Mi estrategia existencial para el 2015

Debemos estar dispuestos a librarnos de la vida que hemos planeado para así tener la vida que nos está esperando.

—Joseph Campbell

New Year's Resolutions

Mi estrategia en breve

Se define por lo que dejo fuera, por las restricciones:

  1. Fijo una sola meta para todo el año.
  2. Adopto una personalidad antifrágil
  3. Practico la lentitud deliberada.
  4. Introduzco espacios en blanco libres de tareas e interrupciones.

Mi estrategia en extensión

Estamos a primeros  de febrero. Si tenías un plan para este año, ¿cuáles son tus resultados de enero?: ¿has cumplido lo que te habías prometido?, ¿has avanzado en tus metas y has trabajado en ellas regularmente?, ¿has ido tres veces por semana al gimnasio?, ¿has dejado de trabajar a las siete de la tarde?, ¿comes más fruta y verduras?

Hazte la pregunta con tus buenos propósitos de inicio del año u objetivos favoritos y responde sinceramente. Para mí, el final del mes de enero suele ser la confrontación de mi lista de deseos de inicio de año con la realidad, que es mucha y a veces mala.

Los planes no sobreviven al primer contacto con el enemigo. Las fuentes de fricción son tantas y tan poderosas que un plan detallado suele estar condenado al fracaso. En el fondo, un plan no es más que un conjunto de hipótesis sobre el futuro. Estas son simples conjeturas, no sólidas certezas sobre las que deductivamente puedas construir un edificio organizativo que no se desmorone a las primeras de cambio.

Las hipótesis de planificación  incluyen una lista deseos y una lista de recursos;  ambas suelen cambiar en el horizonte temporal del plan.

En una semana o un mes puede que no se modifiquen, pero en un año es muy probable que las motivaciones y los recursos con los que contamos se alteren, y es casi seguro que los efectos que esperábamos obtener de las acciones no serán  los esperados.

Es una ley de la naturaleza que lo que había determinado hacer no se hará ni como lo programé ni en el momento en que lo programé.

evolución linea optimismo año - Mundo caco

Mi yo del 1 de enero supone que el yo de mitad de enero o el de junio o el de septiembre será el mismo, querrá lo mismo y estará igual de motivado. Si coincide la lista de deseos y jerarquía de preferencias de uno y de otro será mera casualidad. Si los recursos no han cambiado es que tu entorno profesional y personal  es particularmente estable o tu mente no es demasiado inquieta.

Las fuentes de fricción externa (las que afectan a los recursos financieros o relaciones y las oportunidades y amenazas) son las que más nos preocupan; pero las verdaderamente determinantes son las fuentes de fricción internas: la desmotivación, el cambio en la jerarquía de deseos, la lucha y conflicto por los recursos mentales entre varias metas y demandas, la frustración, las reacciones a lo inesperado que drenan energía.

La fricción externa enfanga el camino y lo hace más fatigoso, la fricción interna mueve nuestros pies en direcciones opuestas o nos hace abandonar el camino

Este año decidí que tenía que poner en práctica lo que predico  y hacer uso de mi mentalidad experimental. En vez de definir una estrategia como plan (esto es, marcando metas claramente, proyectos, hitos, objetivos intermedios y considerando mis recursos y los riesgos), he decido hacer un importante cambio.

Mi estrategia como plan se ha convertido en una estrategia definida por un conjunto de restricciones: hago un esfuerzo  deliberado por introducir límites, reducir el número de decisiones y  a su vez mantener mis opciones abiertas a los inevitables cambios. Mi estrategia se define por lo que queda fuera. En lo que queda dentro, busco y exploro.

Esta estrategia basada en restricciones es análoga a la poda minimalista del minimalismo existencial: menos es mejor: reduciendo posesiones y posibilidades , enfocamos nuestros recursos de energía y atención las direcciones más provechosas; lo que no es más que la aplicación de la ley de Pareto o de los pocos esenciales y los muchos triviales.

Mi estrategia de restricciones en detalle

1. Fijo una sola meta para todo el año.

Una meta de mejora a la que consagro todo el tiempo que tenga disponible después de las actividades obligatorias de mantenimiento (sueño, comida, algo de ejercicio) , profesionales  y de relación con familia y amigos.

548548453_20e370012b_z

Benefit of hindsight, en flickr: https://flic.kr/p/QtskX

Esta meta es un verbo, no un sustantivo; es una acción, no un resultado. Por ejemplo: no fijo la meta diciendo “Voy a ser un buen jugador de ajedrez y ganaré el torneo de mi club”;  en su lugar, formulo la meta así: “Voy a jugar al ajedrez durante todo este año cada vez mejor”. El énfasis está en el proceso,  no en el resultado.

La meta se inserta ecológicamente en el esquema general de mi vida  y no interfiere con ningún aspecto esencial  físico, emocional, mental o espiritual.

