Pasos diminutos

En la presentación de la primera misión de el curso de perseverancia, mirando el plato (=permanecer dos minutos delante de la comida sin probar un bocado), he establecido como criterio de éxito que logres cumplir la misión una sola vez en todas las comidas de la semana.
Por supuesto, cuantas más lo hagas, más puntos, pero nuestro criterio de éxito es mínimo: una sola vez en 21 comidas (desayunos, almuerzos o cenas).
A algunos les parecerá ridículo. Dirán que los subestimo y pensarán que vamos demasiado lento.

Un pequeño paso....

¿Pecamos de poca ambición?

No hay que confundir la gradualidad con  poca ambición. Somos ambiciosos en el largo plazo, pero realistas y precavidos en el corto plazo. Es mejor dar un pequeño paso en la dirección correcta y consolidar lo aprendido que intentar abarcar mucho en poco tiempo y olvidarlo en pocos días.
Los pequeños pasos iniciales nos ayudan a vencer la incomodidad que todo cambio supone; también evita que se active nuestro sistema de alerta. Más adelante, podremos aumentar la intensidad de la práctica o la dificultad de nuestras misiones o desafíos.
Todo suma, todo se acumula.

11 pensamientos en “Pasos diminutos

  1. Andrea Moreno

    Te cuento que desde que me enseñaste ese “paso diminuto” de contemplar el primer bocado de comida, siempre lo pongo en práctica….y me acuerdo de Homominimus y te agradezco despertarme el placer de sentir la comida.

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  2. Nuria

    Me acuerdo cuando ya he empezado a comer! Cero points. Lo haré esta semana aunque vaya retrasada en el curso. Siempre apruebo en la recuperación jeje Saludos y gracias

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  3. Cristina

    Yo por ahora solo he conseguido hacerlo una sola vez! Como cuesta cambiar habitos en la practica!

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  4. Yo La

    Es cierto…primero hay que formar actitudes, y con ellas construir aptitudes…
    En el caso de observar la comida, si la preparamos nosotros, esta bien que decoremos el plato…así sera fácil quedarse le mirando 🙂

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  5. inclusa

    Puede que sea un poco.

    Lo más difícil es aguantar ese tiempo cuando tienes delante personas que esperan que empieces a comer de un momento a otro.

    En la práctica no parece tan obvio con seguirlo una sola vez.

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  6. Disley

    Hola a todos la verdad si me costra un poco de problema ya q soy desesperada tratare de hacerlo poco a poco

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  7. Tremendosky

    En líneas generales, me ha ido mejor con los puntos extra (mirar la pantalla 2 minutos antes de empezar a trabajar) que con la comida. Miércoles, jueves y viernes he logrado comenzar casi todas las sesiones de trabajo cumpliendo con el ritual de esperar 2 minutos y respirar.

    Con la comida, a la hora del desayuno me he olvidado siempre de la consigna. Y a la hora de la comida o la cena, la mitad de las veces la he recordado y la mitad la he olvidado (aunque la he recordado entre bocado y bocado…). Cuando me he acordado de la consigna y he esperado antes de empezar a comer, he dejado entre unos 30 s de margen… No he querido llamar la atención de las personas que tenía alrededor; en cualquier caso, me he demorado conscientemente en comenzar a zampar.

    El jueves comí solo y cumplí 100% con la consigna. Miré la comida del plato, la olí, la revolví con el tenedor… Todo. Ventajas de no sentirte observado, digo.

    Por último, he intentado trasladar la consigna a la hora del almuerzo matinal. Ahí también he conseguido al menos un día cumplir con la consigna: me pasé 2 minutos tocando y mirando las 5 galletas… Luego, en un arranque de atención plena total, me las comí despacito, una a una. Hice lo mismo con un plátano. (Contado así parece una anuncio promocional de ‘slow food’, ‘slow life’ o así, ¿no?). Me gustó saber que puedo hacerlo.

    Resultados de la experiencia: Por mi parte, más que el asunto de la si comida sabe, no sabe o sabe diferente, lo que valoro de esta consigna —y la de la 1.ª reencarnación— es que me aporta pausa en mi vida cotidiana. Acostumbrado a ir rápido —o a exigirme ir rápido—, introducir una pausa así, tan notable, y considerar que eso —por absurdo que pueda parecer visto desde fuera*— tiene sentido y es importante, introduce un cierto factor de equilibrio y de autocontrol cuyos efectos positivos aún estoy evaluando. En cualquier caso, como me funciona, lo seguiré haciendo.

    Hasta aquí el informe semanal.

    * A lo que me refiero es a que es absurdo ver a una persona esperar 2 minutos para comerse unas galletas y un plátano… Los vecinos de enfrente deben de pensar que estoy zumbao.

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