos estratégicos. Hay días en que llegaba a pasar hasta dieciocho horas leyendo casi sin interrupción. Él los llama “thinkweeks”, aunque según lo descrito se parezcan más a “readweeks”.

En su momento, me pareció un hábito clave para lograr perspectiva, cesar del modo ejecutor temporalmente, y desarrollar un estado mental más estratégico y largoplacista. No recuerdo que en el artículo se hablara de revisión personal y menos de examen espiritual. Bill Gates es agnóstico, considera que es poco “eficiente” pasar la mañana del domingo en misa o en alguna celebración religiosa; sin embargo, como estructura de reflexión, aunque sea meramente profesional, me parece que algo similar a la thinkweek es imprescindible en toda vida bien vivida, o al menos bien organizada.


Yo practico un ritual similar con mis reencarnaciones minimalistas1 cada tres meses, mi revisión de mitad del año y mi costumbre de “despejar las cubiertas2” a comienzo de año para considerar el estatus de mis proyectos abiertos, eliminar proyectos zombis3 y hacer revisión de mis distintas áreas vitales: espiritual, intelectual, emocional, familiar, amistad, financiera, profesional y física.

 He tenido una revisión de mitad del año hace unas pocas semanas y tuve una revisión del 2022 en enero, pero me he dado cuenta de que una semana para este tipo de revisión integral, casi existencial, es insuficiente.

Me doy cuenta de que mis revisiones anuales han pecado de apresuramiento: apenas he dedicado tiempo a reconocer mis pecados (o mis errores, o mis taras, o mis defectos del carácter) y, mucho menos, a meditar sobre ellos y sus causas. Habitualmente, intento poner el contador a cero, pero sin hacer el esfuerzo introspectivo humilde y reflexivo previo; es como si considerara que los últimos días del mes ya están perdidos para la acción, que son como los minutos de la basura del baloncesto4, que “todo el pescado existencial está vendido” y por tanto dé por finalizado el año y me enfoque en los preparativos del siguiente.

Como consecuencia de este apresuramiento, paso muy rápido por la parte de los errores y me enfoco en anticipar, decidir metas y objetivos, y planear qué hacer en el siguiente año.

A la manera de un Sísifo maldecido por los dioses y  un desnortado pollo descabezado, año tras año, he repetido el mismo ritual fallido de empezar de cero y planear el glorioso futuro (¡este año será distinto!)  sin examinar previamente las causas de mis logros o mis éxitos, requisito previo si uno quiere aumentar la probabilidad de hacer más frecuentes los unos y evitar los otros.

Futuro, s. Época en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada.

Diccionario del Diablo. Ambrose Pierce

Pero puede que la próxima vez sea diferente, aunque sé que es de locos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados distintos… Poco a poco, durante este verano, ha emergido la idea –quizá por contar con un poco más de tiempo y tranquilidad– de que necesito extender mis periodos de retiro y reformulación de metas, y dotarme de una mejor estructura de reflexión existencial; una semana, incluso un par de semanas es poco, mis revisiones mensuales, trimestrales y anuales son demasiado cortas.

En el calendario judío, hay un periodo especial durante el año dedicado a esta meditación introspectiva y con vocación de cambio que estoy buscando.

Mes de Elul, Rosh Hashanah, los Días Temibles y Yom Kippur

En la tradición judía, el mes de Elul es el último mes del año y precede al año nuevo judío, Rosh Hashanah, que, tras diez días, “Los Días Temibles” o “Los Días muy Santos”, culmina en Yom Kippur o el Día de la Expiación.

Según el Talmud (Rosh Hashaná 32b)5, en Rosh Hashanah se abren tres libros donde se inscribe el destino de los justos, los malvados y los que están entremedias de esos dos grupos. Los nombres de los justos se inscriben inmediatamente en el Libro de la Vida y se sellan para que los justos vivan. Los malvados son borrados del Libro de los vivos para siempre e inscritos en el Libro de la Muerte. Al grupo intermedio se les inscribe en un tercer libro y se le conceden diez días (los Días Temibles) hasta Yom Kippur para que reflexionen, se arrepientan y recuperen su relación con D-os.

Hoy estamos en el inicio de Elul, nos encontramos muy cerca del nuevo año judío y el juicio divino, así como de los Días Temibles y el Día de la Expiación. Este año el año nuevo judío 5784 será el 15 de septiembre del 2023. ¿Estamos preparados?

¿Podemos tener certeza que seremos inscritos en el Libro de la Vida inmediatamente o quizá (lo más seguro) tengamos que hacer un esfuerzo adicional por ajustar las cuentas con nuestros semejantes y Hashem?