2. Adopto una personalidad antifrágil.

  • Algo frágil  es dañado  por la variación y la incertidumbre.
  • Algo resiliente es flexible, se adapta  y resiste los embates y lo aleatorio manteniendo sus propiedades  a pesar de las dificultades.
  • Algo antifrágil es algo que mejora ante los cambios y lo imprevisible: no solo resiste, sino que se hace más fuerte, prospera en la incertidumbre.
14350124010_8e13f229bc_z

La esponja se deforma y retorna a su forma inicial tras la presión: es resiliente. En la naturaleza, los seres vivos se adaptan y mejoran ante los cambios. En flickr: https://flic.kr/p/nS58Vd

 

En finanzas,  una personalidad antifrágil equivaldría a  adoptar una estrategia de haltera:

A. Un núcleo de inversiones muy seguras sin apenas volatilidad y que me asegura un colchón financiero por muy mal que vaya todo. Por ejemplo, invierto el 80% de mis recursos en letras del tesoro  del estado alemán o americano.

B. Un presupuesto para inversiones de altísimo riesgo que puede generar pérdidas y solo excepcionalmente beneficios desmesurados. Por ejemplo, un 20% de mis inversiones estaría colocado en productos financieros  de alto riesgo,  en mercados emergentes o materias primas con alta volatilidad en precios.

Para adoptar  una personalidad o actitud existencial antifrágil,  favorezco una saludable mentalidad experimental: me someto voluntaria y deliberadamente a un montón de pequeños experimentos  de bajo coste que proporcionan la mayorías de las veces rendimientos negativos, con la esperanza de que algunos de esos experimentos tengan unos beneficios desproporcionados.

Por ejemplo, dedico el 10% de mi tiempo diario a un proyecto empresarial sumamente arriesgado que me motiva, apasiona, pero cuya probabilidad de supervivencia y  éxito financiero es despreciable. En esta aventura empresarial soy arriesgado y sigo el principio de probar muchas cosas y fracasar rápido obteniendo algo de aprendizaje en cada ensayo.

En el resto de mi vida, mantengo la estabilidad y no asumo riesgos; por ejemplo, una profesión estable en la que hay una relación muy estrecha entre esfuerzo y rendimiento; o una relación sentimental satisfactoria con un fuerte compromiso a largo plazo o una familia feliz con hijos.

3. Practico la lentitud deliberada

Esta es una restricción en la velocidad. Este año voy a hacer mucho menos de lo que puedo y a imprimir a mis actividades un ritmo parsimonioso.

Mi mantra  es” lento, pero seguro; eficaz, pero sin estrés”.

slow-dancing

Voy a aplicar disciplinadamente el poder de la contención. Voy a evitar  caer pasto de las euforias cuando me sienta rebosar de energía o pasión,  y en su lugar voy a presionar el freno y obligarme a bajar el nivel de revoluciones.

Voy a jugar el juego a largo plazo, no el juego cortoplacista de los fuegos artificiales, la gratificación instantánea y los beneficios a corto  plazo.Como aspiro a la excelencia, practico la lentitud deliberada para lograr el aprendizaje profundo.

Ve más despacio y recuerda esto: la mayoría de las cosas no son importantes. Mantenerse siempre ocupado es una forma de pereza: pensamiento perezoso y acción indiscriminada.

—Tim Ferriss

4. Introduzco más espacios en blanco libres de trabajo e interrupciones.

Esta es una restricción de las entradas de información y del número de tareas diarias. Reduzco la sobrecarga cognitiva, las redes sociales, los libros leídos, las reuniones no deseadas, los medios de comunicación de masas y todos los impactos externos autoinfligidos o sobre los que tengo elección.

lienzo-en-blancojpg1

El Sabbath y la estructura sabática del año me permitirán asumir una actitud despreocupada y ligera en mi tiempo de desconexión y descanso. Pasaré más tiempo conmigo mismo en actitud contemplativa y en la naturaleza, con personas elegidas y en actividades significativas que no tengan que ver con el trabajo.

No solo promoveré el pensamiento difuso o sin intenciones, también favoreceré la empatía y la compasión, que son modalidades emocionales lentas.

Las operaciones mentales son como las cargas de caballería en una batalla: deben estar estrictamente limitadas en su número, precisan de caballos descansados y sólo deben realizarse en momentos decisivos.

—Alfred North Whitehead

23 pensamientos en “Mi estrategia existencial para el 2015

  1. Anca Balaj

    Esto último, lo de la lentitud, la compasión, la liberación de temas, energías… es casi anti-tú, pero con tu estilo. Curioso, curioso.

