Jaque a el  sistema: hackea tu educación

No creo mucho en la educación: cada uno debe ser su  propio modelo aunque éste sea desastroso.

~Albert Einstein

¿Qué hacen en 50 personas de edades diversas e historiales variopintos con gesto serio y aire de luchadores de sumo  formando un círculo a las 9 de la mañana de un sábado que además coincide con el puente del día de todos los santos? ¿No tienen nada mejor que hacer?

Algunos se han levantado a las 7 de la mañana para poder acudir puntualmente a la cita en Impact HUB Madrid (gracias a sus responsables por cedernos el local);  otros  han venido de ciudades a varios cientos de kilómetros como  Bilbao o  Valencia; María Benavente, una chica pizpireta de 15 años,  ha viajado en tren desde Galicia para poder estar en Openspace #HackYourEducation y  encontrar los argumentos para convencer a su madre de que le permita dejar el instituto y dedicarse a la programación. Hay expectación y el evento está a punto de empezar.

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Hummmm, después de todo puede ser que no esté solo. Aparte de mi mismo, hay vida inteligente en este planeta.

Es una conferencia openspace   o anti-conferencia, como prefiero llamarla, que trata sobre cómo hackear la educación y aprender al margen del sistema educativo tradicional de instituto, universidad, másters y otros sistemas formales y formalizados de aprendizaje.

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El evento está organizado por Guillermo Pascual, un hacker (aunque él prefiere denominarse builder o artesano  del software) de 19 años que dejó el instituto a los 16 años porque no era feliz en él y sentía que no respondía a sus verdaderas inquietudes. Tampoco sabía qué hacer con su vida, pero prefirió descubrirlo por sí mismo al margen del sistema. Casualmente lo conocí por su propia iniciativa, no la mía, a través de mi proyecto 52 comidas.

A fuerza de entusiasmo por el sofware y uniéndose a a comunidades de desarrolladores, Guillermo fue aprendiendo y labrándose un lugar en la profesión de los programadores. A los 17 años empezó a desarrollar software informático, y un par de años después es un consultor informático freelance que elige sus trabajos, no por el dinero que gana sino por el interés que le suscitan los proyectos y sobre todo por las personas con las que va a trabajar.

Como maestro de ceremonias, actúa Xavier Gost, un programador veterano  con mucho gracejo. Le podéis ver en su salsa en una conferencia tradicional ante tus colegas programadores explicando cuál debería ser el papel del programador en la sociedad.  Forma parte de la comunidad de artesanos del software; además, es amigo y mentor de Guillermo, el organizador. Xavi explica el concepto de openspace conference y las reglas básicas de funcionamiento: pocas y funcionales. Esto me va a gustar.

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Xavi Gost. El maestro de ceremonias de nuestra conferencia openspace #HackYourEducation

El desarrollo de una anti-conferencia ilustra muy bien lo que significa hackear la educación. El carácter espontáneo, diverso,  emergente (concepto  que obsesiona a Xavi Gost), informal, flexible y fluido de este evento es análogo a muchos de los rasgos que son necesarios para ser un buen hacker de la educación. También requiere de una organización y formalidad mínima, que yo considero muy atractiva desde el punto de vista del minimalismo organizativo y de la eficacia en el aprendizaje.

Rápidamente se proponen varios temas y se forman grupos para charlar sobre ellos.  La gente en función de sus intereses se une a unos y a otros, y cuando quiere cambia de grupo para tocar más temas siguiendo la regla de los dos pies. Nadie debería sentirse ninguneado si la gente se larga cuando está hablando o si el grupo que has formado poco a poco se vacía hasta quedarte solo. De hecho, yo propuse un tema al que nadie se unió. Pero previamente había propuesto otros cuatro que sí tuvieron audiencia y participación. Es lo que ocurre cuando hay libertad y se eliminan algunas formalidades: la gente hace lo que le place. Y está bien.

En un próximo artículo explicaré con más detalle  la dinámica de un openspace, unconference o anti-conferencia y su valor como forma alternativa de generar conexiones, debates, proyectos conjuntos y despertar la conciencia sobre un problema o buscar maneras creativas de construir cosas nuevas.

¿Tienes que ser un genio para hackear tu educación?

Este es habitualmente el primer argumento que se presenta contra el hackear la educación. Eso está muy bien para Steve Jobs (el gurú del marketing de electrónica de consumo, que dejó el college a los 6 meses), Bill Gates (un semi-autista que no pasó del primer año en Harvard), o Richard Branson (un excéntrico millonario inglés  con dislexia que dejó el instituto a los 16 años,  creó Virgin Records y Virgin Airlines, y que pasados los 40 años se enteró de la diferencia entre bruto y neto en una cuenta de resultados). También está bien para gente con un talento especial: superdotados, músicos, deportistas.

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Richard Branson a bordo de uno de sus aviones de Virgin Airlines  ejerciendo de azafato.                                           TONY ASHBY/AFP/Getty Images)

O peor, esto está bien para los que tienen muchos recursos y tiempo, proceden de familias adineradas que se pueden permitir este tipo de lujos en el aprendizaje; pero la persona corriente tiene que seguir el camino habitual, ganar un título que le abra las puertas al mercado de trabajo y entrar en una empresa con organización tradicional.

Ciertamente, la gente que fue  a la anti-conferencia era en un cierto sentido “especial”: gente inquieta, de inteligencia activa –algunos seguramente se salen de las gráficas en cociente intelectual–, curiosa y con muchas ganas de forjar su propio destino; pero en otro sentido eran gente normal, de aspecto normal, y con capacidades normales, que concentradas en algo que les apasiona les hace capaces de ser muy buenos profesionales o de aprender nuevas tecnologías. Iván Stepaniuk, de origen argentino, aprendió a programar en BASIC a los 8 años y con 14 años ya producía software comercial. Obviamente, este no es un caso habitual  pero nos sirve para saber de lo que alguien que se interesa por un tema es capaz a base de motivación y perseverancia y un entorno propicio.

Cometeríamos un error si pensáramos que el hackear la educación es para una élite privilegiada genética o socialmente. En absoluto:  es una opción o posibilidad que cada vez está más alcance de todos, gracias a internet y la ingente cantidad de recursos educativos disponibles de manera casi gratuita. Los MOOCS como EdX, Udacity, Udemy o Coursera, los foros de preguntas y respuestas como Quora, o como StackExchange.com o ehow.com y muchos otros que están surgiendo en los últimos años.

Cualquier persona motivada con las ideas claras (o con las ideas confusas y con ganas de explorar, como yo) y que quiera aprender algo nuevo puede hacerlo hoy en día si se lo propone.

