Minimalismo: exuberancia y simplicidad

Hay una anécdota sobre Picasso, probablemente apócrifa,  en la que se  cuenta que estaba en un compartimento de tren en un viaje por el sur de  Francia; un hombre lo reconoció y entabló conversación con él.  El viajero le dijo que su pintura no le acababa de convencer porque  “no era realista”.  A lo que Picasso respondió “¿Qué quiere decir con que ‘no es realista’? “. El hombre, confrontado respondió: “Pues que no es realista, que no es real, está claro, que le falta vida, usa unas pocas líneas y figuras geométricas”.

Les-Demoiselles-d-Avignon

Picasso siguió inquiriendo: “Pues no sé a qué se refiere con eso de que mi pintura no es realista, ¿puede ponerme un ejemplo de algo que sea realista? No lo acabo de entender. ”. El hombre ya un poco molesto sacó una fotografía de su mujer de la cartera y dijo triunfante: “¿Ve a mi mujer? , ¡Esto es realista!”. A lo que el pintor espetó “pues qué pequeñita y plana es su mujer…”

Cualquier representación humana es una simplificación, incluso la aparentemente más completa y compleja. Si no lo fuera, nuestros  cerebros serían incapaces manejar computacionalmente esas representaciones. Un mapa del mundo que fuera tan grande como el mundo que representa no sería de ninguna ayuda.

foto hiper-realista huevo

Este dibujo hiper-realista que parece una foto y casi más huevo que el mismo huevo es también una simplificación que representa (y distorsiona) aspectos del huevo real. Más dibujos del artista aquí: http://www.designfaves.com/2015/02/hyperrealistic-paintings-of-mouth-watering-gourmet-food

Una buena simplificación, un buen modelo mental, capta lo que hay de esencial o lo más importante para un propósito determinado y permite mantener  y manipular la información correspondiente. La misma percepción sensorial, en toda su riqueza, es un pálido reflejo de la realidad subyacente, un modelo también simple de lo que hay ahí fuera. No nos queda más remedio que simplificar si queremos obtener guía para la acción.

El cerebro cuando predice o anticipa el resultado de una acción es como un ordenador que  simula  la realidad a través de un modelo  matemático desplegándose en el tiempo: parte de unas condiciones iniciales y unas leyes o reglas de transformación y obtiene una predicción que usamos en nuestro proceso de decisión.

Por eso, cuando el hombre práctico o el hombre de mundo se burla de los hombres de ciencia y de sus teorías, y declara que le dejen de teorías, que él es un hombre de  acción, no sabe de lo que está hablando. Un hombre práctico que busca seleccionar un curso de acción  depende tanto de las teorías como un profesor universitario de ciencias (de los profesores de humanidades, hablamos otro día), solo que sus teorías son más simples, poco o nada argumentadas  y menos sometidas a la crítica racional.

Habitualmente, como dijo Keynes, detrás del hombre de acción, del hombre de Estado, hay varios economistas muertos hace décadas cuyas teorías quedaron obsoletas mucho tiempo atrás, pero que el hombre autodenominado práctico sigue empleando porque no conoce otras mejores.

keynesjm

El economista John Maynard Keynes, el intelectual más influyente del siglo XX. Posiblemente no haya nada más práctico que una buena teoría (aunque en el caso de Keynes, algunas de las más influyentes sean malas…)

En el minimalismo existencial pretendemos hacer algo parecido a lo que hace un científico: creamos teorías del mundo y de nosotros mismos que son útiles para nuestros propósitos  y que cuentan con  diversos grados de abstracción. También consideramos que cuanto más verdaderas sean, mejores serán nuestras predicciones y decisiones.

Cuando se nos crítica por teóricos o porque no tenemos en cuenta la rica textura de la vida y sus complicaciones, podemos aducir lo mismo que Picasso: que todos simplificamos y que nuestras simplificaciones intentan resolver problemas; en nuestro caso, problemas existenciales.

Tan simple como podamos

Mira este  dibujo de una madre amamantando a su bebé:

mujer con niño picasso

Ahora echa un vistazo a este otro más realista de una escena similar de una madre con su bebé:

Mujer con niño otro autor

Quitando tu gusto por la representación más naturalista o la más abstracta, ¿cuál crees que capta mejor la esencia de la maternidad y la relación entre la madre y su  hijo?

