Lugares comunes

¿No tienes la sensación de escuchar una y otra vez las mismas frases hechas, lugares comunes y conversaciones enlatadas?

¿Alguna vez no te has dado dolorosamente cuenta de que has puesto el piloto automático en la conversación y te has sentido aburrido de ti mismo? (imagina el hastío del interlocutor)

La conciencia es el camino de la liberación (cliché budista, psicoanalítico y minimalista existencial).

Somos seres de rutinas. No pasa nada. Solo hay que tener cuidado de que a la  rutina no se le acabe cayendo la t (he repetido este chistecito hasta la extenuación en el blog)

Shabbat shalom, amigos.

 

Nadie triunfa sin fracasar antes

https://youtu.be/b-oQ-hT_7gI

Es hora de que aprendas a valorar lo importante

https://youtu.be/kBalT_2iCzs

 

Sal de tu zona de confort

https://youtu.be/7kgFjWDjuZ0

Conversación con Escépticus Máximus

Inauguro el Proyecto El perdido Arte de la Conversación con una metaconversación con Escépticus Máximus.

 

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Por Henrik Johansson – Conversation 

 

Hablamos sobre las características de una conversación ideal.

Algunos de los tema que tocamos y momento en el podcast:

  • Qué entendemos por conversación. Definición preliminar (minuto 4:20)
  • Cómo son las conversaciones en Finlandia en comparación con España (minuto 15:55)
  • Cómo es el estilo conversacional en hispanoamérica en comparación con España (minuto 24:30)
  • Cómo debería ser una conversación ideal (minuto 26:15)
  • Temas prohibidos y corrección política (minuto 34:10)
  • ¿Son posibles las conversaciones en internet y redes sociales? (minuto 37:20)
  • Número de conversadores y calidad conversación (minuto 41:10)
  • Temas de conversación. Estructura y digresiones (minuto 44:00)
  • Requisito de racionalidad. Conversación, debate, conflicto. (minuto 50:55)
  • Conversaciones lentas (minuto 59:50)
  • Inspiración de este proyecto: “Encarnar la conversación ideal en nuestras conversaciones” (minuto 1:04:00)
  • «Con un homo es suficiente» (minuto 1:05:55)
  • Reto de Homo Mínimus a Escépticus Máximus:  «¿Podrías hacer un PMI?» (minuto 1:06:55)
  • Reto de Homo Mínimus a escuchantes del podcast (minuto 1:12:25)

 

Puedes escucharla aquí o aquí:

 

 

La conversación continuará en los comentarios.

 

Proyecto El perdido Arte de la Conversación:

Conversación

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Conversación con Escépticus Máximus

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FILÓSOFO. —Nada más. Y todo lo que no está en prosa está en verso; y todo lo que no está en verso, está en prosa.

JOURDAIN. —Y cuando uno habla, ¿en qué habla?

FILÓSOFO. —En prosa.

JOURDAIN. —¡Cómo! Cuando yo le digo a Nicolasa: «Tráeme las zapatillas» o «dame el gorro de dormir», ¿hablo en prosa?

FILÓSOFO. —Sí, señor.

JOURDAIN. —¡Por vida de Dios! ¡Más de cuarenta años que hablo en prosa sin saberlo! No sé cómo pagaros esta lección…

 

Resulta cuando menos extraño que tenga que crear un proyecto para fomentar-aprender-entrenar algo tan natural y sencillo como la conversación entre seres humanos. Después de todo, casi todos podemos y sabemos hablar, y lo hacemos desde los dos, tres o cuatro años.

 

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Rachel demsick – These #kids are having one SERIOUS #conversation! #babytalk

 

Nos pasamos el día hablando y escuchando, entrando y saliendo de decenas o centenares de conversaciones orales, escritas, divagaciones mentales entre las distintas personas en nuestra mente, diálogos propiamente dichos entre personas de carne y hueso, discusiones, tertulias, intercambios verbales corteses, saludos con añadido, chistes, charlas improvisadas, comentarios a pie de evento, conversaciones de ascensor (sobre el tiempo y la salud de la familia principalmente).

Nada más cotidiano que el intercambio verbal y paraverbal entre seres humanos. Sin embargo, pocas veces nos ponemos a reflexionar sobre esa actividad tan ubicua en nuestras vidas. Somos como el burgués gentilhombre de Molière [1], que un día advirtió que, sin saberlo, llevaba toda la vida hablando en prosa

Llevamos toda la vida inmersos en conversaciones, podríamos decir que la mente es una conversación continua, que las relaciones humanas son conversaciones, que la cultura es un determinado tipo de conversación y  que la sociedad en conjunto es una amalgama de  millones de  conversaciones. ¿Por qué entonces no pensamos en la conversación? ¿Por qué no la fomentamos? ¿Por qué no la perfeccionamos? ¿Acaso ya sabemos todo lo que hay que saber sobre la herramienta de la conversación?