Desescolarización

Nunca he dejado que la escuela interfiera con mi educación ~ Mark Twain

En un grupo en el que estaba presente  Laura Mascaró,  especialista española en educación en libertad y  evangelista  del homescholing y el unschooling en España,  se habló sobre una educación alternativa al margen de la escuela. Predica con el ejemplo  y educa a su hijo de 7 años en casa además de asesorar a familias de homeschoolers españoles e impartir conferencias en España y sudamérica sobre el tema.

El último libro de Laura  es Sin escuela. Muy recomendable como texto divulgativo para reflexionar sobre la educación y su actual configuración.

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La educación en España, con una tasa del 30% de fracaso escolar, episodios habituales de acoso en las aulas, desmotivación de los profesores y exceso de burocracia e intromisión política no parece ya la mejor de las opciones; o, al menos, no es la única que deberíamos contemplar. Esto es extrapolable a casi cualquier país del mundo, incluidos los más desarrollados.

Es sorprendente que con estos datos y conciencia general del problema de la educación en España, la gente (¡incluso dentro de nuestro openspace #HackYourEducation!) se muestre tan conservadora y cauta respecto a la desescolarización en sus diversas formas, homeschooling, unschooling, etc.

Con estos resultados, me pregunto: ¿qué tenemos que perder con experimentar con otras opciones? Supongo que la gente siempre prefiere lo malo conocido que lo bueno por conocer y que el estar del lado de la mayoría protege psicológicamente contra los malos resultados. Después de todo, si me equivoco con otros, el error resulta menos doloroso. El cálido manto del colectivo nos hace sentirnos protegidos a pesar de todo. Somos muy malos percibiendo los riesgos, sobre todo cuando se construyen de forma gradual y se van haciendo más y más familiares. El síndrome de la rana hervida ha operado  en el sistema educativo español.

El concepto de desescolarización y educación en casa al margen de la escuela puede parecer un anatema para muchos, pero en estados unidos hay más de 1,5  millones  de homeschoolers y unschoolers que se educan fuera de las instituciones públicas y privadas. Los resultados suelen ser mejores que los de la educación reglada. Muchas universidades están reservando un cupo especial para chicos educados en casa; su autonomía, creatividad y madurez suele ser superior al de las víctimas, quiero decir, al de los  beneficiarios, de la educación pública.

Para adolescentes que están pensando en dejar el instituto, tomar las riendas de sus vidas y convencer a sus padres de ello recomiendo  The Teenage Liberation Handbook que podéis conseguir en pdf pulsando el vínculo. Me temo que está en inglés solamente, pero merece realmente la pena, en especial los primeros capítulos; es una excelente guía para adolescentes que quieren hacer homeschooling o unschooling y perseguir sus propios intereses y emprender proyectos personales.

ESTE ES UN LIBRO MUY PELIGROSO. Contradice toda la sabiduría convencional sobre los que dejan el colegio y la importancia de la educación formal. Es divertido e inspirador. … El autor no se hace responsable por la felicidad y sentimiento de responsabilidad que pueda resultar.

Uncollege, un paso más allá en la desescolarización

La universidad no es el lugar al que ir a buscar ideas. ~Helen Keller

El movimiento uncollege en Estados unidos lleva este bricolaje intelectual  un escalón educativo más allá al propugnar que no necesitas gastar 100.000 dólares y 4 años de tu vida en la universidad para conseguir unos conocimientos y habilidades que puedes obtener más rápidamente y con menor coste mediante el aprendizaje autodirigido. Dale Stephens, autor de Uncollege es el pionero y mejor representante de este movimiento. Podéis ver su página web y  su uncollege manifiesto.

Si estás a punto de ir a la universidad y no tienes el coraje de leer este libro antes, te mereces exactamente lo que vas a obtener. ~Seth Godin, autor de Stop Stealing Dreams.

Aunque en España el coste para el estudiante no es tan grande, sí que lo es para el estado y los contribuyentes , que gastan una media de 7000 euros anuales por estudiante con resultados más que dudosos en cuanto a formación adquirida.  No tenemos ni una sola universidad española entre las 150 primeras del mundo y los informes PISA relegan a los alumnos españoles a las últimas posiciones del mundo desarrollado  junto con nuestra vecina Portugal y Grecia.

Paradójicamente, nuestros MBAs de negocios  están entre los mejores del mundo, con algunos como el del IESE de Barcelona o el IE de Madrid o el ESADE apareciendo regularmente en el top ten mundial. En el 2012, en el ranking del financial times,   el IE fue el segundo a nivel mundial,  el IESE el sexto,  y el ESADE el quinto.  Ningún otro país de Europa tiene tres MBAs en la lista de los diez mejores.

La paradoja se resuelve fácilmente: todos estos MBAs son de iniciativa privada, están sometidos a las leyes del mercado, dependen de satisfacer sus clientes y no reciben subvención alguna.

¿Hackear el sistema o hackear tu educación?

He de crear mi propio sistema o seré esclavizado por el  de algún otro ~William Blake

Javier Cuevas habla de establecer métodos de marketing de guerrilla, dar charlas en institutos y universidades e incluso poner pancartas en centros universitarios del tipo: “Os están robando el tiempo”, “Vuestra educación es un fraude”, etc. Esta opción serviría para hacer ver la luz a los que siguen en el sistema educativo tradicional. Su argumento es que no podemos dejar a los demás en la estacada e ir a lo nuestro sin preocuparnos por la suerte de la gran mayoría.

Marta Fonda, una ingeniera informática y licenciada en ADE, piensa que podemos hackear el sistema, aprovechar los recursos que nos proporciona y hacer la guerra desde dentro. No creo que sea la mejor estrategia, dado el nivel de burocracia e inercia administrativa, pero es otra vía posible para los que no se atreven a dar el salto completo de hackear su educación y prefieren poner parches al sistema. Los cambios graduales por pequeños que sean en la dirección correcta también pueden ayudar a crear conciencia.

Según vemos, algunos pretenden hackear el sistema en vez de hackear su educación; se les puede perdonar, porque muchos son programadores o hackers profesionales. Pero en mi nada modesta opinión, es una pérdida de tiempo el intentar reformar un  sistema caduco y atrasado, y es mejor buscar formas más imaginativas en las que haya menos (¡o ninguno!) control administrativo o político. En este caso especial prefiero la revolución voluntaria y personal (con la ayuda de espíritus afines) a la reforma colectiva y consensuada o acordada de talla única para todos. Dicho en el lenguaje del software:  es mejor crear Linux que intentar convencer a Microsoft de que debe mejorar su sistema operativo; o expresado de otra forma:  puedes dar un jaque al sistema hackeando tu propia educación en tus propios términos.

