Anuncio Proyecto El perdido Arte de la Conversación

FILÓSOFO. —Nada más. Y todo lo que no está en prosa está en verso; y todo lo que no está en verso, está en prosa.

JOURDAIN. —Y cuando uno habla, ¿en qué habla?

FILÓSOFO. —En prosa.

JOURDAIN. —¡Cómo! Cuando yo le digo a Nicolasa: «Tráeme las zapatillas» o «dame el gorro de dormir», ¿hablo en prosa?

FILÓSOFO. —Sí, señor.

JOURDAIN. —¡Por vida de Dios! ¡Más de cuarenta años que hablo en prosa sin saberlo! No sé cómo pagaros esta lección…

 

Resulta cuando menos extraño que tenga que crear un proyecto para fomentar-aprender-entrenar algo tan natural y sencillo como la conversación entre seres humanos. Después de todo, casi todos podemos y sabemos hablar, y lo hacemos desde los dos, tres o cuatro años.

 

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Rachel demsick – These #kids are having one SERIOUS #conversation! #babytalk

 

Nos pasamos el día hablando y escuchando, entrando y saliendo de decenas o centenares de conversaciones orales, escritas, divagaciones mentales entre las distintas personas en nuestra mente, diálogos propiamente dichos entre personas de carne y hueso, discusiones, tertulias, intercambios verbales corteses, saludos con añadido, chistes, charlas improvisadas, comentarios a pie de evento, conversaciones de ascensor (sobre el tiempo y la salud de la familia principalmente).

Nada más cotidiano que el intercambio verbal y paraverbal entre seres humanos. Sin embargo, pocas veces nos ponemos a reflexionar sobre esa actividad tan ubicua en nuestras vidas. Somos como el burgués gentilhombre de Molière [1], que un día advirtió que, sin saberlo, llevaba toda la vida hablando en prosa

Llevamos toda la vida inmersos en conversaciones, podríamos decir que la mente es una conversación continua, que las relaciones humanas son conversaciones, que la cultura es un determinado tipo de conversación y  que la sociedad en conjunto es una amalgama de  millones de  conversaciones. ¿Por qué entonces no pensamos en la conversación? ¿Por qué no la fomentamos? ¿Por qué no la perfeccionamos? ¿Acaso ya sabemos todo lo que hay que saber sobre la herramienta de la conversación?

Arte

El ser humano transmuta lo meramente computacional, funcional  y rutinario en estética;  el algoritmo, en guía general llena de excepciones; la pragmática en Ética; la información en conocimiento; el contacto físico en espiritual.

Tengo un alto concepto o ideal de lo que debería ser, de lo que puede ser la conversación, y por ello me refiero a ella como un Arte, un arte perdido o en desuso, pero Arte al fin y al cabo. A este tipo de Conversación con vocación —o ínfulas—  de Arte me refiero y consagro este nuevo proyecto. Pero es un arte  especial, no el fruto del genio solitario, es un arte que es co-arte,  co-creación de varios seres humanos reunidos que dan a luz a algo distinto de aquello con lo que empezaron. Allá donde hay dos o más dos personas  existe la posibilidad —solo la posibilidad—  de que salte la chispa y se encienda el fuego de la conversación.

 

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ReflectedSerendipity – Conversation

 

Perdido Arte

La conversación es una habilidad que  está cayendo en desuso y en mal uso, es una herramienta oxidada.

Un tema recurrente en este blog es cómo las tecnologías digitales, en especial las redes sociales digitales, están pasando factura a la calidad y cantidad de nuestras conversaciones personales. El ritmo acelerado de nuestras vidas, el impacto de los medios de comunicación de masa y las redes sociales digitales fragmentan nuestras conversaciones, las acortan, las empequeñecen, las banalizan.

Si nos alimentamos de excrementos de pensamiento y de sucedáneos de conversaciones  es razonable deducir que nuestra excrecencias verbales y paraverbales no serán mucho mejores.

Quizá estoy exagerando, quizá mi visión es muy sesgada, quizá cada día hay más y mejores conversaciones, pero todo apunta a que no es así.

Cuando hablo de arte de la conversación, voy más allá de la presunta pobreza de nuestro vocabulario (dos o tres mil palabras son las que empleamos habitualmente) o lo tosco o degenerado de nuestra sintaxis o la superficialidad conceptual o la ausencia de argumentos racionales.

Cuando hablo de conversación, me estoy refiriendo a un resultado y a un proceso de comunicación genuino, lento, centrado y concentrado, multidireccional, entre unos pocos seres humanos; a un proceso cuidadoso, al que se le dedica tiempo, atención, esfuerzo y al que se le da importancia. Estoy proponiendo que cada conversación puede ser una pequeña obra de arte que con poco logra mucho, que crea un significado, un sentido, una novedad —por minúscula que parezca— emocional, afectiva, intelectual o espiritual, que no estaba en ninguno de los conversadores antes de entrar en la conversación y que se crea, se desarrolla y emerge durante el acto de la conversación.

