Conversación con Escépticus Máximus

Inauguro el Proyecto El perdido Arte de la Conversación con una metaconversación con Escépticus Máximus.

 

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Por Henrik Johansson – Conversation 

 

Hablamos sobre las características de una conversación ideal.

Algunos de los tema que tocamos y momento en el podcast:

  • Qué entendemos por conversación. Definición preliminar (minuto 4:20)
  • Cómo son las conversaciones en Finlandia en comparación con España (minuto 15:55)
  • Cómo es el estilo conversacional en hispanoamérica en comparación con España (minuto 24:30)
  • Cómo debería ser una conversación ideal (minuto 26:15)
  • Temas prohibidos y corrección política (minuto 34:10)
  • ¿Son posibles las conversaciones en internet y redes sociales? (minuto 37:20)
  • Número de conversadores y calidad conversación (minuto 41:10)
  • Temas de conversación. Estructura y digresiones (minuto 44:00)
  • Requisito de racionalidad. Conversación, debate, conflicto. (minuto 50:55)
  • Conversaciones lentas (minuto 59:50)
  • Inspiración de este proyecto: “Encarnar la conversación ideal en nuestras conversaciones” (minuto 1:04:00)
  • «Con un homo es suficiente» (minuto 1:05:55)
  • Reto de Homo Mínimus a Escépticus Máximus:  «¿Podrías hacer un PMI?» (minuto 1:06:55)
  • Reto de Homo Mínimus a escuchantes del podcast (minuto 1:12:25)

 

Puedes escucharla aquí o aquí:

 

 

La conversación continuará en los comentarios.

 

Proyecto El perdido Arte de la Conversación:

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11 comentarios sobre “Conversación con Escépticus Máximus

  1. Buenas tardes:

    Aquí mis paniaguados comentarios. Espero que os ofendan (pero no creo que tengan tanta fuerza).

    Me ha gustado el tema del podcast porque es algo sobre lo que yo también he reflexionado muchas veces. Comparto esa sensación de escuchar las mismas conversaciones enlatadas, los mismos chistes y opiniones mediáticas. Es como si el arte de la conversación muchas veces fuera la repetición de la película del día de la marmota. (Me molesta admitir que a veces me sorprendo a mí misma cayendo en esto…).

    También creo que los mass media, dispuestos a todo por tener más audiencia, no ofrecen tertulias ni debates como los que vosotros proponéis como ideales. Lo que fomentan son peleas y sensacionalismo, que es lo que da audiencia. Es lo mismo que pasa en lugares de Internet como Twitter. Se busca y se premian los “zasca”, los likes, etc. De esta manera no se puede conversar ni debatir porque no hay voluntad de entender al otro ni de escuchar plenamente. Se escucha lo justo para encontrar un lugar desde el que pueda lanzarse un “zasca” contundente por el que se sea aplaudido. Así sale a relucir que el fin de esa conversación es solo tener razón y quedar como el más ingenioso y por encima del otro (a veces bajo un barniz de humor corrosivo).

    Y, claro, al final se acaba por reproducir las conversaciones que se consumen.

    Lo que comentáis de la corrección política es cierto. Es la mayor (auto)censura posible.

    Lo bueno de escuchar una conversación entre amigos que se conocen desde hace años es que, aunque usen pseudónimos, al final su subconsciente les traiciona y acaban llamándose por el nombre… jajajaja.

    Un saludo a ambos.

    1. Cristina, son los problemas del directo y que ambos nos sumergimos tanto en la charla que se nos olvidó que ibamos a colgar la conversación. Bien que fuera así, porque eso significa que impostamos menos.

      En cuanto a lo de lo enlatado de las conversaciones, qué difícil es salirse de la rutina mental. Quizá se necesite una liturgia o protocolo que nos permita entrar en un estado mental propiciatorio del tipo de conversaciones más diversas y creativas a las que aspiramos. Y a la vez que esa liturgia no nos imponga tanto que nos agarrote las ideas o nos haga jugar (hablar) sobre seguro.