Si se trata de hacer llegar el mensaje al resto de la sociedad sobre otras opciones de aprendizaje y educación, es mejor liderar mediante el ejemplo, construyendo nuestro propio sistema, teniendo “éxito” (irónicamente, es una palabra que repugna a mucha gente que lo tiene, pero este es otro tema…), mostrando a los demás que podemos aprender, construir, iniciar y ser ciudadanos productivos y responsables que logran cosas por sus propios medios a base de tesón y energía.

La gente no es estúpida, la gente ni siquiera tiene que ser “enseñada a pensar críticamente”, como dicen algunos (¡este tufo condescendiente y paternalista me repele!), ya tienen un cerebro pensante –aunque piensen otras cosas–, la gente es inteligente y hasta brillante;  si ve que un determinado grupo de personas aprende de manera más eficaz, más rápida, más divertida y motivada y además consigue buenos resultados profesionales, se unirá o al menos considerará la posibilidad de hackear su propia educación, dentro o fuera del sistema educativo tradicional.

En definitiva, proporciona a la gente libertad de elección y acceso al conocimiento y verás cómo te sorprende. ¿Acaso no es este uno de los principios del opensource y de la ética del hacker?

Talleres  informales de programación (o de cualquier otra cosa)

Muchos de los hackers de la educación conscientes de la importancia de la tecnología en la sociedad actual se rasgan las vestiduras ante lo mal que el sistema educativo actual enseña alfabetización digital. Xavi Gost alude al libro Program or be programmed: ten commandements for a digital age (Programa o sé programado: diez mandamientos para la era digital) de Douglas Rushkoff y nos insta a ayudar a los niños y jóvenes a  subirse al carro de la modernidad digital.

Programadores, ingenieros  o tecnófilos proponen crear escuelas o talleres o cursos más o menos formales para jóvenes sobre matemáticas, pensamiento crítico, programación o diseño. Son gente idealista por la que siento simpatía. Tienen verdaderas ganas de contribuir y ayudar.

Solo una cosa me rechina: la mayoría de ellos aprendieron programación o diseño gráfico por su cuenta, al margen de un programa oficial, con sus recursos personales o familiares, movidos por el deseo de aprender, la curiosidad y la motivación intrínseca. Pero sus propuestas no siempre armonizan con sus biografías…

Paradójicamente, algunos de estos hackers de su educación  consideran que los cursos o talleres han de ser de asistencia obligatoria, porque  “si no los obligas” los niños no van a querer esforzarse y acudir regularmente a esos cursos tan importantes de matemáticas o scratch (un lenguaje de programación para niños).

SORPRENDENTE: los mismos que creen en el poder de la curiosidad y la libertad para perseguir su pasión  consideran que hay que tutelar el interés de los niños y jóvenes y obligarlos a aprender estas tecnologías tan importantes, matemáticas o disciplinas similares.

Algunos incluso creen que algunas familias son poco fiables y que el estado (la “sociedad”, eufemísticamente dicen) debe intervenir y retirar la libertad de elección a esas familias que no están preparadas o no merecen la responsabilidad de educar a sus propios hijos.

Aparentemente, la Ley de los dos pies, que permite elegir con los pies (huyendo o acudiendo libremente)  el tipo de enseñanzas que quieres recibir, solo se aplica al openspace o a sus propias vidas, no a los talleres que ellos organicen. Parece que no creen que puedan motivar o inspirar a los chicos que voluntariamente decidan participar en sus talleres.

Seamos críticos con nosotros mismos, el lastre de nuestra educación académica formal es muy fuerte, e incluso en los más concienciados de entre nosotros sigue resonando el afán de obligar, reglamentar y estandarizar la enseñanza y el aprendizaje.

Comunidades de aprendizaje

Ningún hombre es una isla, algo completo en sí mismo; todo hombre es un fragmento del continente, una parte de un conjunto. ~John Donne

El sistema educativo actual  es una carrera individual donde los resultados dependen casi exclusivamente del esfuerzo en solitario. Puedes pasar todo tu proceso educativo encerrado en tu habitación sin casi necesidad de colaborar o participar en proyectos conjuntos con otros alumnos. No se comparten los trofeos y la mentalidad competitiva  de yo gano–tú pierdes está muy extendida. Después de todo, solo uno puede ser el número uno o sacar las notas más altas.

Guillermo Pascual  recalca que él no podría haber aprendido a programar al nivel que lo ha  hecho sin el apoyo, aliento y colaboración de una comunidad de programadores que buscan la excelencia y el aprendizaje. Él no es un autodidacta, sino un interdidacta, que aprende con otros, en el marco de un grupo humano comprometido con un arte-ciencia-oficio.

Muchos otros asistentes al openspace #HackYourEducation describen procesos similares de aprendizaje informal en grupos de gente afín y colaborativa, que presta su tiempo y atención para el bien común.

El aprendizaje es un fenómeno eminentemente social. Lo solemos olvidar. Un buen ejemplo de esta mentalidad de comunidad de aprendizaje es la del movimiento de artesanía del software o software craftmanship. Toman como punto de partida la analogía de la comunidad de programadores con  los gremios artesanales medievales y el largo y nunca acabado camino hacia la excelencia desde aprendiz y ayudante hasta maestro. El aprendizaje se produce haciendo, practicando, por imitación y de la mano de compañeros con más experiencia . En su manifiesto, los artesanos del software  explicitan  los  principios de asociación y comunidad:

Como aspirantes a Artesanos de Software estamos elevando el listón de desarrollo de software profesional mediante la práctica y ayudando a otros a aprender el oficio. A través de este trabajo hemos llegado a valorar:

No sólo que el software este funcionando, pero también que el software este bien diseñado

No sólo responder al cambio, pero también constantemente agregar valor

No sólo los individuos y las interacciones, pero también una comunidad de profesionales

No sólo la colaboración de clientes, pero también asociaciones productivas

Está claro que este espíritu de comunidad, colaboración, orgullo por el trabajo bien hecho  y contribución de los artesanos programadores es extrapolable a los hackers de la educación.

Ángel Sanz, un chico en segundo de carrera que hace un grado en matemáticas e informática en Madrid y que ama la música está planteándose hackear su educación y aprender por su cuenta; encuentra difícil encontrar compañeros de espíritu afín,  realmente motivados y con propósito más allá de aprobar exámenes. Se está planteando crear él mismo un grupo  de estudio o reunión  que le permita  conocer a gente similar apasionada como él por las matemáticas y la informática.