Arte

El ser humano transmuta lo meramente computacional, funcional  y rutinario en estética;  el algoritmo, en guía general llena de excepciones; la pragmática en Ética; la información en conocimiento; el contacto físico en espiritual.

Tengo un alto concepto o ideal de lo que debería ser, de lo que puede ser la conversación, y por ello me refiero a ella como un Arte, un arte perdido o en desuso, pero Arte al fin y al cabo. A este tipo de Conversación con vocación —o ínfulas—  de Arte me refiero y consagro este nuevo proyecto. Pero es un arte  especial, no el fruto del genio solitario, es un arte que es co-arte,  co-creación de varios seres humanos reunidos que dan a luz a algo distinto de aquello con lo que empezaron. Allá donde hay dos o más dos personas  existe la posibilidad —solo la posibilidad—  de que salte la chispa y se encienda el fuego de la conversación.

 

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ReflectedSerendipity – Conversation

 

Perdido Arte

La conversación es una habilidad que  está cayendo en desuso y en mal uso, es una herramienta oxidada.

Un tema recurrente en este blog es cómo las tecnologías digitales, en especial las redes sociales digitales, están pasando factura a la calidad y cantidad de nuestras conversaciones personales. El ritmo acelerado de nuestras vidas, el impacto de los medios de comunicación de masa y las redes sociales digitales fragmentan nuestras conversaciones, las acortan, las empequeñecen, las banalizan.

Si nos alimentamos de excrementos de pensamiento y de sucedáneos de conversaciones  es razonable deducir que nuestra excrecencias verbales y paraverbales no serán mucho mejores.

Quizá estoy exagerando, quizá mi visión es muy sesgada, quizá cada día hay más y mejores conversaciones, pero todo apunta a que no es así.

Cuando hablo de arte de la conversación, voy más allá de la presunta pobreza de nuestro vocabulario (dos o tres mil palabras son las que empleamos habitualmente) o lo tosco o degenerado de nuestra sintaxis o la superficialidad conceptual o la ausencia de argumentos racionales.

Cuando hablo de conversación, me estoy refiriendo a un resultado y a un proceso de comunicación genuino, lento, centrado y concentrado, multidireccional, entre unos pocos seres humanos; a un proceso cuidadoso, al que se le dedica tiempo, atención, esfuerzo y al que se le da importancia. Estoy proponiendo que cada conversación puede ser una pequeña obra de arte que con poco logra mucho, que crea un significado, un sentido, una novedad —por minúscula que parezca— emocional, afectiva, intelectual o espiritual, que no estaba en ninguno de los conversadores antes de entrar en la conversación y que se crea, se desarrolla y emerge durante el acto de la conversación.

 

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The Conversation – Kurfurstendamm, Berlin, 2012

Meta del proyecto

Aprender- entrenar- fomentar el Perdido Arte de la Conversación.

Alcance

Conversaciones con mayúscula, dignas de tal palabra. Tendré que delimitar el concepto de conversación.

Si es cierto, a la manera de Diógenes de Sinope [2], que «el movimiento se demuestra andando», también será cierto que la conversación se demuestra conversando; por lo tanto, este proyecto incluye la conversación como medio y como fin del proyecto.

Algunas de estas conversaciones serán metaconversaciones, dirigidas a discernir la naturaleza y rasgos de una conversación ideal. Las metaconversaciones servirán para orientar el proyecto.

Duración

Del 11 de septiembre de 2018 al 31 de diciembre de 2018

Estrategia

Visionaria y emergente [3]

Siguiente paso

Tener una conversación  sobre la idea de Conversación —es decir, una metaconversación—. La grabaré y la colgaré en el podcast de Homo Mínimus [4]. El invitado será Escépticus Máximus.

Referencias

[1] El búrgues gentilhombre, comedia-ballet  de Moliere
[2] Diógenes de Sinope, el Santo patrón del Minimalismo Existencial. Artículo hagiográfico en este blog.
[3] Estrategia existencial: cuatro enfoques, artículo en este blog sobre cuatro tipos de estrategias existenciales.
[4] Podcast Homo Mínimus