Si tuvieras una cita como imputado con la justicia, intentarías estar bien preparado; es por eso por lo que el mes de Elul se dedica a la introspección, el análisis de los malos comportamientos y pecados, para estar en el mejor estado espiritual cuando llegue el juicio o –si no eres inscrito en el Libro de la vida en el comienzo del año— partir de una disposición espiritual más reflexiva y asentada en los Días Temibles, cuando intentes reparar la relación con otras personas y con D-os.


Comentaba antes que el tiempo de introspección y análisis y revisión del pasado es usualmente muy corto; la realidad nos lanza sus sucesos, sus urgencias, sus exigencias, y, como al viajero en la proverbial noria, no nos da opción de bajarnos de ella, de recobrar el aliento, de asentar el espíritu e intentar lograr algo de perspectiva y evaluar nuestras vidas.

Pero el arrepentimiento y el retorno espiritual (teshuvah) requieren conciencia, silencio externo e interno, escucha, que solo se pueden alcanzar con tiempo suficiente de análisis introspectivo y determinación de cambio.

Según la tradición, los cuarenta días entre el inicio de Elul y Yom Kippur son los cuarenta días que pasó Moisés en el monte Sinaí tras el episodio del becerro de oro y la subsiguiente rotura de las tablas de la ley. En estos días, Moisés se retiró en soledad pidiendo por el pueblo de Israel y su perdón. En Yom Kippur, se produce el perdón divino y la reconciliación.

Moses Destroys the Tables of the Ten Commandments, c. 1896-1902, by James Jacques Joseph Tissot (French, 1836-1902), gouache on board, 10 3/8 x 6 7/8 in. (26.4 x 17.5 cm), at the Jewish Museum, New York

Los treinta días de Elul, entre esta semana y el 15 de septiembre de Rosh Hashanah, son una oportunidad para juzgarnos a nosotros mismos antes del juicio divino en el inicio del nuevo año. Si logramos una visión más nítida de nuestro comportamiento pasado, nuestro carácter actual, nuestras fallas y lagunas espirituales, quizá haya alguna esperanza. Quizá podamos dar con las causas de nuestros fallos morales y existenciales, quizá podamos sentir profundamente lo inadecuado de nuestro ser, y podamos vislumbrar nuevos horizontes y mejores deseos y sueños. 

El mes de Elul es la oportunidad de practicar cheshbon hanefesh, la contabilidad del alma que nos permita hacer balance y volver a nuestro mejor ser.

Si a pesar de nuestros esfuerzos no somos inscritos en el Libro de la Vida en el nuevo año, estaremos mejor preparados para el arrepentimiento y búsqueda del perdón en los Días Temibles antes del sellado final de nuestro destino en Yom Kippur.

Todas estas consideraciones anteriores y el hecho de que estoy inmerso en el Proyecto Silentud me han animado a dedicar el mes de Elul, antes de Rosh Hashanah y Yom Kippur, a un silencio activo, donde quiero que la introspección, la audacia espiritual y la revisión de mi vida tomen protagonismo.

Toda persona debe prepararse con antelación durante treinta días con arrepentimiento y oración y caridad para el día en que aparezca en juicio delante de D-os en Rosh Hashanah.  Así que permitid que cada uno analice detenidamente sus acciones con el objeto de repararlas. Dejad que se alejen durante una hora al día y hagan examen de sí mismos.

Mateh Moshe.

Como de buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno, es muy importante que ritualice Elul y establezca un periodo diario dedicado exclusivamente al silencio y la introspección, con la esperanza de que conduzca a la purificación de mi alma. Como muchas otras cosas valiosas en la vida, la santidad exige preparación.

El Rabino Chaim David Azulai escribía: «Durante Elul, el mes anterior a Rosh Hashanah, uno debe dedicar menos tiempo al estudio y más tiempo a periodos fijos de introspección y autoevaluación». En mi caso, ese menor tiempo de estudio se extenderá a menos tiempo para asuntos prácticos y cortoplacistas, intentando favorecer la desconexión del tráfago cotidiano, la conciencia más profunda, y cohabitar con los propios fantasmas, con los propios demonios.

Intentaré mirarme al espejo interior durante más tiempo, contemplar mis imperfecciones a la luz del día, experimentar sin analgésicos el dolor de una vida imperfecta y esencialmente errada, mirar a los ojos al espectro de mis tendencias y acciones más malvadas, y –Hashem lo quiera– ser el último en pestañear. Quizá así haya alguna esperanza de ser inscrito en el Libro de la vida y estar contigo un año más.


Lo peor de todo

Lo peor de todo es una novela extraña y memorable, tanto que la estoy leyendo de nuevo muchos años después.

Lo peor de todo no son las horas perdidas, ni el tiempo por detrás y por delante, lo peor son esos espantosos crucifijos hecho con pinzas para la ropa.