Los meetups o reuniones de gente que se reúne presencialmente para hablar de un tema son cada vez más normales. Meetup.com es la plataforma puntera en todo el mundo  que facilita crear esos grupos y reunir físicamente a la gente. En las principales ciudades del mundo hay cientos de estos pequeños grupos de interés. Los grupos de software son  de los más activos, pero tienes otros como los de los emprendedores, los escritores, los de intercambio de idiomas o los viajeros, que tienen también comunidades muy frecuentadas.

Una de las mejores formas de autoeducación  es el aprendizaje en grupos de estudio, donde varias personas muy motivadas en aprender o explorar un área de conocimiento se reúnen periódicamente y establecen un diálogo sobre asuntos o disciplinas no triviales. Xavi nos recomienda un estupendo manual Knowledge Hidrant: a Pattern Language for Study Groups  para organizar grupos de estudio eficaces.

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La buena noticia: no importa lo raro que seas o lo extravagante de tus intereses intelectuales y vitales, que vas a encontrar cientos de personas interesadas en lo mismo y de los que vas a poder aprender tanto presencialmente como vía internet.

Jose Julián Marín, otro hacker de su educación, ha comenzado a aprender html y programación y diseño web por su cuenta, gracias a amigos y mentores informales y con medios disponibles en la red. También está empezando a escribir un blog para aprender y ayudar a otros que están empezando.

En la línea de la web 2.0, que nos convierte en productores y no solo en receptores pasivos de información, el blog y los wikis son otras dos estupendas herramientas de participación y colaboración. Miles de blogs aparecen todos los días sobre los temas más variopintos. Los medios de comunicación de masas tradicionales, las grandes editoriales, los centros de enseñanza,  han empezado ya a sufrir la competencia de los blogs y medios digitales similares. La opinión ya no es creada centralizadamente y una miriada de nuevos agentes individuales y pequeñas comunidades reta el poder tradicional de las grandes empresas y el estado.

Como herramienta de aprendizaje,  el blog es una herramienta maravillosa para lograr interacción con gente afín y enseñar lo poco o mucho que sabes, ayudar a otros y aprender en el proceso.

Mentores

Este tema suscitó mucho interés en nuestra anti-conferencia #HackYourEducation. Es algo habitual en el seno de las grandes empresas. Tradicionalmente, el mentorazgo se lleva a cabo por un miembro veterano de rango superior con experiencia y conocimiento de la estructura organizativa y los intríngulis políticos y organizacionales. La experiencia de esta persona sirve como ayuda para el desarrollo de la carrera del empleado más joven. A cambio, el mentor tiene información de primera mano sobre niveles más bajos de la organización, se expone a ideas nuevas y obtiene un cierto sentido de contribución o legado a las nuevas generaciones.

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Cuando el aprendiz está listo, aparece el maestro.

En un ambiente más informal y casual el mentorazgo es una forma excelente de crear comunidad y dar una atención personalizada a un aprendiz joven. Requiere una química importante entre mentor y aprendiz. El mentor debería ser capaz de ofrecer guía, conocimiento tácito o implícito difícil de verbalizar, y experiencia muy específica del campo u orientación hacia las líneas de trabajo o recursos que el aprendiz pueda ir necesitando a lo largo de su camino.

Autocontrol y autorregulación para el aprendizaje independiente

El juego de ponerse límites a sí mismo es uno de los placeres secretos de la vida ~ G. K. Chesterton

Echa un vistazo a este experimento. Es el experimento de los marshmallows o de los malvaviscos. Un niño de unos 5 años está sentado en una silla delante de una mesa en una habitación en la que no hay distracciones. Un profesor le ofrece al niño una golosina, un bombón, una nube, algo similar y le dice que puede comerlo inmediatamente si quiere, o si espera unos minutos a que él vuelva, podrá comer dos golosinas en vez de una.

En este video podéis ver los esfuerzos denodados del niño por aplazar la gratificación inmediata, sacrificando el placer del momento por la promesa de un placer mayor en el futuro (15 minutos, que para un niño puede ser una eternidad).

Lo interesante es que la capacidad del niño para demorar la gratificación, el tiempo que tarda en comerse la golosina, es un mejor predictor del éxito académico y el nivel de madurez social y emocional que tendrá a los 16 años que el coeficiente intelectual o el historial familiar o la clase social. ¿No es sorprendente? Una habilidad tan básica puede ser el factor clave del éxito en la vida.

Un aprendiz independiente, un homeschooler, un unschooler, alguien que crea su propia universidad personal o un aprendiz de por vida necesita especialmente de esta capacidad de persistir en el esfuerzo, enfocarse y decir no al placer inmediato o lo más cómodo en favor de sus intereses de aprendizaje a largo plazo.

Cuando no tienes un profesor o figura de autoridad detrás de ti para ponerte objetivos de aprendizaje, someterte a exámenes y premiarte o castigarte la habilidad de autodirigirse y aplicar la fuerza de voluntad y autorregularse es fundamental.

Es muy habitual que gente que se levanta todos los días para ir a trabajar o al instituto a las 7 de la mañana sea incapaz de hacer un esfuerzo de voluntad fuera del entorno laboral o escolar. La razón es que en el sistema académico formal nos adiestra muy bien para seguir órdenes y trabajar por objetivos marcados por otros, pero la capacidad de autodirección muchas veces queda atrofiada.

No quiero denigrar la motivación, el entusiasmo y la pasión en favor del autocontrol y el sacrificio, pero sí recalcar que muchas veces las personas no persiguen sus mejores intereses, especialmente a largo plazo, por incapacidad para sostener el esfuerzo y mantener el foco cuando la pasión decae o los inevitables bajones o frustraciones a lo largo del proceso de aprendizaje de algo nuevo aparecen.

La fuerza de voluntad o capacidad de autorregulación es esencial  para el aprendiz independiente y, como muchas habilidades humanas, ha de aprenderse por la práctica. También es posible entrenarla, creando pequeños retos, entrenamientos concretos, generando hábitos saludables y recurriendo a montones de técnicas de autorregulación. En el blog tecnologiasdelyo.com  podéis ver un pequeño experimento personal en mi desafío de la ducha fría o en mis intentos por dejar de tomar azúcar en el café o comer un chupa-chups sin morderlo (como veis, no se me puede reprochar mi falta de ambición).

Son experimentos de aire friki pero que más allá de lo divertidos o curiosos que puedan parecer son formas prácticas y explícitas de fortalecer el músculo de la voluntad y tonificarlo para los retos profesionales y educativos del día a día.