 

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The Conversation – Kurfurstendamm, Berlin, 2012

Meta del proyecto

Aprender- entrenar- fomentar el Perdido Arte de la Conversación.

Alcance

Conversaciones con mayúscula, dignas de tal palabra. Tendré que delimitar el concepto de conversación.

Si es cierto, a la manera de Diógenes de Sinope [2], que «el movimiento se demuestra andando», también será cierto que la conversación se demuestra conversando; por lo tanto, este proyecto incluye la conversación como medio y como fin del proyecto.

Algunas de estas conversaciones serán metaconversaciones, dirigidas a discernir la naturaleza y rasgos de una conversación ideal. Las metaconversaciones servirán para orientar el proyecto.

Duración

Del 11 de septiembre de 2018 al 31 de diciembre de 2018

Estrategia

Visionaria y emergente [3]

Siguiente paso

Tener una conversación  sobre la idea de Conversación —es decir, una metaconversación—. La grabaré y la colgaré en el podcast de Homo Mínimus [4]. El invitado será Escépticus Máximus.

Referencias

[1] El búrgues gentilhombre, comedia-ballet  de Moliere
[2] Diógenes de Sinope, el Santo patrón del Minimalismo Existencial. Artículo hagiográfico en este blog.
[3] Estrategia existencial: cuatro enfoques, artículo en este blog sobre cuatro tipos de estrategias existenciales.
[4] Podcast Homo Mínimus

Un simple pensamiento lo cambia todo

Imagina que hoy es tu último día sobre la faz de la tierra.

¿No es cierto que vivirías con tal intensidad y plena conciencia que todas las cosas y todos los momentos, no importa lo cotidianos,  proyectarían un brillo extraño?

 

 

 

 

33 daños colaterales resultado de escolarizar a tu hijo

Este es un artículo que apareció originalmente en uno de los blogs de Laura Mascaró con HM como artista invitado.

Me permito republicarlo aquí porque recoge la quintaesencia de mi visión del minimalismo existencial aplicado a la educación. El problema no está tanto en mejorar el sistema educativo y su organización  como en eliminar la educación en  la mayoría de sus formas actuales.

No se trata de encontrar y consensuar “el” mejor modelo  educativo sino de inventar y experimentar con miles de modelos personales y colectivos entre los que cada uno pueda elegir.

No obstante, para los perezosos y los conservadores, seguirá siempre existiendo una educación pública “gratuita” y de calidad en la que estabular a sus hijos y delegar la responsabilidad personal. Puede que para los más torpes de entre vuestros hijos siga siendo la mejor opción.

No quiero, por tanto, acabar con la educación pública y privada tradicional, lo que quiero es que se permita que las familias y los individuos elijan el tipo de aprendizaje que deseen, en la escuela o al margen de ella.

Estos 33 daños caracterizan a la mayoría de la educación formal pública y privada en España, en Hispano-América y el mundo.

No todos estos daños tienen que producirse. Algunos pueden ser mitigados por metodologías más abiertas, como la Montessori o las escuelas Waldorf, por profesores excepcionales o por los cuidados paliativos que proporciones a tu hijo cuando esté fuera de la escuela.

Solo quiero advertirte de los riesgos a los que te expones. A los que expones a tus hijos.

 

