Armas de distracción masivas

En relación a la propaganda, los primeros defensores de la alfabetización universal y la prensa libre visionaron dos posibilidades: la propaganda podría ser verdadera o podría ser falsa. No previeron lo que de hecho ha ocurrido, sobre todo en las democracias capitalistas occidentales: el desarrollo de un gran sector de medios de comunicación de masas, no preocupados en su mayor parte con la verdad o la falsedad, sino por lo irreal, por lo más o menos irrelevante. En definitiva, no tuvieron en cuenta el casi infinito apetito del hombre por las distracciones.

–Aldoux Huxley. 1958

Según vimos en Infoxicación e ignorancia selectiva, el sesgo de novedad y el carácter oportunista y exploratorio de la especie humana nos ponen en dificultades en un medio denso en información. Buscamos lo nuevo por lo nuevo porque  lo que resalta sobre el fondo de lo familiar y cotidiano es fuente de amenaza u oportunidad, y nos impulsa a alguna acción que percibimos beneficiosa. Está en nuestros genes. Nuestra historia evolutiva nos ha conformado en esta dirección.

Weapons Of Mass Distraction

Los medios de comunicación, como empresas que son, fabrican o crean aquello que apela a alguna de nuestras necesidades humanas. No fabrican necesidades o deseos, como se suele decir; no instalan necesidades en nuestras psiques, sino que nos venden aquello que ya tiene valor subjetivo para nosotros. Las ofertas  comerciales, en concreto las informativas y de entretenimiento, no hacen más que llover sobre  el terreno mojado de necesidades y tendencias preexistentes en el ser humano.

A los medios de comunicación de masa tradicionales ahora podemos añadir las redes sociales, facebook, twitter y demás;   y los nuevos entretenimientos en línea: Youtube, Starcraft, Secondlife, juegos de rol, chats, etc. Nuestro instinto gregario se encuentra terriblemente  estimulado en estos entornos de virtualidad social.

Adaptación hedónica

Podríamos declarar la siguiente ley sobre la psicología humana:

 Cuanto más insatisfactorio es un estímulo más necesitamos aumentar su intensidad o variarlo.

El fenómeno de adaptación hedónica hace que cualquier estímulo varias veces repetido termine hastiando y nos impulsa a la búsqueda de otros diferentes o más intensos. Suele ocurrir que los estímulos recibidos pasivamente y que se basan en la novedad por la novedad son los primeros que nos cansan y nos decepcionan. Sobre ellos hemos de mantenernos especialmente vigilantes.

Privilegio de lo fácil y lo inmediato

Lo inmediato, lo nuevo y lo fácil tendrá un lugar siempre privilegiado en nuestras mentes. Lo arduo, lo que lleva tiempo, lo que necesita de una alta energía mental de activación, seguirá existiendo, pero probablemente sea siempre consumo de minorías. Esto es algo con lo que tenemos que contar.
No hemos de rasgarnos las vestiduras. Como siempre, el problema no es que haya una oferta de noticias o productos culturales estereotipados, rutinarios o de baja calidad, el problema está en el lugar que estos ocupen en nuestras vidas.

La comida rápida cultural, social,  informativa o de entretenimiento puede formar parte de nuestra dieta esporádicamente y nuestra vida no se verá muy afectada. Lo preocupante es cuando esa comida basura cultural se convierte en la norma y deja de ser la excepción.

¿Qué podemos hacer?

  • Desarrollar un criterio personal que se base en nuestras metas. Definir nuestros blancos informacionales y luego buscar los medios para alcanzarlos.
  • Mantener la consciencia de nuestras acciones en materia de información y entretenimiento. La inercia y la imitación social son  fuerzas muy poderosas; solo se pueden vencer mediante la conciencia de nuestras opciones y acciones.
  • Moderar nuestra exposición a los medios de comunicación de masas.
  • Urbanizar nuestro entorno para que nos expongamos a medios elegidos. ¿Es necesario tener una televisión en la casa? ¿Es necesario escuchar música cuando conducimos?
  • Favorecer la participación activa en materia cultural: escuchar música está muy bien, pero, ¿por qué no aprender a tocar un instrumento? Leer está bien, pero por qué no escribir un blog donde comentas sobre lo que lees o haces tus pinitos literarios. 
  • Convertirnos en “prosumidores”, consumir información y también producirla . La web 2.0, los wiki, los blogs, los foros, y en general todos los medios que favorecen la participación y la colaboración 
  • Crear espacios en blanco o oasis informacionales libres de interferencias. Actualmente es muy díficil encontrar lugares y momentos para la contemplación si no los creas deliberadamente. 
  • Asumir la responsabilidad del consumo de información y entretenimiento. Hay multitud de opciones saludables y enriquecedoras proporcionadas por las empresas y organizaciones sociales: es tu responsabilidad buscarlas y elegirlas.
  • La riqueza informativa genera una pobreza en la atención. Es obligación nuestra el gestionar el recurso escaso de nuestro tiempo y atención.

8 pensamientos en “Armas de distracción masivas

  1. Entusiasmado.com (@Entusiasmadocom)

    Es cierto lo que dices homo minimus. A veces es como si no pudieramos evitar luchar contra nuestra naturaleza, y rechazamos aquellos elementos nuestros que nos parecen indignos o inferiores. Y lo que más nos hace odiarlos es saber que dentro de nosotros hay algo que nos lleva allí, como la tendencia que a veces notamos en nosotros mismos a dejarnos llevar por la información basura.
    No podemos hacer que desaparezcan de la sociedad de un plumazo, pero al menos podemos sacar un metafórico paraguas y ponernos, al menos de vez en cuando, a cubierto.

    Responder
  2. Alan Furth

    No puedo dejar de aplaudir tu post. A mi los demonios de los que hablas me ganaron la partida durante casi dos años durante los que no pude escribir casi nada. Añadiría a tu reflexión lo importante que es encontrar compañeros de blogueo en nuestros nichos. Saber que uno no está solo en la lucha contra fuerzas tan oscuras siempre es reconfortante…

    Responder
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