No suelo volver a los libros leídos, tampoco a la escena de mis pasados crímenes, pero estoy empezando a hacer excepciones. Quiero que la excepción se convierta en regla. ¿Por qué?

Porque estoy obsesinado (otra vez) con establecer estructuras de reflexión que me permitan vivir menos en el presente (adiós mindfulness, plena presencia o atención plena, adiós hábito que cambiará tu vida).

[Obsesinado: mezcla de obsesión y antigua escena del crimen]

Siempre he querido conectar todo con todo, pero habitualmente me he olvidado de conectar mi presente con mi pasado y con mi futuro. La literatura, especialmente la que se escribe con mayúsculas –aunque no solo– me va a permitir adoptar una actitud más contemplativa durante más tiempo.

Lo peor de todo es una novela corta difícil de clasificar [acabo de hacerlo]. Frases cortas, incisivas como dagas venecianas con rubís incrustados, conclusivas como cigarros a medio acabar presionados contra el cenicero.

Es una mezcla del Guardián entre el centeno, las novelas cortas de Houellebecq, El extraño incidente del perro a medianoche y El príncipe del hastío, pero en versión española, adolescente e histriónica.

Me gusta su estilo. Me gusta cómo mezcla las ideas en el mismo párrafo, sus transiciones abruptas, sus cambios de ritmo. ¡Váyase usted a la mierda!  

Visión mordaz, descarnada, tan crítica como puede ser la de un joven nihilista sin mucha experiencia del mundo que ha estudiado en colegio de pago, en colegio de ministros, rodeado de la peor chusma de la sociedad: niños cabrones, consentidos y despiadados, piaras  de pirañas.

Las novelas son visiones del mundo, dicen que ayudan a desarrollar la empatía, que te sumergen en una visión ajena y que te someten a diversas voces, muchas veces contradictorias, como la vida misma. En esta novela solo hay una visión, aunque una visión con muchos matices: descarnada, cruel, íntima, espasmódica, con algunas gotas de ternura, implacable, a la defensiva, masculina, sombría.

Creo que el autor es Ray Loriga o una parte de Ray Loriga en la que cualquier hombre puede reconocerse: la lucha por intentar mantenerse a flote, el salvajismo juvenil del Señor de las moscas, las observaciones inconexas, reacción más que anticipación, el tráfago de la vida que te pasa por encima, la incapacidad para encontrar el norte, remar contra corriente, despellejarse las rodillas jugando a fútbol de barrio, la soledad y el tedio.

Si no eres capaz de pegar a nadie estás perdido, ser el mierda de la clase es casi tan malo como ser el gordo o ser el marica. Si yo hubiese sido el gordo de la clase, ahora estaría encerrado en un supermercado disparando con una recortada sobre todas las madres y sus hijos y los empleados de mantenimiento sin compasión alguna.

Quizá es peor ser del barcelona si vives en Madrid. En todas las clases siempre había dos raros: el del atlético, un tipo a contracorriente y con capacidad para soportar cualquier derrota; y el del barcelona, habitualmente un tipo medio tonto con el secreto deseo de ser maltratado. El internado, el colegio, los adultos lejanos, la gente inescrutable, la presión del grupo.

Entremezcla frases de libros de historia con extractos de artículos de periódico sobre caníbales japoneses acomplejados que se comen a su novia alemana con mofletes rosas y que luego lo cuentan sin aparente tensión o arrepentimiento. Ases de la aviación, Días de vino y rosas, Vietnam no era una fiesta.

Y el amor, sí, el amor por su novia, T, de la que solo sabemos que era sensible, muy bonita y nórdica. Y que le dejó, sí; como a un triste perro abandonado en una callejuela. Boxeo, fútbol y su novia T.

A mí lo que me gusta de verdad es Francia, pero es que allí fui con T y con ella todo me parece bueno…

También hablo mucho de T porque es tan bonita como tener a Dios de cara y porque no se me ocurre nada mejor de qué hablar.

Un hermano que corría la banda como un toro y marcaba a los contrarios como un jabalí, con su aliento sobre la nuca, otro hermano M que salía y entraba en el psiquiátrico y dos padres que no se sabe bien qué pintaban en todo ello.

En lo que cuenta Elder Bastidas, nombre robado a un misionero de la Iglesia de Jesús de los Santos de los últimos días, hay mucha verdad y mucha mentira, pero como bien dice lo que uno se inventa es más real que lo que a uno le pasa, porque lo que a uno le pasa no deja de ser accidente.

Cuando eres niño quieres quemarte en el infierno y ver cómo todo el jodido colegio te admira por ello.