Aprendizaje “olímpico” o cómo controlar la avalancha de información

Lo que la información consume es bastante obvio: consume la atención de sus destinatarios. Por tanto una riqueza de información crea pobreza de atención, y la necesidad de asignar de manera eficiente esa atención entre la sobreabundancia de fuentes de información que podría consumir.

 ~Herbert Alexander Simon, científico social estadounidense.

A veces nuestro afán de saber y acumular conocimiento se vuelve en contra de nosotros. Xavi Gost ha llamado a esto “aprendizaje olímpico” quizá por su aire de competición y de lucha continua por acumular puntos y trofeos cognitivos.

Queremos leer más libros que nadie, conocer todo lo que se ha escrito sobre un tema, estar a la última, y poder hablar de cualquier tema novedoso. Para las personas ávidas de conocimiento y que gustan de absorber información esto puede convertirse en una trampa. La información y el conocimiento en la actualidad están disponibles a coste casi cero y el reflejo natural de un aprendiz es intentar leer todos los artículos y libros y visitar todos los blogs y sitios web relevantes para lo que está aprendiendo. Esto puede ser abrumador, puede producir infoxicación o infobesidad.

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Obtener información de internet es como beber del chorro de una boca de incendios

En un entorno escaso de información, puede ser útil estar completamente abierto a todo lo que sucede en el entorno, alerta y ávido por asimilar todo lo que aparece en nuestro camino; pero en un entorno rico en información, inundado de ella, el recurso escaso es nuestra atención, la que somos capaces de prestar a cada unidad informativa; la información se convierte en ruido y nuestra capacidad de asimilación se reduce. Habitualmente privilegiamos la cantidad en detrimento de la calidad y la superficialidad se termina convirtiendo en la norma.

Aquí son muy importantes las técnicas de productividad y de gestión de la información. Desde una perspectiva minimalista no puedo dejar de aconsejar focus, de Leo Babauta, que nos recomienda técnicas sencillas para trabajar productivamente en una era donde la distracción y la superficialidad es la norma. Necesitas obviamente conciencia de tus procesos mentales, de tu forma de trabajar y la voluntad suficiente para cambiar rutinas o hábitos de trabajo poco saludables.

El libro  The Information Diet: A Case for Conscious Consumption,  es también muy útil para ayudarnos a mejorar nuestra dieta informativa y evitar convertirnos en infobesos. El control de los medios de comunicación de masas, las redes sociales, los móviles y otros dispositivos electrónicos portables,  el tipo de blogs que leemos, nuestros hábitos de gestión del e-mail, etc., son elementos básicos que el trabajador del conocimiento y el hacker de su educación han de tener muy presentes. La alfabetización digital pasa también por aprender a relacionarnos de manera consciente e inteligente con las nuevas herramientas tecnológicas.

Práctica deliberada

Cualquier hombre que siga trabajando no es un fracasado. Puede que no sea un gran escritor, pero si aplica las virtudes ya pasadas de moda del trabajo duro y constante, terminará haciendo una carrera de algún tipo como escritor.

~ Ray Bradbury

Malcom Gladwell  y otros autores han popularizado en los últimos años los estudios sobre la práctica deliberada de K. Anders Ericsson, un psicólogo de la Universidad de Miami.  Ericsson ha estudiado los procesos de entrenamiento y aprendizaje de los expertos  sean estos músicos, ajedrecistas, deportistas o mecanógrafos.

Si la especialización es condición necesaria para crear valor diferenciado en la economía del conocimiento, es muy importante tener presentes algunos de los principios que nos permiten desarrollar la excelencia en el campo que elijamos y cómo alcanzarla de la forma más efectiva y eficiente en el menos tiempo posible.

Los principios básicos son:

  • La excelencia y el expertismo son costosos en esfuerzo y tiempo de dedicación
  • El expertismo se explica mejor en términos de esfuerzo y un tipo especial de práctica, la práctica deliberada, que de talento o genes.
  • Aunque sea necesario algún tipo de condición genética o natural ni los mejores expertos del campo pueden llegar a serlo sin pasar por un número mínimo imprescindible de horas de práctica deliberada.
  • La práctica deliberada –la práctica intensa y enfocada– es la clave del entrenamiento eficaz.
  • Se necesita una poderosa motivación para sostenerla.
  • El feedback de calidad sobre el desempeño es fundamental.
  • Los mentores y profesores capaces son imprescindibles para la adquisición del expertismo.
  • En la práctica deliberada estamos haciendo un esfuerzo constante por salir de nuestra zona de confort intentando buscar el punto entre la zona de comodidad, donde nos aburrimos y todo es demasiado fácil y la zona de pánico, donde el tamaño del reto excede en demasía nuestras capacidades.
  • Cada disciplina tiene sus propios sistemas de entrenamiento óptimos y estos cambian según el estado de desarrollo del aprendiz. No es el mismo para un estudiante de 2º año de conservatorio que para un virtuoso del piano de talla internacional.

Podéis ver una descripción de las ideas de la práctica deliberada en una serie de artículos sobre la práctica deliberada en este blog.

La obra de referencia en la materia es  Handbook of Expertise and Expert Performance. En este artículo tenéis una panorámica muy amena de la práctica deliberada . Algunos libros divulgativos  son Fuera de serie,  de Malcom Gladwell, o  Las claves del talento: ¿Quién dijo que el talento es innato? , de Daniel Coyle.

Los diez mandamientos del hacker de la educación

Hay multitud de ideas, técnicas y herramientas.  Me limitaré a escribir un decálogo de las más importantes y referenciar un impar de libros:

The TEN COMMANDMENTS

Los diez mandamientos de la ley del hackeo de la educación. El primer mandamiento debería ser: rompe las tablas de la ley y crea tus propios mandamientos.

  1. Aprende aquello que genere un resplandor en tu espíritu. Dicho de otra manera, haz lo que amas.

  2. La pasión y la inspiración están sobrevaloradas. No siempre estarás al 100% de energía y motivación. Sigue adelante igualmente. Dicho de otra manera, ama lo que haces. Ama el proceso.

  3. Vida y aprendizaje no son compartimentos estancos. La mejor forma de aprender es estando presente en tu propia vida e involucrado con tu entorno social y geográfico. La separación vida–aprendizaje  es un residuo del sistema de línea de montaje de la educación del siglo XX.

  4. Aprende haciendo. Convierte tus metas de aprendizaje en proyectos en los que quieras obtener algo concreto. No dejes que el conocimiento se estanque en tu mente, conviértelo en acción, exprésalo, haz algo útil para alguien con ello. Usa los proyectos, los mini-proyectos, los ensayos, los blogs, la escritura, las simulaciones, los programas pilotos, los prototipos, los experimentos, las contribuciones a los proyectos de otros y las comunidades de práctica como forma de visibilizar tu aprendizaje y desarrollarlo.