  1. En el colegio, a tu hijo le recompensan por seguir órdenes y ajustarse a las normas.La creatividad, originalidad e inconformismo son penalizadas en cualquier burocracia educativa donde las metas de los políticos, administradores o profesores tengan prioridad sobre la de los niños y sus familias.
  2. Tu niño, tras más de doce años de educación obligatoria, tendrá la sensación de que el mundo del conocimiento es como un libro de botánica o de zoología donde todos los asuntos están claramente clasificados en compartimentos estancos.Tendrá dificultades para habérselas con un mundo real donde las distinciones son confusas y uno ha de crear, modificar y criticar sus propias clasificaciones.
  3. La dimensión última por la que se mide al niño y por la que aprenderá a medir a las personas será la calificación en una serie de exámenes. Obtendrá la idea de que las personas son jerarquizables por su puntuación en unas pocas dimensiones.El mismo niño derivará su autoestima intelectual (o falta de ella) de su posición en una escala.
  4. El afán de evitar el castigo y de buscar la alabanza harán perder de vista el gozo de aprendery lo harán casi desaparecer. Gran parte de la motivación intrínseca derivada de  expresarse artísticamente, resolver problemas matemáticos o comprender los mecanismos de la naturaleza se perderá al tratar de contentar al profesor y seguir un programa estandarizado.
  5. El estudiante en la escuela obtendrá la impresión de que el aprendizaje es una actividad individual y competitivaque se hace en solitario en una habitación cerrada y cuyo criterio de éxito reside en hacerlo mejor en un estrecho repertorio de pruebas estandarizadas bajo presión de tiempo.
  6. El sentimiento de agencia o de autoría en el aprendizaje resultará seriamente dañado tras el paso por la educación formal. El niño y el joven tendrán dificultades para definir sus propias metas, objetivos, buscar y disponer recursos, organizar su tiempo y valorar los resultados de su trabajo y esfuerzo, porque todas esas funciones ejecutivas y cognitivas  estarán  asumidas por  profesores y administradores que le llevarán de la mano a lo largo de toda su educación formal.
  7. El rango de actividades a las que tendrá acceso el estudiante será limitado y con un sesgo desproporcionado a favor de las habilidades más analíticas y verbales.La música, la pintura, el teatro —el arte en general—, el desarrollo físico, la armonía y gracia de los movimientos, y las mismas habilidades de comprensión emocional introspectivas y empáticas quedarán relegadas a un segundo plano o confinadas a las actividades extracurriculares, con independencia de las preferencias o disposiciones del niño.
  8. El niño creerá que la educación y el aprendizaje son sucesos que ocurren tras los límites de los muros de ciertos edificioso tras las vallas de ciertos recintos. Las variedades más informales, improvisadas y emergentes del aprendizaje quedarán marginadas. El entorno de la familia, los amigos, los grupos deportivos y el entorno cotidiano se asociarán más débilmente a la idea de aprendizaje y desarrollo personal.
  9. El joven se volverá averso al riesgo intelectual derivado de pensar en opciones distintas y exponerlas racionalmente,porque no serán habilidades recompensadas por las calificaciones, ni promovidas directamente por los profesores, ni deseadas por la burocracia del sistema, que busca la homogeneización y la reducción de la incertidumbre.
  10. Las habilidades de trabajar en equipo y de negociar quedarán atrofiadaso tendrán que ser desarrolladas más adelante en el mundo exterior. En el colegio, el éxito se mide y se recompensa según la habilidad de seguir las reglas establecidas por otros. Hay poco o ningún espacio a la negociación o la discusión ni tampoco necesidad de establecer alianzas y crear relaciones ventajosas para lograr los objetivos individuales.
  11. Disociará y hará más profunda la distinción entre práctica y teoría.Verá que las habilidades y conocimientos que son útiles en el mundo académico son sustancialmente diferentes de las necesarias en el mundo del trabajo, las relaciones personales y la vida en general. Esto hará que desprecie en parte el pensamiento racional y científico, por su aparente falta de aplicación; o bien intentará aplicar recetas y grandes ideas intelectuales indiscriminadamente y con poco realismo.
  12. Aprenderá a humillar y ser humillado por no saber.Aprenderá a reírse de los que se comporten de manera diferente o cometan errores en clase.
  13. Aprenderá a hablar en lenguajes esotéricos que no comprende.Por otra parte, si vive en España es casi imposible que llegue a hablar con cierta fluidez en lenguajes naturales como el inglés o el francés. Priorizarán la gramática y el vocabulario sobre el oído, las construcciones básicas y la práctica. Probablemente estudien el idioma fuera del contexto de un proyecto o meta personal.
  14. Pensará que aprender es ser capaz de repetir. El colegio es una herramienta de repetición de saber acumulado. Las evaluaciones dependen de la fidelidad y rapidez con la que el niño sea capaz de reproducir el conocimiento vertido por el profesor. Si lo hace perfecto, sin omitir una coma, tiene un 10; si se le ha escapado algún elemento, un 9; si ha reproducido con éxito la mitad, un 5, y así sucesivamente. No se pide elaboración o poner la información en el contexto más amplio del conocimiento del alumno o el cuerpo general del conocimiento.