Mi respuesta es que la economía de líneas del primer dibujo , que resulta ser de Picasso,  capta mucho mejor en unas pocas líneas  y en toda su simplicidad la maternidad.  En esos trazos, pocos pero bien puestos, se recoge un aspecto de la realidad difícil de poner en palabras. Esta es  la función cognitiva del arte: usar sonidos, trazos o materia para transmitir un sentido profundo, difícil de condensar y captar de otra manera.

Esta sería una analogía pictórica para lo que pretendo lograr con mi filosofía del  minimalismo existencial: captar lo esencial de la realidad , reducirlo a su síntesis más profunda, practicar la economía de medios y  sacar el meollo a la vida.

Pero no más simple de lo que es posible

La discusión anterior nos podría llevar a pensar, erróneamente, que menos es siempre más o mejor. Los minimalistas, según esta concepción, serían un tipo de ascetas del siglo XXI, casi quietistas,  que siempre hacen lo menos o lo hacen siempre con los medios más reducidos.

No digo que no me gustaría que así fuera, pero mi creencia es que no es posible, que no es posible hacer lo mínimo si aspiras a lo más.

En realidad, creo que en muchas cuestiones existenciales, entre ellas la invención  y el descubrimiento propias de la actitud existencial creadora, es justamente lo contrario: hay que privilegiar la cantidad a la calidad: miles de pasos tentativos inciertos, torpes, provisionales, para quizá alcanzar una idea que valga la pena.

Escoge la cantidad porque la calidad ya viene sola

Anca Balaj argumenta persuasivamente la preferencia por la cantidad sobre la calidad en la creación: http://creatividad.ancabalaj.com/2015/02/cantidad-y-calidad.html

Los procesos evolutivos suelen ser derrochadores, precisamente porque sin derroche no se pueden testar nuevas direcciones y combinar miles de elementos con la esperanza de dar con uno un poco mejor.

 Puede que el producto minimalista sea en ocasiones terso, sencillo, elegante como una ecuación matemática o como un dibujo de Picasso, pero no creo  que el proceso minimalista deba o pueda ser así. Sería irracional pensar que podemos alcanzar lo más con lo menos, por muy bien que administremos los recursos.  Cuantos más recursos de tiempo y atención tengamos, más margen para obtener mejores resultados tenemos.

En el artículo El minimalismo existencial en cien frases una lectora me decía que estaba bien, pero que esa lista no era minimalista, que eran demasiadas frases. Le repliqué fastidiado: “¿Demasiadas frases en la lista comparado con qué?”, a lo que replicó: “comparada con un lista más corta”.

Finalmente contraataqué con una declaración de principios:

Las cosas han de hacerse todo lo simples y cortas que se pueda, pero no más, so pena de no decir nada o de eliminar algún esencial.

Podía haber escrito “Menos es mejor” o “Menos es más” y olvidarme del resto de las frases, pero tengo la sensación de que no sería lo mismo.

No hay que confundir el minimalismo con hacer siempre lo mínimo.

Si quiero transmitir la esencia del minimalismo necesito al menos cien frases; las síntesis del tipo “Menos es mejor”, al igual que las definiciones, solo suelen ser útiles al final del proceso, como recordatorio, cuando ya has hecho todos los experimentos y trabajado para comprender en profundidad.

Hago tantos dibujitos…

El otro día me llamó la atención en twitter esta viñeta tan sencilla y llena de significado, es como un aforismo de esos que dan que pensar y explotan en un montón de significados:

El autor es Amarillo Indio, puedes seguirle en twitter: @amarilloindio

Pero me gustó más todavía  la respuesta de Amarillo Indio a la alabanza de uno de sus seguidores:

@amarilloindio Amigo, está es maravillosa.

@Kartoffelmensch Gracias, hago tantos dibujitos que algo ha de funcionar 🙂

Hago tantos dibujos que algo ha de funcionar.

¡Esta sí que es una frase de artista!

Exuberancia  metódica

Esta última anécdota me permite conciliar mi obsesión con la concisión y la simplicidad  con algunas otras ideas que repito una y otra vez en este blog:

9 pensamientos en “Minimalismo: exuberancia y simplicidad

  1. Ivan Entusiasmado

    Gran artículo. Enhorabuena. Me gusta además la filosofía.Quizá por todo lo que dices aquí, a mí me gusta más la expresión esencialismo que minimalismo. Para recalcar que no se trata de cortar, sino de cortar con criterio.

