Cien ideas para entrenar tus habilidades de conversación

  • Conversa todo lo que puedas. A la calidad no se llega sin la cantidad.
  • Busca personas interesantes y curiosas que sean buenas conversadoras y propicia ocasiones para conversar con ellas.
  • Mira este anuncio para recordarte que no vas a vivir siempre y que no siempre vas a poder tener conversaciones con la gente que te importa.

 

 

  • Parte de la base de que cualquier persona sabe más que tú en algo o tiene una experiencia que tú no has tenido,  y que si exploras puedes encontrar muchas cosas interesantes en ella. Las personas se vuelven interesantes con una mirada interesada.

«En mis paseos, toda persona con la que me encuentro es superior a mí en algún aspecto, y es en eso de lo que aprendo de ella».

―Ralph Waldo Emerson

  • Procura conversar con todo tipo de  gente y en todo tipo de situaciones. Esto te permitirá ser versátil y aprender a usar los distintos tipos de  registros lingüísticos.
  • No olvides entablar conversaciones con niños.
  • Ten conversaciones en un idioma que no domines. Así aprenderás a obtener la máxima comunicación con un lenguaje básico.
  • Introduce las conversaciones regulares con personas cara a cara en tus procesos de aprendizaje y en tu desarrollo profesional. Dominar el arte de la conversación redundará en más y mejores conversaciones y en beneficios en muchos aspectos de tu vida, que a su vez te animarán a mejorar la calidad de tus conversaciones.
  • Aprovecha las comidas y las cenas para tener conversaciones con tu familia. No hace falta decir (por supuesto que hace falta decirlo) que  la televisión y los teléfonos móviles han de estar apagados y fuera de la vista.
  • En el trabajo, procura no comer siempre solo y hazlo con compañeros diversos.
  • Lee todos los artículos de la serie El perdido Arte de la Conversación en este blog.
  • Conversa con intención y atención.
  • Desarrolla la meta-conciencia en las conversaciones, en tiempo real: asume una posición objetiva e imparcial sobre el desarrollo de la conversación, como si estuvieses viéndola desde fuera. Pregúntate constantemente: ¿qué objetivo tengo con esta conversación? ¿Lo estoy logrando? ¿Qué no está funcionando? ¿Que debo corregir?
  • Observa cómo una conversación es en esencia un intercambio de historias. Procura que tus historias y anécdotas sean relevantes para el tema y objetivos de la conversación. No hay signo más claro de poca habilidad conversacional que no conectar lo que dices con lo que han dicho.
  • Colecciona historias y anécdotas personales. Puedes llevar un archivo con ellas.
  • Convierte en un proyecto personal el desarrollo de tus habilidades conversacionales. Esto es lo que he hecho con mi Proyecto El perdido Arte de la Conversación.
  • Lleva un Bitácora o Diario de aprendizaje cuando estés intentando desarrollar explícitamente el arte de la conversación.
  • Aplica los principios de la práctica deliberada a las conversaciones: mantén una conversación larga, grábala y luego escúchate tomando notas de tus principales errores e impresiones generales. Pide comentarios sobre tu estilo conversacional a gente que te conozca. Pide comentarios sobre tu estilo conversacional y sensaciones después de tener una conversación con alguien. Como es algo no habitual, explica previamente que quieres mejorar tus habilidades conversacionales y que necesitas ayuda. La gente normalmente se siente halagada porque valores su opinión. En la siguiente conversación, concéntrate en corregir uno de los puntos de mejora observados en la revisión anterior. Repite.
  • La conversación es una negociación continua sobre el tema, los objetivos, el tono y su desarrollo. Fija tus objetivos antes de comenzar una conversación profunda. Revisa tus objetivos y condiciones de la conversación a lo largo de la conversación.
  • Haz un pre-mortem antes de tener una conversación seria:  no es un simple “¿qué puede salir mal?”, sino que partiendo de la hipótesis de que algo realmente  va a salir mal intentas dar con las razones de ese fallo: ¿qué generó ese fallo conversacional? ¿qué podría hacerse para evitar que se produzca otra vez?
  • Para las conversaciones críticas o cruciales, con mucho en juego, extiende el pre-mortem y conviértalo en la técnica estoica de la premeditación de las desdichas, el «Praemeditatio malorum»: imagina hasta el extremo todo lo que puede ir mal y familiarízate con las sensaciones, así rebajarás la ansiedad y estarás preparado cuando lo malo ocurra.
  • Observa debates o tertulias en televisión sin sonido y céntrate en los comportamientos no verbales. Escucha programas de radio sin sonido y… no, esto no.
  • Acude a entrevistas de trabajo cuando no estés buscando trabajo. Entrevista al entrevistador. Puedes leer mi artículo Debilidades y fortalezas.
  • Trabaja de dependiente o de vendedor.
  • Trabaja de teleoperador. Al limitarse la comunicación al oído, te centrarás en ese canal sensorial y aprenderás a captar los matices emocionales de la voz con mucha más precisión. También aprenderás a usar el tono de voz adecuado según la situación y el tipo de cliente al que atiendas.
  • En general, exponte a situaciones donde tengas objetivos claros (vender, generar satisfacción en el cliente, informar, etc.), obtengas realimentación rápida sobre los resultados (ventas, muestras de satisfacción, problemas resueltos) y dispongas de  mentores, supervisores, compañeros o profesores que te corrijan.
  • Observa tertulias de tema social y político en la televisión y úsalas como modelo negativo de lo que no debe ser una buena conversación. Apunta todos los elementos y aspectos en que las tertulias políticas no son buenas conversaciones.
  • Lo más importante para mejorar una conversación es lo que debes omitir: los sucedáneos de las redes sociales, las guerras incendiarias virtuales o en persona, las discusiones no racionales.