  15. Aprenderá a vivir con ideas inertes, no relacionadas con su experiencia vital,de las que no conoce su origen, ni cómo se relacionan con otras ideas en otras disciplinas, ni si tienen alguna aplicación más allá de quedar bien en las pruebas estandarizadas.
  16. Creerá que existen “pepitas de oro informacionales”.Estará siempre a la caza del dato, de la receta, del procedimiento concreto, preciso y seguro que le resuelva la papeleta en el siguiente examen.
  17. Creerá que saber algo es dar una respuesta inmediata.Se necesita cierto tiempo para recuperar la información de la memoria, para generar asociaciones, para buscar y para reflexionar, pero en la escuela no esperarán.
  18. Las habilidades de autorregulación o autogestión se atrofiarán.Estará regulado por sus profesores. En el futuro, por sus jefes. Reaccionará al palo y a la zanahoria más que a sus propios intereses.
  19. Jugará siempre juegos seguros.Aprenderá a evitar los errores y procurará siempre parecer magnífico a ojos de los padres y profesores.
  20. Perderá el contacto con su corazón.Nadie le pedirá que piense qué quiere verdaderamente hacer con su vida ni le animará a que inicie una exploración. Al final de su educación formal estará tan alejado del centro capital de sí mismo que tendrá que iniciar un largo viaje y quizá una travesía del desierto para encontrarse consigo mismo.
  21. Invertirá las proporciones correctas en el aprendizaje:creerá que son “Una tonelada de teoría, un kilo de reflexión, un gramo de experimentación”; las óptimas son “Un gramo de teoría, un kilo de reflexión, una tonelada de experimentación”.
  22. Las modalidades más lentas y contemplativas de la mente quedarán probablemente excluidas del repertorio cognitivo del alumno.La presión de tiempo, el afán de cumplir los programas y el entrenamiento para exámenes y otras pruebas estandarizadas dificultarán que el alumno se tome el tiempo suficiente para asimilar, digerir y comprender las ideas en profundidad.
  23. Aprenderá que la contemplación y la generación de enfoques y opciones son contraproducentesa la hora de maximizar las calificaciones académicas. La profundidad y la originalidad no suelen ser valoradas o recompensadas por los tests o los profesores.
  24. Necesitará muchos años para recuperarse de su educación.Cuanto más lejos haya llegado en el proceso educativo formal, más tiempo de recuperación necesitará. Algunos jamás se recuperarán.
  25. Es probable que evite la actividad intelectual durante el resto de su vida, pues confundirá el ser estabulado con aprender. Y nadie quiere ser estabulado.
  26. Se verá aislado de una gran parte de la población humana:se relacionará casi en exclusiva con gente de su edad, ubicación geográfica (dentro de la misma ciudad) y clase social. Esos serán sus criterios de socialización, no sus intereses personales o la afinidad emocional. Creerá que la famosa y políticamente correcta “diversidad” solo tiene que ver con la raza, el sexo o el grupo étnico.
  27. No habrá aprendido a negociar.Porque en la escuela no hay casi nadie con quien negociar ni casi nada sobre lo que negociar.
  28. El concepto de aprendizaje autodirigido será para el niño tan extraño como el de imperativo categórico, hermenéutica de la conciencia o moscas samaritanas.
  29. Tu hijo estará mal preparado para convertirse en el tipo de trabajador creativo, autogestionado y con iniciativaque se demanda en los puestos que generan alto valor añadido en la economía del conocimiento. Y peor preparado incluso para crear su propio trabajo como trabajador por cuenta propia o empresario.
  30. Tendrá dificultad para tolerar la ambigüedad y los conceptos borrosos. Aprenderá a querer saber qué es lo que se espera exactamente de él, a cómo ir del punto A al Z pasando por el B, C, D, E… sin perderse por el camino.
  31. Tu hijo estará expuesto al acoso escolar. Una parte no despreciable de los escolares declaran haber sometidos a distintos grados de acoso. Durante las horas escolares tú no estarás ahí para ayudarle o protegerle.
  32. La escuela no tratará a tu hijo como un individuo.Será una pieza más en la cadena de montaje. Algunas piezas salen defectuosas. El sistema lo acepta y lo tolera. Reza porque tu hijo no sea una de esas piezas.
  33. No recibirá la atención personalizada e individualizada que necesita. Los profesores tienen limitaciones de tiempo, atención y capacidad. Por muchos recursos cognitivos y materiales que tengan, los tienen que racionar entre decenas de alumnos.

Media hora que dediques un día a las necesidades de aprendizaje de tu hijo es más que lo que un maestro puede dedicar a tu hijo en dos o tres semanas. Y lo que dedique el maestro será un tiempo fragmentado en pequeñas intervenciones: simplemente no puede dedicar media hora seguida a nadie. Tampoco conoce a tu hijo mejor que tú.

Educación a la carta

Me permito recomendarte, además de mis maravillosos artículos, el documental de la Plataforma de la libertad Educativa Educación a la carta. Te servirá para eliminar algunos de los mitos sobre el homeschooling y el unschooling y poner en duda tus más preciadas creencias sobre el aprendizaje y las bondades del sistema educativo público y privado tradicional.

La entrevista inicial del documental es la de mi amigo Guillermo Pascual, que ya apareció en el artículo Jaque al sistema: hackea tu educación y que fue uno de los 52 adorables frikis de mi proyecto 52 comidas.  La directora y guionista es Laura Mascaró, a la que también conocí en ese mismo proyecto e igualmente se convirtió en mi amiga.

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