  5. Si no sabes algo, enséñalo. Es una de las mejoras formas de aprender. Enseña y escribe para multiplicar el efecto. Si eres realmente ambicioso, conviértete en mentor de alguien.

  6. Conviértete en un maestro de la autorregulación y la automotivación. La iniciativa y la autonomía dependen de ellos. La libertad necesita de estos humildes ayudantes para desplegarse.

  7. Convierte tu aprendizaje en algo social. Participa en comunidades de aprendizaje y grupos de estudio.

  8. Busca un mentor y profesores excelentes que te ayuden, guíen y orienten a lo largo del camino. Cuando el aprendiz está preparado, aparece el maestro.

  9. El mejor momento para hacer o aprender algo es cuando sientes dudas sobre si podrás hacerlo. Tírate a la piscina más a menudo y desarrolla una saludable mentalidad experimental. Empieza a escribir un buen Ridículum Vitae.

  10. Desarrolla una mentalidad de crecimiento con una teoría de la inteligencia dinámica. Nunca “eres inteligente”; en el mejor de los casos “estás siendo inteligente” en un momento y lugar concreto desarrollando una tarea particular. Olvídate del talento, eso pertenece a la mentalidad fija, a una teoría de la inteligencia como un monolito que asegura el éxito. Te recomiendo encarecidamente el libro de Carol Dweck,Mindset: How You Can Fulfil Your Potential.  Es el libro que más hará por tu educación y por la calidad de tu aprendizaje.

Mandamiento número 11 (muy a mi pesar): aprende inglés. Lo siento. Es así. El mejor material en casi cualquier área está en inglés. Quizá cambie esto con el tiempo. Pero ahora si quieres acceder a lo mejor y lo último tienes que tener un dominio suficiente del inglés.

Un impar de libros recomendados, en especial el primero:

Don’t Go Back to School: A Handbook for Learning Anything un manual para aprender cualquier cosa. Es un canto al aprendizaje independiente y autodirigido.

Cuando des un paso fuera de la empaquetada estructura de la educación tradicional, descubrirás que hay muchos más modos de aprender fuera de la escuela que dentro. ~ María Popova, autora de BrainPickings

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A veces me siento como la chica de la curva advirtiendo a los todavía-vivos-intelectualmente de la trampa de la escuela y la universidad.

 Manage Your Day-to-Day: Build Your Routine, Find Your Focus, and Sharpen Your Creative Mind, un libro con consejos de los principales expertos en creatividad y productividad.

El arte de aprender, de Josh Waitzkin. Maravilloso. Lecciones de un maestro de ajedrez adolescente y posterior campeón de artes marciales. Una aproximación a lo que es el aprendizaje profundo.

Josh_Waitzkin

Una cosa que he aprendido como competidor es que hay una clara distinción entre lo que se necesita para ser decente, para ser bueno, para ser grande y para estar entre los mejores.                                                                   ~Josh Waitzkin. El arte de aprender.

Palabras finales

En nuestra visión, hackear la educación no tiene que ver necesariamente con dejar el instituto o la universidad (aunque ese puede ser el camino para algunas personas), sino con ser conscientes de las decisiones que estás tomando y tener un claro sentido de propósito. Es cierto que la mayoría de los estudiantes deambulan sin dirección a través del sistema educativo tradicional sin tomarse el tiempo para pensar: “¿Por qué estoy aquí y qué es lo que quiero sacar de esta experiencia?”. El truco está en no aceptar las alternativas prefabricadas ciegamente. Fija tus metas y diseña el camino que mejor te convenga.

 ~Ariel Quiñones, de IronHack.com

He necesitado 6193 palabras para describir el concepto de hackear la educación. Para un minimalista existencial   y un aprendiz de por vida, el aprendizaje y la educación son pilares que forman parte esencial de los planos del diseño vital; como tales, no pueden delegarse.

El openspace #HackYourEducation de Madrid del 2 de noviembre de 2013  ha sido un maravilloso hito. Quizá algún día lo recordaremos como un pistoletazo de salida para un cambio en el paradigma educativo en España.  50 personas llenas de ilusión y con ganas de cambiar el mundo cambiándose a ellos y ayudando  a los demás a hackear su propia educación.

El futuro está abierto. 

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37 pensamientos en “Jaque a el sistema: hackea tu educación

  1. Ivan Entusiasmado

    La espera ha merecido la pena. Un gran artículo lleno de información y que se lee bastante bien considerando su extensión.
    Yo soy partidario de la libertad. Libertad para estudiar quien quiera por las vías tradicionales, y libertad para hacerlo quien lo desee de una forma diferente.
    Sin embargo soy de la opinión de que una gran parte de la población sería absolutamente incapaz de estudiar nada por su cuenta, por falta de la capacidad de autoexigencia.
    Seguramente no es el caso de ninguno de los 50 que estuvisteis allí, pero ¿realmente pensamos que la gran masa de televidentes de telecinco se pondría a estudiar por coursera y udemy en lugar de ir a clase?. Creo que no.
    Sí quiero aclarar mi oposición a que cualquier clase de estudio salvo el más elemental sea sufragado por la sociedad. Cada uno ha de ser responsable de los gastos que genera, y pagar de su bolsillo lo que supone básicamente aumentar su capacidad para generar ingresos.
    Un saludo y enhorabuena.

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    1. Anca Balaj

      Caso práctico: tengo una niña que vive para estudiar. El peor castigo para ella es prohibirle estudiar y hacer los deberes. Cuando saca un 9 se pasa las vacaciones estudiando para mejorar la nota. Sólo una pega: no tiene ni para comer, lietralmente. Pregunto: en tu opinión, ¿no debería pasar de los estudios más elementales porque ha nacido en una familia pobre? ¿Tiene ella alguna responsabilidad en esto como para pagar las consecuencias? Y ¿cómo puede un menor de edad responsabilizarse de sus gastos?