      Un saludo.

  2. Gracias Homominimus, y Máximus Ecépticus, por el podcast, y por haber escogido este tema. Lo escuché varias veces, no solo porque me encantó volver escucharte mi querido Homo, sino porque es uno de los asuntos que coincidamente estoy trabajando a conciencia. Desde hace unos meses, suelo grabar mis conversaciones y observarlas a posteriori. Me doy cuenta que he adoptado las formas típicamente españolas (según ustedes): lnterrupción excesiva, espontaneidad, emocionalidad, irse por las ramas, modulación en ritmo, volumen y melodía al estilo de “Storm” de Vivaldi, en otras de “Claro de luna” de Bethoven, y a veces, en la misma conversación podrían sonar las dos composiciones.
    Una buena conversación es como un baile en pareja, donde nadie se pisa los pies y sincronizan con fluidez. Esto sería para un baile en pareja. Para una conversación en grupo más grande, habría que crear una coreografía, o elegir según el tema de conversación escogido, un estilo de baile apropiado. Imaginad o recordar cómo se baila hoy en día…😏
    Sin duda hay magníficos bailarines, tanto los que aprendieron en cursos de baile, o… los que lo “llevan en la sangre” 😏. Es un tema tan largo e intenso, que al escribir sobre el me estreso un poco, por tener que pensar despacio. Supongo que sin entrenamiento, sin concienciarse de las palabras que emitimos, sin pensar en el otro, sin abrir las puertas de la escucha, no saldremos facilmente del estado cavernícola. Vuestra conversación me ha gustado en general. Tiene sustancia… información… aunque… si fuera baile, de cuando en cuando, alguien, le pisaría al otro los pies. 😊

    Un verso.

    1. Me ha gustado muchísimo la analogía baile en pareja – en grupo, y que esta última precisaría de una coreografía.
      Seguro que he sido yo el que he pisado los pies de Escépticus Maximus más de una vez.
      Muchas gracias por el comentario.

  3. Ah… Me olvidé de mencionar una conversación ideal con pareja romántica… Sumergidos en las emociones, sin embargo fluyendo lento, y con sincronía.

    Seria algo así.

    Gracias a vos, Homominimus y Maximus.

  4. Me encanta el tema. Denme unos días para escuchar con calma el podcast. Pero:

    1.- Grandes aportaciones de Cristina y de A.

    2.- El tema de la conversación y la escucha me obsesiona desde crío. Me afecta muchísimo incluso cuando observo discusiones en la TV o en la radio.

    3.- Últimamente pienso más todavía en ello. Y creo que me está afectando a nivel personal con las amistades.

    Me alegra ver todo ello racionalizado en este blog.

  5. Gracias HM por compartir este audio con nosotros. A mi me sucede algo similar a Escépticus Máximus, yo soy latinoamericano y mi pareja española, desde hace varios años le digo que durante sus “semiconversaciones” conmigo o con otros que por favor pare a respirar, la verdad que admiro lo rápido que puede llegar a hablar, parece una locutora de radio, pero siempre he pensado que hacer unas pequeñas pausas durante una conversación permite que el locutor reflexione de lo ya dicho y que también el escuchante interiorice la idea expuesta.
    La verdad que ella se horrorizó al oir que los españoles eran “pésimos conversadores” menos mal que lo decís vosotros y no yo, tal vez escuchando esta valoración de personas que han crecido en su misma sociedad le dé más credibilidad.
    De cualquier forma hay una idea que expones en el audio que echaría por tierra todo lo que habéis dicho – “escuchamos y leemos a las personas que reafirman nuestros pensamientos y opiniones”- , tal vez estéis equivocados vosotros y yo también? Seguramente habrá otra vertiente que piense lo contrario.

    Gracias por volver HM, échaba de menos leer o escuchar tus artículos e ideas.

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