    Responder
    1. Homo Minimus Autor de la entrada

      Me parece un poco tarde para cambiar de marca… pero todo se puede ver, claro. Entiendo que todos los términos tienen pros y contra. El esencialismo tiene una importante tradición filosófica y lo he visto en lugares tan dispares como en filosofía de la ciencia como en un artículo sobre el feminismo de Yael Farache, de Acapulco70 (http://acapulco70.com/por-que-ya-no-soy-feminista/). ¿Por qué no explicas en un artículo lo que es para ti el esencialismo? Alguna vez te definiste como mínimamente minimalista, estaría bien que nos explicaras tu postura filosófica moral-práctica-existencial.
      A propósito, ¿qué tal un artículo invitado en este blog confrontando tu esencialismo a mi minimalismo existencial? No, no me respondas ahora. Hazlo después de la publicidad. Piénsatelo con calma (broma privada).

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  2. minimodavinci

    “Cantidad es mejor que calidad”, eso decíamos en la universidad entre colegas, jajaja.
    Me parece más acertado lo que dices, la cantidad te lleva a la calidad. Es parecido a la fotografía, necesitas hacer varias fotos, practicar y practicar con fotografías hasta que obtengas algo interesante.

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  3. Yuri

    Gracias a los artículos que he leído (tuyos obviamente), he llegado a la conclusión de ser minimalista en lo que muchos son exuberantes y ser exuberante en lo que muchos emplean poco: como las demostraciones de cariño. Una pregunta: ¿qué significa “no ser minimalista en el amor”?

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  4. Pingback: Mr. Hyde, el lado oscuro más brillante de la creación | Homo Minimus

  5. Guillermo Pascual

    No hay nada más práctico que una buena teoría, la frase es de Kurt Lewin un sicólogo polaco que trató de vincular continuamente la teoría con la práctica. El debate “teoría versus práctica” en una —estéril— contraposición, igual de pernicioso es tener una teoría que no tenga ninguna relación con la práctica como una práctica sin ninguna teoría. Las buenas teorías suelen surgir en el contexto de la práctica, ya que no puede haber teoría sin un contexto determinado que la enmarque. Desde la praxis se crea una especie de circulo virtuoso que permite acumular experiencias que luego se sintetizan en conceptos y que éstos, al ser puestos en práctica, permiten que este ciclo se repita indefinidamente.

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  6. Pingback: Proyecto Cero. Controla tu vida.>>Entusiasmado.com

  7. Paulo C. Mesa H. (Mantenlo Simple)

    Entre la gama de posibilidades que planteas, intento encajar otro par: por una parte la ilusión de que vemos lo que es, olvidándonos del “efecto observador”, tan incómodo y a la vez tan real en las ciencias “exactas” y en las ciencias humanas; una verdad incómoda que hace tambalear todo y voltear la cara para mirar a otro lado mientras la “ciencia” deja el mundo como cree que está.
    La otra cuestión tiene que ver con que todo está ocurriendo ahora mismo, y lo que vemos es lo que ya transcurrió… varios milisegundos después esa “cosa que vemos” ya no es eso porque ya cambió (vemos el Sol que era hace ocho minutos, no el Sol de este momento). Para los “hombres de acción” esta clase de elucubraciones son imprácticas y demoradas porque nada de esto los detiene, pero la acción sin reflexión no es más que mecánica. El mundo mecanicista , la versión del mundo de hoy a la que intentan (e intentamos) acomodarnos.
    Me distancio un poco en la idea de que “menos es más…”, le creo a ese principio, con una leve variación: “menos de lo más”, en pro de resaltar lo más valioso de lo valioso y nada más, no en restar simplemente por dejar que las cosas se vean “limpias y despejadas”, me suena más algo así como hacen los mineros artesanales en los ríos que van quitando el lodo y la tierra hasta que encuentran las diminutas pepitas de oro que, luego de fundidas, les dan el sustento de dos o tres días. La cuestión es limpiar el lodo “correcto”. Queda abierto el debate si es que amerita.
    Muy buena para mí [observador] entrada mi amigo!!! Gracias!!!

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