 

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  • Elimina las redes sociales para favorecer las conversaciones cara a cara y el tiempo en soledad libre de impactos informacionales.
  • Si es necesario implanta la técnica del «Pacto entre caballeros» al comienzo de la comida o de la reunión.
  • Evita monopolizar la conversación.
  • No vayas a una conversación a «hablar de tu libro» a menos que vayas explícitamente a «hablar de tu libro», lo hayas acordado y los otros estén de acuerdo.

 

 

  • Dedica los cinco primeros minutos de una conversación a preguntar y escuchar.
  • Usa la regla de la opinión.
  • Usa la regla de la entrada en las discusiones.
  • Elige con cuidado a las personas con las que conversar. Dos conversan solo si los dos quieren. El coste de una mala conversación o una no-conversación es una buena conversación.
  • Lee un libro sobre argumentación o el arte del debate.
  • Lee un libro sobre falacias formales e informales en el discurso.
  • Lee un libro de retórica.
  • Acude a un curso de cuentacuentos.
  • Toma un curso de teatro de improvisación, te ayudará a introducir espontaneidad, creatividad y ritmo en tus conversaciones.
  • Visiona comedia en vivo de calidad. Aprenderás a desarrollar el sentido del humor, el ritmo conversacional  y a contar historias y anécdotas.

 

