La lista definitiva para recrear mi vida en el 2018

Con motivo de la revisión del 2017 y el boceto del próximo plan 2018 he pergeñado una lista-recordatorio con los principales consejos e inspiraciones cinematográficas y literarias para re-crear mi vida en el 2018.
Son consejos que me doy a mí mismo, válidos para mí en este momento concreto de mi vida.
Las referencias son muy personales pero muchas son muy conocidas. Mis gustos literarios y cinematográficos no son nada sofisticados, la mayoría pertenecen a la cultura popular.

A) Fórmula del éxito: Ilusión + aprendizaje (Puedes inspirarte en el libro de Richard Bach Ilusiones)

Ilusiones

Nota: el éxito lo defino en mis propios términos, pero sean estos los que sean han de venir acompañados de ilusión (ese resplandor que genera la visión de los resultados que deseas) y de aprendizaje (cambio permanente en el comportamiento). La ilusión no significa éxtasis ni excitación, es más una brisa que un huracán. El aprendizaje no es el conocimiento inerte de los libros sino el cambio permanente en patrones de pensamiento, emociones o conducta. Para inspirarte vuelve a ver la película Gattaca, con Ethan Hawke y Uma (grande y libre) Thurman.

Gattaca

B) Detecta los tres errores estratégicos más importantes del último año (o de los últimos años)y confabúlate para no volver a repetirlos en el 2018. Los míos en términos generales son:

a) deficiencias en el autocontrol y la capacidad de autorregulación emocional.

b) centrarme en los resultados en detrimento del proceso, esto genera impaciencia, volatilidad emocional y falta de perseverancia

c) pensar que el paso del tiempo es causa de cambio. ¡La esperanza no es una estrategia! ¡¡La esperanza es la fe de los cobardes!! (dijo el Genio). Me falta comprometerme con un sistema y ceñirme al sistema durante el tiempo suficiente para que genere frutos.

C) Diseña tres hábitos|rituales|comportamientos que te permitan subsanar esos errores estratégicos. En mi caso, podrían ser:

a) Recuperar el hábito de meditación. Es una suerte de higiene emocional que debería ser tan habitual y cotidiana como cepillarse los dientes. ¿Por qué diablos dejé de meditar?

b) Aprender a amar la meseta, la zona de resultados no visibles, y trabajar sostenidamente en un máximo dos o tres proyectos centrales todos los días. [Para una visión poética de lo cotidiano y el progreso lento, pequeño e invisible revisa la película Paterson, de Jim Jarmusch.

Paterson

b’) «Antes del satori, cortar leña y acarrear agua; después del satori, cortar leña y acarrear agua».

c) Aplicar los principios de la práctica deliberada para avanzar y aprender; esto significa en mi caso: trabajar en problemas, proyectos y objetivos muy específicos que estén siempre un poco por encima de mi zona de confort y que generen el máximo de aprendizaje y resultados.

D) Un máximo de tres metas para el 2018. Mejor dos que tres. Mejor una que dos. Procura la unificación de la conciencia a través de una meta. Concentración. Recuerda una y otra vez el principio minimalista de concentración, esfuérzate por mantener concentradas tus fuerzas en unos pocos afanes. Pureza de corazón es querer una sola cosa.

E) Acepta la mediocridad en la mayoría de las áreas de tu vida y aspira a la excelencia en una sola.

F) Asegúrate de que las aréas de responsabilidad física|emocional|mental|relacional| profesional|financiera|intelectual|espiritual están equilibradas y actúán de forma sinérgica.

G) No necesitas trabajar hasta el agotamiento todos los días, necesitas trabajar un poco todos los días en la dirección adecuada. Si no estás haciendo las cosas correctas es indiferente que las estés haciendo correctamente o vayas muy rápido. De hecho, ser muy eficiente, rápido y eficaz en las direcciones erróneas te alejará todavía más de tus metas.

G’) Aplica el criterio de las tres horas semanales de Entusiasmado: «Si no trabajas tres horas en una semana en una meta o proyecto esa meta está muerta o es un zombi». A los zombis es mejor matarlos y a los muertos enterrados. Si pasas tres semanas seguidas sin trabajar en ese proyecto o meta no tienes meta ni tienes proyecto.

H) Busca la simplicidad continuamente. Lucha por hacer todo lo más simple posible. Los sistemas simples son más fáciles de recordar y es más probable que los mantengas. La ley de las tres Oes del minimalismo existencial ha de ser cumplida a rajatabla:                  1º Omitir|eliminar 2º Organizar 3º Optimizar.

