No empieces con buen pie

No quieren los gitanos buenos principios para sus hijos. –Refrán español

No conozco el origen del refrán ni si es verdad lo que expresa sobre las creencias de los gitanos; pero como muchos refranes apunta en una dirección que vale la pena explorar.

¿Por qué no querríamos empezar bien? ¿O por qué querríamos levantarnos o comenzar algo con el pie izquierdo?

La historia de César Rodríguez

Robert Greene en su libro ‘Mastery‘ cuenta la historia de un piloto de combate americano, César Rodríguez,  que cuando comenzó el programa de instrucción de pilotos no estaba entre los mejores, los golden boys, los que tienen don o como dicen en inglés “los naturales“. Imáginate a Maverick (Tom Cruise) o Iceman (Val Kilmer) en Top Guna estos, el aprendizaje les resulta fácil, captan los procedimientos a la primera, sin esfuerzo, y desde el principio están en las primeras posiciones.

top_gun_trailer

Para los chicos de oro todo es fácil… y esa es su maldición.

Para el resto, el aprendizaje es arduo, sometido a mesetas en las que no avanzan o parecen haber alcanzado sus  límites. En el caso de nuestro piloto fue así; desde el comienzo del entrenamiento se encontró entre los últimos puestos, a punto de  ser expulsado del entrenamiento.

Pero él había sido un buen deportista en el instituto y conocía las virtudes del esfuerzo y de la práctica regular; y por eso perseveró.

No hace falta que siga, ya os imagináis el fin de la historia; en el entrenamiento fue escalando posiciones hasta acabar en el puesto tercero, junto a los golden boys, no sin antes mucho sacrificio. En la guerra del golfo, en la operación Tormenta del desierto, y en posteriores acciones bélicas en Kosovo derribó más aparatos enemigos que ningún otro piloto en la aviación americana de las últimas décadas, lo que le valió el apelativo de “El último as americano”. Sobrepasó en rendimiento a cualquiera de los golden boys.

Qué ventaja tienen los que empiezan mal o con dificultades

Rodríguez, según avanzaba en su carrera, notó una brecha respecto a los presuntos naturales: el esfuerzo adicional que tuvo que hacer le permitió desarrollar habilidades de concentración que ninguno de los otros pilotos tuvo necesidad de cultivar; simplemente no las necesitaron puesto que todo les venía fácil y los resultados eran excelentes. Cuando más adelante las cosas se pusieron difíciles, carecían de la excepcional capacidad de esforzarse y de centrar la atención que César Rodríguez  había desarrollado a lo largo de los años.

Quizá las dificultades, especialmente las iniciales, sean una bendición disfrazada, y podamos reenmarcarlas como una forma especialmente útil de proporcionarnos un entrenamiento emocional y mental de calidad excepcional. Seguramente, también estas dificultades iniciales nos hagan más conscientes de nuestras limitaciones y sean un buen antídoto contra la grandiosidad o la soberbia que amenazan a cualquier persona que alcanza  resultados extraordinarios.

Haber sufrido a lo largo del camino y haber sentido que has tenido que ganar cada pequeño éxito pagando un precio, nos permite desarrollar una mentalidad de crecimiento, nos hace estar mucho más en guardia y desarrollar un agudo sentido de la realidad: la de nuestras limitaciones actuales y la del esfuerzo necesario para superarlas.

7 pensamientos en “No empieces con buen pie

  1. Alice

    A veces… Empezar con un ‘buen pie’ es como ganar en la maquina tragaperras el primer premio, a la primera… a veces…

    Responder
  2. Alberto Antonio

    Amigo homo Minimus, como suscriptor de tu blog, si lo tienes a bien me gustaría tener el ejemplar del libro que has traducido de Leo Babauta, luego te hago retuit a la recepción, pero es que soy alérgico a autorizar el uso de mi cuenta de twitter. Un abrazo si me lo mandas como si no lo mandas. Alberto Antonio “Ávalon” @nuevogladiador

    Para leer mi blog La tribuna de Ávalon

    Para leer mi blog Asamblea de reflexión

    El 10 de mayo de 2014, 14:02, Homo Minimus

    Responder
    1. Homo Minimus Autor de la entrada

      Por supuesto, amigo, faltaría más. Te envío los dos libros de Babauta que he traducido y mi panfleto. No tienes que retuitear ni nada parecido.
      Un abrazo.

      Responder
  3. cereza

    Buenos pies derechos y morir de exito fue todo uno. A tropezar con gracia se ha dicho.
    Veremos…

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  4. Pingback: ¿El hábito que cambiará tu vida? | Homo Mínimus

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