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  • Habla más a menudo de religión y política para así entrenar tu capacidad de autocontrol y el arte de disentir y argumentar racionalmente. Puedes consultar el artículo Principios para una conversación racional.
  • Invita de cuando en cuando a algún amigo o conocido a comer. Así te procurarás una conversación larga en un entorno agradable. Yo hice eso en mi proyecto 52 comidas.
  • Varía el tipo de conversaciones que sueles tener. Puedes cambiar tanto el tipo de personas con las que hablas como el tipo de temas. Lo más fácil es cambiar de personas para cambiar de temas. 
  • Invita a alguien a pasear. Pasear y hablar es uno de los placeres más baratos y satisfactorios que te puedes procurar. Yo inicié el Proyecto 52 paseos con este fin.
  • Crea un entorno adecuado para la conversación. Elimina los teléfonos móviles y dispositivos digitales del campo visual y auditivo. Bloquea tiempo solo para conversar. Evita los entornos ruidosos.
  • Libera tiempo de redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram, WhatsApp) y dedícalo a conversaciones cara a cara con personas. Los costes de oportunidad de las conversaciones digitales superficiales son las conversaciones profundas cara a cara, la conversación con uno mismo y el descanso.
  • Nunca veas películas o documentales solo. Conviértelo en un acto social. Después de ver una película, dedica media hora a comentarla con la persona con la que la has visto. Observa la regla: «Nunca ver una película, serie o documental solo».
  • Si puedes, lee libros a la vez con amigos o conocidos, y luego dedica reuniones a comentarlos. Puedes crear tu propio club de libros.
  • Twitter puede usarse intencionalmente para mejorar tu capacidad de ser conciso y entrenar la capacidad de generar fases memorables que puedes introducir en las conversaciones orales. Twitter puede ser una especie de gimnasio del conversador y del escritor. Pero ten cuidado porque tiene un gran poder adictivo y es fácil caer en guerras incendiarias. Twitter saca lo peor de uno mismo y favorece el pensamiento de nicho. No es un lugar para tener buenas conversaciones.
  • Entra en un chat solo de texto e intenta mantener una conversación profunda. Un chat escrito tiene características de la conversación oral (espontaneidad, inmediatez, naturalidad, intimidad) pero con la ventaja de poder medir mejor tus palabras y editarlas antes de emitirlas. Sirve como entrenamiento para la conversación oral en tiempo real.
  • Usa tus correos electrónicos para entrenar la capacidad de la comunicación concisa y significativa pero correcta. Revisa dos veces tus correos antes de enviarlos. El cuidado con la palabras escrita te ayudará a tener más conciencia y cuidado con la palabra habladas.
  • Escribe regularmente. La precisión en la escritura es en parte extrapolable a las conversaciones orales en tiempo real.
  • Lee regularmente. Un buen lector es un mejor conversador.
  • Conversa regularmente. La agilidad en la conversación depende de haber practicado mucho.
  • La lectura te hace profundo, la escritura preciso y la conversación ágil.
  • Aprovecha cualquier interacción personal para pulir tu arte de conversar.
  • Para hacerte una idea del efecto de las emociones sobre las palabras y el comportamiento, visiona la película Del Revés. La película está basada en las investigaciones de Paul Ekman.  Aquí tienes un fragmento:

 

 

  • Visiona uno o varios capítulos de la serie «Miénteme» (Lie to me), que también contó con el asesoramiento de Paul Ekman. Trata sobre un consultor especializado en detectar la honestidad o mentiras en las conversaciones a través de la expresión facial de las emociones:

 

 

  • Desarrolla tu capacidad de percibir las emociones en los demás a través de sus gestos y microexpresiones. Si estás muy motivado puedes hacer un curso de Paul Ekman.
  • Entra en un grupo de debate. Aprenderás a argumentar, rebatir y observar los principios de una conversación racional.
  • Acude a un club literario o de libros.
  • Crea un «mastermind group»: un grupo de ayuda mutua para resolver problemas y dar consejos y reunirse periódicamente.
  • Entra en meetup.com y busca un grupo de reunión sobre algún tema que te interese. Acude a una cita en tu ciudad. Busca una donde se reúnan para hablar, no para escuchar una ponencia o conferencia.
  • Acude a una «Cena con extraños» donde no conoces a nadie y nadie se conoce entre sí.
  • Observa tus motivaciones en las conversaciones. Fíjate especialmente en tu necesidad de brillar, convencer o tener la última palabra para autoafirmarte en tus posiciones o para mostrar estatus.
  • Ve a una cafetería tranquila con un ordenador portátil o teléfono inteligente y ponte los auriculares pero sin estar escuchando nada, solo como tapadera o coartada. Busca un grupo de personas pequeño, idealmente solo dos o tres personas, y sitúate lo suficientemente cerca para oír lo que dicen y lo suficientemente lejos para que no se sientan escuchados. Escucha su conversación y toma notas sobre la calidad de esas conversaciones, el comportamiento no verbal, los temas, etc.