I) Ten siempre en mente la ley de Pareto: solo unas pocas causas explican la mayor parte de los resultados. Céntrate en esos pocos esenciales y prescinde de los muchos triviales.

J) Puesto que eres la media de las cinco personas con las que más tiempo pasas, selecciona implacablemente a las personas a las que dedicas tu tiempo. Esto puede ser duro, difícil, pero es imprescindible si quieres procurar un cambio positivo en tu vida.

J’) Viaja conociendo a unas pocas personas en profundidad, no viajando a Tailandia (el Benidorm de los hipsters)o dando la vuelta al mundo. Los viajes se miden en conversaciones con personas de carne y hueso (aunque hablen tu lengua), no en kilómetros o parajes exóticos. El paradigma del viaje se da para mí en la película Antes del amanecer con Etham Hawke y Julie Delphie y en sus secuelas en Antes del atardecer y Antes del Anochecer. Una conversación es un viaje.

K) Has de crear un sistema de organización propio, por primitivo, rudimentario o insatisfactorio que sea. Mejor un sistema personal imperfecto que uno perfecto, omnicomprensivo, enlatado, aprendido en un libro. Has de crear un sistema o serás esclavizado por el de algún otro.
En mi caso el sistema consiste en:

  • Una meta para el año 2018.
  • Un cuadro de mando vital. Incluye cuatro cuadrantes: I. Sentido existencia y propósito II. Relaciones III. Operaciones IV. Aprendizaje y desarrollo.
  • Creo varios apartados en cada uno de los cuadrantes con indicadores de estado (deficiente-normal-bien-excelente) para cada uno de ellos. Por ejemplo, algunos de los apartados para distintos cuadrantes son: nivel de gasto mensual|Nivel de foco pequeño (concentración en pomodoros y consecución tres tareas más importantes del mes)| Nivel de foco grande (grado cumplimiento objetivos mes) | Peso | Autonomía financiera (medido por el número de meses que puedo pasar sin ingresos |Satisfacción general con mi vida (medida cualitativamente, según mi sensación general)| Equilibrio trabajo-descanso (calidad de sueño y espacios de descanso), etc.
  • Un plan mes a mes revisable mes a mes.
  • Revisiones periódicas con base semanal, mensual y trimestral (reencarnaciones).
  • Una lista de hábitos|rutinas|rituales|iniciativas de cambio para cada una de las áreas de responsabilidad. Son la estática de mi vida; su revisión y actualización periódica me proporciona la dinámica de mi existencia.

L) El bien más preciado es mi atención. De su cantidad y calidad depende mi vida. Siempre he de preguntarme: «¿Merece esta persona|actividad|proyecto mi atención?». Si la respuesta es NO, he de ser implacable. Surfea las distracciones.

L’) La conexión es imprescindible, la distracción es una opción.

LL) El descanso es tan importante como el trabajo intenso. Sigue el paradigma del velocista en vez del del maratoniano. Los libros de Alex soojung-kim pang deben estar en tu mesilla de noche. Relee el manifiesto por el descanso deliberado.  , que es una parte integrante de la búsqueda de la excelencia a través de la práctica deliberada. Cultiva los espacios vacíos en tu vida, cultiva una habitación minimalista de la conciencia.

M) Respeta el shabbat.  Desde el crepúsculo del viernes hasta la aparición de las tres primeras estrellas en el firmamento la noche del sábado.

N) Recuerda que has de procurar que tus proyectos sean colaborativos, que incluyan a otras personas. Aunque se va más rápido si se actúa solo, se va mucho más lejos si se actúa en compañía. Solo asegúrate de que tu entorno social sea el más adecuado para tus metas, valores y proyectos. Puedes consultar la película de Sofía Coppola Lost in translation. Siempre olvidas este consejo. Eres muy individualista y crees que lo que se aplica a los demás no se aplica a ti.

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N’) Por favor, relee Consejos vendo que para mí no tengo y pon en práctica los consejos que darías a algún otro similar a ti que estuviera en similares circunstancias a las tuyas. A eso se reduce la voluntad.

Ñ) Respeta a las personas pero sé lo más indiferente posible a su buena opinión.

O) Pablo Coelho tiene razón en parte: el universo conspira, pero no para que se cumplan tus sueños sino para succionar tu atención y tiempo en direcciones que no te convienen. Las redes sociales y los teléfonos inteligentes son las parte del universo que más nos aisla y estupidza.