Lo peor de todo. Ray Loriga

No recomiendo este libro si no tienes una vena destructiva y no has querido morir matando si no puedes conquistar el mundo, si no sientes o has sentido algo de desprecio por tu prójimo.  O puede que si lo recomiende, sobre todo si eres mujer o nunca has sido mala persona o nunca has pensado mal de nadie o no has querido ver arder a tus enemigos y regocijarte con ello.

Al final, Elder Bastidas se pone a trabajar en un trabajo de mierda de esos que podría hacer un mono (yo he hecho unos cuantos), en una hamburguesería, pasa los días vegetando y fantaseando con matar al empleado del mes, casi lo consigue, pero se le adelantan.

Antes de conocer a T me pasaba las noches bebiendo y andando por la calle, mirando a las putas y los travestís y las putas no me parecieron más interesantes que los fontaneros o los profesores de piano.

Dicen que no hay nada más interesante que un hombre con futuro y una mujer con pasado. Recuerdo la primera vez que me di cuenta de que tenía pasado, ya con varias décadas a mis espaldas; curiosamente, lo que más me sorprendió fue darme cuenta de que nunca antes había contemplado mi pasado. Para los occidentales, el futuro está por delante, como lejana panorámica avistada desde una atalaya; para los chinos, detrás de uno, porque nadie lo ha experimentado todavía. Deberíamos actuar más como los chinos, contemplando el pasado según avanzamos de espaldas hacia el futuro, quizá así nos tropezaríamos menos. Lo peor de todo es vivir y no saber que has vivido.

Anuncio del proyecto Silentud

Siguiendo el espíritu de apasionada experimentación que caracteriza a este blog, anuncio el inminente inicio del proyecto Silentud.

Idealmente, y sí, ya sé que no se debe empezar una frase con un gerundio y menos con un adverbio acabado en mente; idealmente, digo, este proyecto tendrá un principio, pero no un fin predeterminado ni siquiera un fin probable; es más, quizá se trate de un área o centro de gravedad permanente que informe a partir de ahora mis decisiones, acciones y criterios de actuación. Por tanto, vocación de permanencia. No es un proyecto que se pueda completar o que deba completarse.

“Frosty February” by LukeAndrew94 is licensed under CC BY-ND 2.0

La silentud es una combinación de silencio y lentitud. Son dos conceptos que van de la mano, que están implícitos y son telón de fondo del entramado, temas y argumentos del minimalismo existencial.

Si me preguntaras por dos áreas donde puedo y podemos mejorar casi todos, te respondería casi inmediatamente, sin dudar, que en la capacidad de mantenerme en silencio y de saborear los frutos del tiempo y el espacio mental vacíos; asimismo, y como consecuencia, en el cambio de ritmo hacio un tipo de vida más lento, pausado, menos ansioso, menos reactivo, donde es el espíritu el que se adapta al ritmo de las cosas y no al contrario.

De las personas que no tienen nada inteligente que decir, las que menos me desagradan son las que se mantienen en silencio. Es decir, yo me desagrado un poco menos cuando digo nada o casi nada. Y el que nada no se ahoga.

Las metas de este proyecto, lentitud y silencio, pueden conspirar contra mi disposición a escribir y relatar los avances que haga: ciertamente, silencio significa hablar menos, verbalizar menos, escribir menos, permitir llegar a conclusiones sin deliberar minuciosamente; ciertamente, lentitud implica hacer menos y en más tiempo, no tener prisa por hacer, por escribir, por comentar, no estar sometido a calendarios de publicación ni a hitos u objetivos.

Así que los resultados visibles para los lectores habituales de este blog serán escasos o muy escasos; ¡quizá hubiera hecho bien en no anunciar nada en este blog, olvidarme de dar pistoletazos de salida hacia metas que no existen o a las que nunca se puede llegar, y seguir escribiendo de cuando en cuando, sin miedo al silencio de meses y años! (las exclamaciones no son propias de este blog ni de cualquier minimalista existencial que se precie, pero, como diría el gran Rafael Sarmentero, ¿quién soy yo para criticarme?)

Festina lente (Apresúrate despacio)

Aunque bien mirado, en un proyecto lento y silencioso como este, la escasez de letras y de acciones quizá sea la característica más potente y efectiva. El silencio es persuasivo y la lentitud no solo necesaria sino también productiva, catalizadora del cambio, aceleradora de revelaciones e iluminaciones. Cuanto menos hable y menos haga, o haga más lentamente, más tiempo y espacio disponible habrá para quien persiga los frutos de la silentud y quiera estar en silencio e ir más despacio.

 Quiero ser una partera de tus acciones e inacciones, sobre todo de tus espacios vacíos y silencios.

Pero basta ya de palabrería, ¡el silencio es elocuencia!, y cuando no se puede mejorar, es regla de oro callar.

«