    Responder
  2. Ivan Entusiasmado

    A mí me gusta lo de distinguir entre lo experimental y lo estable. Queda muy bonito de cara a la galería decir “stay foolish” pero no creo que sea una actitud defendible. Creo que es mejor como dices tú distinguir. Los experimentos en casa y con gaseosa.
    En cuanto a la contención, estoy seguro de que serás capaz de hacerlo. Es importante pero es complicado. Aunque como todo se puede aprender.
    Un saludo.

    Responder
  3. Anónimo

    Estas tres imágenes valen por tres mil palabras, pero se puede resumir, y con el gráfico, no me meto.
    1. Absorber.
    2. Trabajo ínter-conectado con tus semejantes.
    3. Bailar despacio, sincronizando pasiones.
    4. Deslumbramiento por la nada en luminoso blanco.
    Precioso cuadro.
    Feliz 2015.

    Responder
  4. Luis

    El 29 de diciembre de 2014, me propuse no beber alcohol ni refrescos gaseosos durante este 2015. Sólo he fallado un día y fueron nada más que 3 sorbos de Cartojal.

    También me propuse aprender a saltar a la comba. La 1ª semana no tenía ninguna soga. Dí 5 saltos al día. La siguiente semana, ya tenía una cuerda, e hice 10 saltos al día. Cada semana añado 5 saltos.

    Hemos llegado a Febrero. Y ya son 33 días sin fallar.

    ¿Qué quiero conseguir con todo esto?

    No lo sé.

    Responder
    1. Mafaba

      Me encanta el reto de saltar a la comba. No se que vas a conseguir pero hace tiempo leí que era un buen ejercicio aerobico, casi me hubiera unido a ti en este reto, me parece superinteresante no saber que vas a conseguir con algo así y sin embargo hacerlo. Espero poder leer el resultado.

      Responder
  5. Ana

    Te has leído el libro de Taleb, ese libro debería estar el primero en cifra de ventas, creo que no es así, un saludo.

    Responder
    1. Homo Minimus Autor de la entrada

      Es un gran libro. Uno de los primeros en mi biblioteca de minimalismo existencial. Seguramente, escribiré una reseña de él.

      Responder
      1. Alan Furth

        Otro libro que te recomiendo de corazón porque va muy en línea con este post es “El antídoto: felicidad para gente que no soporta el pensamiento positivo” de Oliver Burkeman. En este post hago una reflexión sobre el valor de confrontar nuestro miedo a la muerte, que es el capítulo final del libro, pero es una joya en cuanto a todo lo que tiene que ver más en general con los beneficios de desarrollar una actitud de aceptación radical de la incertidumbre… describe de manera muy convincente los mecanismos cognitivos que cortocircuitan cuando tratamos de estructurar la vida en torno al culto del pensamiento positivo que predomina en la industria contemporánea de la autoayuda, y dedica un capitulo completo también a analizar la obsesión con la fijación de metas como estrategia de crecimiento personal y profesional. Además Burkeman es sumamente erudito, alude a toneladas de referencias filosóficas y literarias, y tiene un humor británico súper seco. De verdad creo que te va a gustar…

        Responder
        1. Homo Minimus Autor de la entrada

          Muchas gracias por tu artículo y tus referencias. Es un estupendo artículo que RECOMIENDO ENCARECIDAMENTE LEER A TODOS LOS LECTORES de este blog.
          Estoy convencido de que me va a gustar tanto el libro de Bukerman como el de Becker.

          Responder
          1. AlanFurth

            Gracias por la recomendación! Tenía la sensación de que Burkeman te iba a tocar una fibra 🙂

  6. Vanessa

    Mi estrategia para este año es algo etérea quizá para algunos, pero decididamente muy existencial. Mi planteamiento ha sido acercarme al 2015 en lugar de desde objetivos o resoluciones, desde qué quiero ofrecerle al mundo (y a mí misma) este año, y que sean 12, una por cada mes. Cuidado. Juego. Creación. Simplicidad. Respeto. Grandeza. Libertad. Belleza. Lo salvaje. Gratitud. Celebración. Presencia.
    Procurar tenerlas presentes en cada elección que haga. Desde la sensación.
    HomoMinimus, sabes que me gusta experimentar y jugar 😉

    Responder
    1. Homo Minimus Autor de la entrada

      Muy original, Vanessa, me parece sumamente existencial tu estrategia: muy abierta y a la vez con un foco lo suficientemente nítido (aunque abstracto) para enfatizar distintos aspectos del ser. Me gustaría seguirte la pista especialmente en marzo, junio y septiembre.
      Sigue jugando.

      Responder
      1. Vanessa

        Cada tres meses, para ver si sigo jugando o me he anquilosado y negado a mí misma? 😉 De hecho, voy a sostenerlas desde la capacidad de maravillarse. ¿Las tendré en cuenta todas en cada decisión que tome? Probablemente no. La cuestión es si a medida que avance el año, las decisiones que tome, los objetivos que logre, la manera en cómo viva, me hagan resonar cada vez más con ellas. 🙂 Te voy contando.