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  2. Anca Balaj

    No me gusta ni un pelo el sistema educativo actual. Pero ni un pelo. Aún así, creo que debería reformarse, o como tu dices, “arreglar windows”, algo que no implica que no deba crearse linux. ¿Por qué? Porque para muchos niños es la única opción y más vale tener una mala educación que no tener ninguna.
    Voy a hacer de abogado del diablo (el diablo es el sistema educativo del que yo misma reniego) y lo voy a explicar desde la perspectiva global. ¿Por qué es obligatoria la educación hasta cierta edad? Porque la educación es un derecho de la infancia y millones de niños no tienen acceso ni siquiera a la alfabetización: en su país no existe esta obligatoriedad. Entonces, al no tener obligación de escolarización ocurren varias cosas:
    1. Sólo los adinerados reciben educación
    2. Los niños que no tienen posibilidad de asistir a la escuela empiezan a trabajar cargando piedras desde los 4 años o incluso son usados como niños soldado para estar en primera linea de fuego (y ser los primeros en caer) o para pisar minas antipersona.
    3. Nadie sabe qué pasa con estos niños, si comen o no comen, si han muerto, si sufren brutales palizas o si son mutilados y abusados.
    4. Estos niños, al no llegar a estar ni siquiera alfabetizados jamás consiguen romper la barrera de pobreza que les separa de una vida digna, tengan o no tengan las capacidades para hacerlo, sean o no sean genios. Su futuro está escrito desde su nacimiento sin oportunidad de cambiarlo.

    Estas son las razones por las que se decidió que la educación era un derecho y debía ser obligatoria. No tanto por sufragar a los necesitados, que eso puede gustarle o no a la gente según su ideología, sino para dar una oportunidad a personas demasiado jóvenes como para tener una responsabilidad que pagar por la situación en la que han nacido.
    Muchos de mis niños jamás aprenderían a escribir si no fuera obligatorio, sus propios padres no saben hacerlo. Y te aseguro que algunos de ellos son verdaderos cerebritos.
    Claro, desde nuestra postura de personas que hemos tenido tantas posibilidades, pasamos a otro nivel y queremos más calidad, más libertad, más de todo, pero no olvidemos que somos minoría en el mundo, unos privilegiados. En la mayoría de paises del mundo no se lucha por la desescolarización, sino por el derecho a estar escolarizados.

    Partiendo de ahí, la escuela es necesaria. Ojalá se pueda arreglar. Ojalá puedan coexistir opciones para quienes pueden y desean educarse de otra manera. Y mientras eso ocurra, aunque aborrezca el sistema educativo actual, sigo pensando que más vale una mala escuela que ninguna escuela. Porque creo que todas las personas tienen derecho a saber leer y escribir, a conocer cosas que en sus casas no existen, para despertar su interés y motivación y conseguir por sí mismos lo que a otros les viene dado de nacimiento.

    Podría seguir… Es que cuando me pongo a defender los intereses de mis chicos me apasiono.

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  3. inclusa

    Me encató el artículo.

    Me gustó porque incorporas la perspectiva crítica, aclaras conceptos, ofreces enlaces muy interesantes para navegar «a partir de».

    Desde hace algún tiempo se ha incrementado el movimiento sobre el tema de la desescolarización. Parece que empezamos a no creernos todo lo que nos dicen sobre educación. Creco que es el principio de una nueva autoconciencia.

    Creo educación formal enriquece pero también mata el espíritu de las personas, no suele liberarlas interiormente, aunque sí se ofrecen las herramientas. La desescolarización es una visión crítica al proceso.

    Me gustó también la parte de incrementar el cambio en tu vida con pequeños cambios. Me recuerda a la metodologia SCRUM, estoy convencido de que este tipo de metodologías pueden aportar muchísimo tanto a cambiar la perspectiva personal como a mejorar el proceso educativo.

    En la universidad me enseñaron cosas tan intresantes como la metodologia aportada por Kurt Lewin, el paradigma crítico, la investigación en la accióna. Nunca jamás he oí hablar de este tipo de metodologías fuera de la universidad. Creo que la educación vive el letargo de la rutina acomodada, sabemos cómo cambiar, pero no veo que sean las instituciones quien vayan a proponer el cambio.

    Tu artículo me trae a la conciencia que el cambio educativo, tal vez necesite de cambio interior en la actitud de cada persona. Creo que esto sólo es posible desde la autoconciencia, desde dentro sea el marco, el contexto propicio o no. Enlazo esto con la proactividad de Víctor Frakl, la respuesta está en anticiparse y generar el propio cambio.

    Gracias por ofrecernos contenidos de tanta calidad.

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  4. mortiziia

    El tema es fascinante y el artículo me ha encantado, me ha gustado tanto que querría estar de acuerdo con hasta la última coma, teóricamente, pero la práctica (mi práctica) me hace posicionarme más cerca de la conclusión de Ariel Quiñones, con ese «no tiene que suponer necesariamente un abandono de la educación formal, aunque para algunos sea el camino». Los esfuerzos tendrían que dirigirse primero en quitar el estigma de aquellos que buscan un camino por vías menos tradicionales y que pueden ser igualmente efectivas, o de hecho más, en muchísimos casos. Pero no perdamos de vista que no todos tenemos las mismas capacidades ni las mismas circunstancias. Yo soy una mujer relativamente joven y no podría haberme educado fuera de la escuela pública – mi padre no sabe leer ni escribir, mi madre no pasa de las operaciones matemáticas básicas: ¿qué incentivo habría tenido yo para aprender (digo aprender, no estudiar, observa) si no hubiese tenido un modelo externo que seguir, si solamente hubiese recibido la educación que me dieran en mi casa? Parece imposible a día de hoy, pero en mi mundo, en mi entorno de barrio paupérrimo, muchos padres de mi misma edad son analfabetos funcionales y sus hijos se encuentran en la misma situación en la que yo me encontré en el pasado. Mis padres me enseñaron muchas cosas, sí, cosas valiosas que no podría haber aprendido en la escuela, no estoy despreciando otros tipos de enseñanza frente a las formales, pero mis padres, tal como son, me habrían visto con buenos ojos casada y ama de casa a los 18 años – cualquier inquietud, cualquier interés, cualquier curiosidad por mi parte se habría visto aniquilada por mis circunstancias familiares si no hubiese tenido una influencia externa. La práctica, mi práctica, me hace soñar con una combinación del comentario de Anca con la posibilidad de otras vías. Para mí la universidad fue una experiencia de aprendizaje liberadora, a pesar de que el título que tengo es absolutamente inútil; considero que mi carrera es innecesaria, se puede aprender lo mismo (más, si se quiere) por cuenta propia. Hay muchísimas otras carreras innecesarias, son un gasto tonto, todo lo que quieras decir es poco, soy perfectamente consciente de ello. Yo no habría necesitado la universidad para dedicarme a lo que me dedico, no en lo relativo a contenidos, pero no sería la misma persona sin ella, sé que sería una versión más limitada de mí misma sin mis años de universidad. Luego están los que no opinan como yo y que sin embargo no podrían estar donde están ahora sin los contenidos que aprendieron en una institución reglada. La universidad los frenó a nivel personal mientras que a mí me completó y me impulsó, pero les dio los contenidos que no podrían haber adquirido de otra forma. No hay taller de aprendizaje alternativo, no hay cursillo por Internet ni libro que te enseñe a operar un refrigerador de dilución si no estás en un laboratorio, no hay forma de transferir hidrógeno y nitrógeno si no estás en un laboratorio, no hay manera de tener acceso a un analizador que cuesta cientos de miles de euros si no estás en un laboratorio. Programar, aprender idiomas, economía, sociología, derecho, todo eso y más se puede hacer fuera de un entorno formal de aprendizaje. Pero a trabajar en una clean room solamente se puede aprender en una clean room, a soldar a nivel microscópico solamente se puede aprender en un laboratorio a tal efecto, a teñir muestras biológicas, a diseccionar un cerebro, ¿cómo aprendes esas cosas fuera de una institución dedicada a transferir el conocimiento? ¿Cómo aprender haciendo si no estás en un entorno de trabajo que lo permita? «Hacer» no siempre es sentarse y escribir código, no siempre es quedar con otra persona para practicar posturas o pronunciación o darse ideas mutuas.
    Podría seguir divagando, pero voy a intentar cerrar mi comentario con la idea que comentaba al principio: creo que es necesario eliminar el estigma de la falta de un título. Mi título, prescindible como es, me lo piden en todas partes. Es absurdo, es estúpido, es injusto. A mí la universidad me ayudó aunque cuando entré a la carrera yo ya hablaba mis idiomas, que había aprendido sobre todo por mi cuenta (si hubiese tenido que aprender con lo que me enseñaron en la universidad, iba lista); si hubiera sido de otra forma, si hubiera decidido abandonar la licenciatura, hoy tendría las mismas aptitudes exactamente, pero tendría más puertas cerradas. Quizá fuera necesario empezar justo por ahí: tanto los que deciden abandonar el sistema como los que lo encontramos útil y enriquecedor podemos trabajar juntos para eliminar ese estigma.