P) Mantente a la defensiva respecto a la soberbia. Es tu pecado capital más importante. Sé humilde. Al final del día, recuerda tus pecados de soberbia y fustígate con cariño no exento de firmeza. Tough love. Quizá puedas escribir una serie de artículos sobre la soberbia, el pecado del que emana el resto de los pecados capitales.

P’) Revisa la película Amor sin escalas, de George Cloney.  El minimalismo en las relaciones humanas es discutible.

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Q) No importa lo que ocurrió en el pasado ni que la mayoría de tus metas pasadas se encuentren en el cementerio de los sueños rotos. El 1 de enero de 2018 empiezas de nuevo.

Q’) No es que estés viviendo en el pasado es que el pasado vive en ti. Aprender equivale a lograr que el pasado viva un poco menos en ti.

R) La vida es un juego concreto, no de grandes principios. Ten reglas y principios como orientaciones o guías, no como verdades definitivas. Desarrolla una potente conciencia situacional y adáptate a las circunstancias. La meta y tus valores personales actúan como faro. Dicho esto, a veces hay que tener principios inamovibles (como el de no tener principios inamovibles o el no robarás).

S) Pon el contador a 0. Agua pasada no mueve molino. Let bygones be bygones. Para inspirarte vuelve a visionar El día de la marmota (Atrapado en el tiempo).

T) Sobre todo, ¡recuerda!, no tiene sentido que intentes cambiar a la gente, es agotador y un esfuerzo condenado al fracaso. No cambies a la gente, cambia de gente.

U) Despeja las cubiertas. Ejecuta un ritual de purificación de final de año  en el que prescindes de metas obsoletas por las que ya no sientes cariño, entierra a tus proyectos Zombi, devuelve los libros que te han prestado, regala los libros que no has leído (ni seguramente leerás), salda deudas, cumple tus compromisos sociales demorados o declárate en bancarrota y no contestes a ningún correo pendiente del 2017, acaba con tu lista de favoritos en el navegador, tira la ropa vieja o que ya no usas; en resumen, arroja lastre y mantén en tu vida solo las pocas personas, proyectos, compromisos, metas, objetos, con más valor (un 20% aproximadamente)

V) Promete que en este año no saldrás del trabajo después de las 20:00 pm y a que esa hora desconectarás el computador y el móvil para conectar con personas cara a cara o para conectar contigo mismo.

W) Usa la técnica de la agenda fija (idea de Cal Newport, en inglés «fixed schedule» . El sistema funciona así: a) elige una franja de horas de trabajo que te proporcione el equilibrio ideal de esfuerzo y descanso.  b) Haz lo que sea para evitar violar esa franja.

Por ejemplo: X horas diarias en una franja horaria definida para la meta A, Y horas para la meta B, Z horas para la meta C, épsilon horas para tareas administrativas, rutinarias y compromisos de poco valor, W horas para esparcimiento y vida social. Después de fijar esta agenda, haz todo lo humanamente posible para evitar que ese tiempo sea violado por interrupciones o distracciones.

W’) Para evitar la violación de tu agenda fija: a) empieza el día sacando (no e-mail hasta la hora de comer o el final del día) b)reduce proyectos y compromisos c) elimina redes sociales en franjas horarias que sean de trabajo d) sé muy deliberado sobre lo que pretendes conseguir en cada una de esas franjas horarias e) no estés siempre disponible ni respondas inmediatamente a las peticiones, requerimientos o exigencias sobre tu tiempo.

W’’) Si un día no estás con humor o energía para hacer lo que tienes que hacer con tu agenda fija, usa la regla de las 0 alternativas de Raymond Chandler , así evitarás procrastinar trabajo. Tendemos a evitar las actividades más difíciles, que suelen ser también las más necesarias, las de mayor valor.

X) Las horas en las que tengas más energía del día, si es posible, para tu meta anual.

Y) No confundas la agitación con la actividad. Haz solo las cosas correctas. Dedica tiempo a pensar cuáles son esas cosas correctas —las actividades de alto valor— y hazlas. No cometas el error de optimizar lo superfluo.

Z) Aunque es imprescindible enfocarse en los pocos esenciales, no suele ser necesario optimizar esos esenciales; muchas veces basta con un criterio de mínimos. Ejemplos: 10.000 pasos al día (no es necesario correr un ultramaratón)| Comer fruta y verdura todos los días (no es necesario ser vegano o vegetariano ni contar las calorías) | Un día de descanso y recogimiento a la semana (Shabbat, (no unas vacaciones en el Caribe o las islas Maldivas) | Meditar todos los días un mínimo de un 1 minuto (no necesitas pagar 1500 euros para pasar dos semanas en un retiro de meditación Vipassana meditando diez horas al día.