        Responder
  7. Diana

    Buenos días Homominimus,
    Depués de leer tu post me surge una pregunta que quiero hacerte: ¿Tienes algún tipo de, vamos a llamarlo, “Director de estrategia” que te apoye y te guíe en todo este proceso o tú “te lo comes y te lo guisas”?

    Responder
  8. Bosco Soler

    Cuando has hablado del 80% de seguridad y 20% de volatilidad has puesto el ejemplo financiero (inversiones seguras / inversiones de alto riesgo), luego el profesional (trabajo seguro / proyecto empresarial arriesgado), pero en el ejemplo de relaciones te has quedado solo en la parte del 80% de estabilidad familiar pero te has olvidado del 20% de escarceos amorosos de alto riesgo!!! 😛

    Nada, es broma, pero es lo primero que se me ha ocurrido al leer el párrafo 😉

    Un saludo!

    Responder
    1. Homo Minimus Autor de la entrada

      La verdad es que parece la consecuencia lógica… Pero ten en cuenta que en materia de relaciones las “inversiones arriesgadas” pueden dar al traste con las “seguras”, lo que no ocurre en las inversiones financieras, que son independientes. Digamos que ese 20% de riesgo en relaciones no debería poner en peligro las inversiones seguras: mujer, hijos, amigos más cercanos.
      Un ejemplo de inversión arriesgada en materia de relaciones sería conocer gente diversa de todo tipo buscando originalidad y aire fresco, pero sin fines románticos 🙂 . ¿Es posible? Espero que sí…

      Responder
  9. minimodavinci

    Como siempre, genial el artículo, dos ideas se me han quedado en la cabeza:
    – Arriesgar, fracasar rápido y aprender. Pero claro, no a lo loco, siempe teniendo en cuenta que debes velar por tu estabilidad.
    – Introducir espacios libres, cada vez estoy más seguro que es mucho más importante y útil de lo que pensamos.

    Responder
  10. Belén Lechuga

    Muy buen artículo para reflexionar. Me gusta lo de “una sola cosa” . Puede parecer poco, pero si solo tienes lo esencial, en realidad ya es mucho.Saludos.

    Responder
  11. Pingback: Segunda reencarnación del 2015 | Homo Minimus

  12. Pingback: Estructura sabática del alma | Homo Minimus

  13. Laura

    Reducir el número de revoluciones conlleva una mejor distribución del gasto energético a largo plazo. Practicar la contención supone practicar la deceleración.
    No es más rápido quien más corre, sino quien mejor mide sus esfuerzos en la carrera.

    Un artículo excelente, Homo Minimus, al que me gustaría acompañar con la copia de un cuento de Clarissa Pinkola Estés que hace referencia a este punto último, arriba comentado.
    El cuento se llama Los cuatro rabinos:
    “Una noche cuatro rabinos recibieron la visita de un ángel que los despertó y los transportó a la Séptima Bóveda del Séptimo Cielo.Allí contemplaron la Sagrada Rueda de Ezequiel.
    En determinado momento de su descenso del Prades, el Paraíso, a la tierra, uno de los rabinos,tras haber contemplado semejante esplendor,perdió el juicio y vagó echando espumarajos por la boca hasta el fin de sus días. El segundo rabino era extremadamente cínico-he visto en sueños la Rueda de Ezequiel,eso es todo.No ha ocurrido nada en realidad-El tercer rabino no paraba de hablar de lo que había visto,pues estaba totalmente obsesionado.Hablaba por los codos,describiendo cómo estaba construido todo aquéllo y lo que significaba…hasta que al final se extravió y traicionó su fé.
    El cuarto rabino que era un poeta,tomó un papel y una caña,se sentó junto a una ventana y se puso a escribir una canción tras otra sobre la paloma de la tarde,su hija en la cuna y todas las estrellas del cielo.Y de esta manera vivió su vida mejor que antes.”

    Si no hay un exceso de identificación con la tarea a desarrollar, favoreciéndose el desapego, podremos aminorar la marcha para no dejarnos abrumar por ella,mientras vamos contemplando la belleza que se esconde en el silencio, en cada pájaro, en cada flor, en cada forma de vida y en cada nuevo latido para extraer la esencia de la vida, mágica y sorprendente a un tiempo, misteriosa e impredecible a otro. La Naturaleza lo contiene todo y como tal es absolutamente minimalista porque no hay nada de accesorio ni superfluo en ella. Se muestra tal como es, con sus tormentas y sus soles. No necesita ser lo que no es y por ello su esencia es siempre minimalista.

    Un saludo.

    Responder

Si comentas recibirás treinta latigazos; si no comentas recibirás treinta latigazos.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s