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  5. Pingback: Enlaces compartidos

  6. Óscar M. Gradillas

    Totalmente de acuerdo. ¿Es que nadie más se da cuenta? Yo como un simple observador del sistema, incluso como padre, maestro y profesor del sistema, me siento engañado, y lo más triste, es ver cómo alumnos BRILLANTES y en muchos aspectos admirables, se les tacha de “fracaso escolar” y el sistema no puede/sabe ayudarles… (cuando por ejemplo los MAYORES y MEJORES Hackers son niños de 14 años, según algunos autores, como José María Alonso Cebrián; por no hablar de otros muchos campos).

    ESTOY CONVENCIDO que este sentido común aplastante pronto verá la luz.

    No me voy a enrollar, porque ya he dejado muchos comentarios, simplemente os dejo uno más como forma de apoyo a este hilo:

    http://educandoeldespertar.blogspot.com.es/2013/04/imagina-una-escuela.html

    Un saludo y enhorabuena.

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  7. Anónimo

    El día que se vaya la luz no sé que vais a hacer tanto “programaó”. Esta claro que a nadie le a dado por querer sembrar papas.

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  8. AlanFurth

    Guau, todo un épico, gracias por las reflexiones y la tonelada de enlaces interesantes!

    Añado solo un comentario sobre los MBAs. Incluso en el caso de ESADE – IESE, que como mencionas son exitosos en cuanto a rankings de escuelas de negocio a nivel mundial, habría que ver más en detalle qué tan rentable le está resultando la inversión a los egresados. En EEUU es un temazo lo poco rentable que resultan hoy en día los MBAs, y gente como Josh Kaufman está planteando una alternativa hacker interesante…

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  9. migueltato

    En primer lugar mi enhorabuena por el artículo que proporciona muchos más puntos de vista al modelo tradicional de educación, y esto nos debería de ayudar a encontrar áreas de mejora.

    En mi opinión, la solución no es echar abajo el sistema educativo, sino mejorarlo, hacerlo más eficiente y más atractivo que lo que tenemos ahora mismo. Por centrarme en un campo, el universitario, y habiéndome educado tanto en España como en Inglaterra puedo decir que hay cosas aquí que necesitan un cambio, como por ejemplo el hecho de que el aprendizaje sea más práctico y menos teórico, que haya más conexión entre la empresa y la universidad, que los profesores sean más mentores/coachs que meros transmisores de conocimientos, etc. Y el cambio educativo debería de llevarse a todos los niveles: educación infantil, primaria, secundaria, etc. Tengo la sensación que el cambio educativo no responde a intereses educativos sino políticos.

    Quizás sería un buen ejercicio el introducir ideas y prácticas de hacking your education precisamente en el propio sistema educativo, es decir que pudiésemos aumentar la libertad, el compromiso, la autoregulación, etc de los alumnos en cualquiera de sus etapas de aprendizaje.

    Responder
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  14. Ampliando Mapas

    Gracias, excelente tu artículo. Buen indicador de nuestra salud social el Que existan hackeadores de Su educación.
    El sistema educativo está obsoleto en sus planteamientos y lasreformas educativas se plantean poco mas Que modificar contenidos. Van perdidisimos.
    Necesitamos caminos de autorresponsabilidad y autorregulación, Que ademas es lo Que nos permitira tomar decisiones con valor y Que aporten valor.
    No es cuestion de mirar cuando o como terminara la crisis. es momento de decidir como queremos que sea nuestra sociedad futura.

    Responder
    1. Homo Minimus Autor de la entrada

      Gracia por tu comentario.
      Totalmente de acuerdo. Ha pasado el momento de la queja y la lamentación y ha llegado el momento de crear nuestro futuro individual y compartido.

      Responder
  15. Jorge

    Es ampliable a casi todos los sectores. Se trata en definitiva de crear mecanismos paralelos de certificacion de competencias de cara a personas que buscan trabajar para terceros, en el sector informatico es normalizado, pero en otros sectores aun no se ha entendido que es imprescindible trabajar no solo por competencias sino por proyectos de forma que la paja no impida ver el grano alojado en la utilidad y desarrollo de la sociedad a traves de un formato basado en aprender haciendo.
    Algun post que hice sobre el aprendizaje informal explicado por Teemu Arina:
    http://www.creactivistas.com/2010/01/el-futuro-del-aprendizaje-segun-teemu.html?m=0

    Responder
  16. Simbad

    A propósito del 11 mandamiento: ¿algún consejo, recurso o similar para aprender inglés sin gastarse miles de euros en academias? Gracias!

    Responder
    1. rosinuzza

      Mis hijos aprendieron inglés con las pelis en VO subtítuladas. Nada más fácil. Sí que supone algo de gasto, pero ni de lejos lo que se gasta en una academia.

      Responder
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