AA) recuerda que vas a morir. Memento mori.

AB) Recuerda que aunque un día vas a morir el resto de los días vas a vivir.  Carpe diem. Puedes revisar El club de los poetas muertos

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AC) El Hombre es un bípedo implume de uñas planas, pero el Hombre se define más por ser alguien que es capaz de entrenarse. Puedes revisar el libro de Toni Nadal Todo se puede entrenar. 

AD) Adopta una actitud condicional, experimental, empírica, científica. Al mismo tiempo, aprende a ser rígido en la ejecución, fanático. Recuerda que sueles usar la coartada de la flexibilidad para evitar lo difícil y aburrido.

AE) Puedes jugar a juegos finitos con reglas fijas, ganadores y perdedores, participantes fijos y metas claras, y puedes jugar a juegos infinitos con reglas cambiantes, con entrada libre de jugadores y que seguirán jugando el juego cuando te hayas ido. Encuentra la combinación adecuada entre juegos finitos e infinitos.

AF) Has de hacer un esfuerzo diario por reducir la fricción. Una buena aerodinámica existencial requiere pulir asperezas continuamente. Recuerda que la paz mental es el prerequisito más importante para la acción creativa.

AF’) tienes que escribir frases muy generales de vez en cuando para animar pequeños descubrimientos|experimentos, pero también tienes que hablar de|hacer cosas muy concretas esperando que alguna vez germinen en abstracciones o reglas.

AF’’) Sobre todo, no te tomes demasiado en serio. Ni demasiado en broma.

AG) Toda planificación (incluida la del 2018 y la del desembarco de Normandía) es inútil (ningún plan sobrevive al primer día de batalla) pero resulta imprescindible. Un plan es un conjunto de deseos y de hipótesis sobre el futuro. Tanto los deseos como nuestras creencias sobre el futuro cambian a lo largo del tiempo. Usa la idea de iteración en proyectos  para planear y revisar y hazte adepto a los prototipos y versiones beta.

AH) Haz listas de ideas más habitualmente. La «lista» tiene ese nombre por algún motivo. Como dice Altucher, has de mantener tonificado tu músculo de ideas.  Una lista tiene un título y un número indeterminado (recomiendo diez) de elementos. Por ejemplo, aquí va una.  Diez pasos para hacer un plan para el 2018:

  1. Para de hacer lo que estés haciendo.
  2. Sueña en lo que quieres traer a la existencia (una sensación, un objeto, una relación, un negocio).
  3. Asienta tus pies fuertemente en la realidad y desarrolla una potente conciencia situacional
  4. Define en tres frases tu estrategia o líneas generales de actuación y haz una lista de Cosas que hacer|pensar|decidir.
  5. Una vez que hayas calculdado el tiempo necesario para acometer y finalizar un proyecto, multiplica por tres esa duración. Ejemplo: si crees que tardarás seis meses en escribir un libro, modifica la estimación y ampliala a un año y medio.
  6. Ten un plan B. Por si todo sale mal.
  7. Valora los riesgos y ejecuta una premeditación de las desdichas listando todos los elementos que pueden salir mal.
  8. Una vez tengas el plan inicial, déjalo reposar, consulta con la almohada durante un par de días antes de comprometerte con él.
  9. Ten en cuenta que si el año pasado fracasaste en un objetivo no hay motivo para que este año triunfes en él a menos que hagas grandes cambios.
  10. Tu plan no es una lista de deseos o una lista de la compra, tu plan es un deseo fuerte o propósito, una estrategia y una lista de primeras acciones.

AI) Nueva fórmula para el éxito: Un SÍ, un NO y una línea recta. La línea recta cambia de dirección y se torna sinuosa en tramos largos.

AJ) Releee el El manantial, de Ayn Rand.  Basta con que  leas el primer capítulo, hasta el fin de la entrevista de Howard Roark con el decano de la escuela de arquitectura (unas diez páginas). Ahí reside la esencia del libro y del mensaje que quiero que recuerdes. Aquí tienes el libro en pdf

El manantial - portada

AK) Mentí en el título: esta lista para recrear mi vida en el 2018 es provisional, no definitiva, y en constante ebullicion, evolución. Todo sistema de organización personal ha de ser flexible, personal, abierto, dinámico y actualizado según cambian las circunstancias  En materia de organización personal, al igual que en muchos otros temas existenciales, no hay lista ni sistema definitivo.

Pequeño monumento a la sociedad civil

En la calle X, en un barrio residencial a las afueras  de Y en Z, apareció hace unas pocas semanas un monolito que atemorizó a los viandantes que por allí pasaban.¿?

Empiezo de nuevo:

En la calle X, en un barrio residencial a las afueras  de Y en Z, apareció hace unas pocas semanas un objeto que me recordó al monolito del inicio de la película 2001 Una odisea del espacio.

¿¿??

En esa película, los primates precursores del Homo Mínimus se acercaban al negro monolito con una mezcla de fascinación y reverencial temor; así me acerqué yo al misterioso objeto: una pequeña estantería con tejado de madera en el que había un letrero que rezaba «Intercambio de libros/Book exchange».

 

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En dos pequeñas baldas se agolpaban libros de temática variopinta, muchos de ellos ya amarillentos. Pendiendo de una cuerda colgante del techo había un pequeño folleto que resultó ser un librito de poesía china; su contenido era similar al del Tao Te Ching o esos libros de aforismos moralizantes, filosóficos, a los que son aficionados los orientales.

Había novelas de Jane Austen, de Francisco Umbral, algunos libros de autores nacionales y extranjeros desconocidos para mí, una novela corta de Henry Miller, un libro de Introducción a la matemática moderna de Ian Stewart, otro de matemáticas para economistas y hasta un manual sobre las Cajas de Ahorro en Z.

Una joya del tesoro era un librito editado por algún organismo autonómico español donde se hablaba sobre sobre la idiosincrasia del niño de la región en la escuela. Los pocos segundos que lo hojeé fueron suficientes para quedar epatado por el hallazgo antropológico de que el niño de esa región tiene una autoestima más baja que el niño de otras regiones del país.

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¿Quién había dejado esos libros ahí y con qué motivo? Dado lo tosco e improvisado de la caseta —parecía obra de un aficionado al bricolaje—, no podía ser nada oficial o con origen en el ayuntamiento de Y.

Ese día me fui con la incógnita en la cabeza.

Pocos días después regresé, quizá con la idea de buscar más a fondo y quedarme con algún libro interesante; no en vano, los economistas del comportamiento (behavioral economists) hablan de la irrefrenable atracción de lo gratuito: cualquier artículo de precio cero es un reclamo inevitable para el consumidor.

Cuando volví a la caseta, me encontré con que la mayoría de los libros que había visto hace unos pocos días habían desaparecido y no habían sido sustituidos, la palabra «intercambio» del cartel había caído en oídos rotos.

Me pensé dos veces si tendría sentido que dejara allí mi libro La niebla y la doncella de Lorenzo Silva; está ambientado en la Gomera y cuenta las aventuras de unos guardias civiles que intentan desentrañar un crimen en el que el principal sospechoso es un político local.

Me hacía ilusión hacer mi aportación y  dejar el libro, pero al mismo tiempo deseaba que los demás también  aportaran algo: no me gustan las iniciativas donde solo unos pocos colaboran y los otros se aprovechan (el famoso problema del gorrón en los bienes públicos).

Auguré escaso futuro a este lugar de intercambio de libros.

Melancólicamente, consideré que no existe suficiente conciencia cívica ni hábito de comportarse honestamente sin la presencia de alguna figura de autoridad que vigile nuestros actos.

Entonces leí un cartelito blanco pegado a la caseta y escrito en tinta azul con bolígrafo que no estaba la última vez:

Este espacio de intercambio de libros ha sido creado con mucho cariño para que todos los viandantes encuentren aquí una oportunidad para acceder de forma gratuita a libros y, que de la misma manera, puedan dejar alguno ya se hayan leído, alguno que quieran compartir o que puedan dejar todos los libros de los que se quieran desprender.

Si solo te llevas, pero no dejas ninguno, le estarás impidiendo a los demás disfrutar de la misma oportunidad.

Gracias por compartir.

 

Foto Cartel Caseta

El contenido del cartel disipó mis dudas: aparentemente, el buen hombre que había erigido la caseta, alarmado ante la retirada de libros y su no reposición,  se había visto obligado a escribir esa nota.

Aunque no había ningún libro que me atrajera —parece que se habían llevado ya los mejores—, me sentí impelido a dejar el libro que había traído, incluso cuando no encontrara ninguno suficientemente interesante para llevarme a casa.

Pocos días después volví y comprobé alborozado que el mensaje había calado y habían aparecido una remesa de libros nuevos aportados por anónimos contribuyentes.

He reflexionado sobre este episodio y me he hecho varias preguntas: ¿a quién se le habrá ocurrido esta idea? Habiendo bibliotecas públicas con miles de libros a nuestra disposición, ¿qué sentido tiene que un anónimo espontáneo pergeñe un improvisado lugar de intercambio de libros? ¿Por qué la gente, a pesar de todo, ha terminado aportando libros y no solo llevándoselos?

Y más importante, ¿qué impulso anima a la colaboración de la gente en esta diminuta empresa común?

Creo que mi extrañeza de mono burocrático-autonómico-estatista ante el monolito de una creación puramente civil  al margen de  titularidad pública es propia de quien vive en un lugar donde gran parte de las iniciativas no económicas (aunque  desgraciadamente también muchas de las lucrativas) proceden o son amparadas por alguna administración.

No puedes dar un paso sin encontrarte un evento patrocinado por las autoridades locales o autonómicas: conciertos, pasacalles, actuaciones, romerías, museos de la ciencia y el cosmos, eventos deportivos, cuentacuentos, carreras de la mujer, etc.

Si a un ciudadano anónimo se le ocurre alguna iniciativa cultural, educativa, artística  de interés general o no lucrativa, el reflejo habitualmente es preguntarse «¿Habrá alguna subvención?, ¿qué ente podría promover la idea?».

De la misma manera que hay un efecto expulsión de la inversión privada debida al aumento del gasto público, y un  efecto expulsión moral, que hace que la gente ejercite menos su caridad o compasión cuando sabe que el estado benefactor está presente, también hay un efecto de  expulsión cívica, que provoca que cualquier iniciativa privada autoorganizada de la sociedad civil quede empequeñecida, reducida o engullida por la omnipresencia del presupuesto público.

La idea de crear lugares improvisados para compartir libros no es una idea nueva;  en las paradas de autobús de muchos pueblos de Noruega se pueden encontrar este tipo de bibliotecas basadas en la honestidad que contribuyen a fortalecer la imagen de cultura y civilización de los países nórdicos, aunque probablemente sean promovidas por los ayuntamientos.

 

Foto biblioteca Noruega en para autobús

 

El encanto de esta pequeña iniciativa  está en que es una propuesta que una persona anónima lanza a sus convecinos, y  que estos pueden seguir o no seguir, colaborar o no; a nadie se la impone y quien quiere participar puede hacerlo con sus libros y su buena fe reponiendo los que se lleve.

El grupo de personas que contribuye es autoseleccionado: se eligen a ellos mismos y contribuyen a título individual, sin intermediarios. El éxito depende a su vez del pacto no escrito de ser honestos y reponer al menos lo que retiras.

Si a alguien la idea te parece una estupidez porque sabe que tiene varias bibliotecas públicas bien surtidas en la misma ciudad y acceso a miles de libros y películas también de forma gratuita, puede sonreír cínicamente y pasar de largo, nadie le obliga a financiar la iniciativa ni a colaborar con ella.

Hay ventajas adicionales: no se necesita que nadie apruebe un  presupuesto, no se necesitan edificios, personal para gestionar las instalaciones, agua y electricidad; bastan unos pocos tablones y la buena voluntad de un puñado de vecinos  que se unen voluntariamente y en sus propios términos a una mini-causa. A cambio, bien es cierto, nadie se pone galones de ciudadanía o de benefactor del bien común.

No es nada grandioso, nada que cambie el curso de la historia, ni tampoco un acto que nos redima de nuestros pecados.

Pero sí que es un acto moral: participar en el intercambio anónimo de libros  es una acción humilde en el que un amante de la página escrita reafirma su interés por los libros y está dispuesto a entregar los que le sobran o tiene a bien compartir con otros ciudadanos anónimos.

Estos aparentemente insignificantes gestos de personas individuales que interaccionan libremente movidas por proyectos comunes son los que dan oxígeno y aliento a la sociedad civil, los que mantienen encendido el fuego —a veces mortecino— de la libertad individual.

Las relaciones espontáneas entre ciudadanos particulares o agrupaciones voluntarias de ellos son las que fortalecen el tejido social y actúan como dique de contención contra el pesado y monótono empuje de lo burocrático, que amenaza con asfixiar el espacio social y psicológico en el que transcurren nuestras vidas.

Foto completa caseta