 

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  • Evita los clichés o lugares comunes en las conversaciones.  En toda buena conversación hay elementos imprevistos y creativos.
  • Mantén conversaciones con tema predefinido y prepárate previamente, como mínimo haciendo una lista de ideas que quieres exponer o explorar. No tengas miedo a las digresiones, pero mantén en mente el norte de la conversación.
  • Propón a Homo Mínimus un tema de conversación para charlar con él en uno de sus podcasts. Hasta fin del 2018, a ser posible, algún tema remotamente relacionado con el perdido Arte de la Conversación; a partir de 2019, lo que tú quieras.
  • Enseña a alguien el arte de la conversación. Enseñar es una de las mejores maneras de aprender.
  • Enseña el arte de la conversación mediante el ejemplo.
  • Desarrolla la conciencia de tus conversaciones interiores a través de la meditación. Observa con curiosidad y sin juzgar tu diálogo interior.
  • Crea un blog y escribe, escribe, escribe. Cuando tengas mil suscriptores tendrás una fuente inagotable de conversaciones.
  • Si tienes un blog, contesta a todos los comentarios que puedas. Yo tengo que mejorar en esto, estoy perdiendo parte del potencial generador de conversaciones por ser perezoso para responder comentarios.
  • Acude a tertulias y solo escucha.
  • Acude a tertulias e interven si crees que tienes algo que aportar.
  • Si vives en Oxford o cerca de Oxford, acude a una de las cenas de conversaciones del Oxford Muse Project.

 

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  • Si eres católico, ve a confesarte una vez a la semana, para practicar la conversación íntima desde el corazón. Si eres argentino, concierta una cita con el psicoanalista.
  • Contrata a un coach profesional y aprende de él el arte de escuchar y de hacer buenas preguntas. Puedes escuchar mi podcast con Miss Sunshine y los usos de las técnicas de coaching en las conversaciones cotidianas.
  • Si tienes el mínimo problema psicológico acude a un psicólogo clínico, terapeuta o psiquiatra y habla de asuntos existenciales y personales de los que no sueles hablar nunca. Como todos tenemos algún tipo de tara, no tienes excusa no monetaria para no hacerlo.
  • La conversación es una manera que tienen ambos sexos para evaluar el carácter, inteligencia y valores de la potencial pareja. La conversación o plumaje verbal es el equivalente al plumaje de los pavos reales. Dedica a mejorar tu vocabulario y tu cultura al menos el tiempo que dedicas a la higiene personal, tu peinado y tu vestuario. Esto es lo que recomendaba a las mujeres en este artículo.
  • Conoce el mundo de los pickup artists o artistas de la seducción  y aprende algunas de sus técnicas conversacionales. Si estás buscando pareja tienes una motivación especial para desarrollar tus habilidades conversacionales.

 

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[…] Servicio permanente de Orientación por teléfono. Funciona las 24 horas del día, durante los 365 días del año, atendido por voluntarios especializados en la escucha y formados para activar las capacidades de las propias personas para superar sus problemas.

 

Cuidando la vida

 

[…] La ayuda más eficaz es la que proviene entorno personal: familiares, amigos, compañeros, etc. Por ello, el Teléfono de la Esperanza ofrece una formación específica a todos aquellos que desean desarrollar sus cualidades para la ayuda. Entre otros, ofrece los siguientes programas de formación: Programa de Formación del voluntariado y desarrollo personal» que está compuesto por dos cursos (Conocerse para Crecer y Crecer para ayudar) y el Taller «Aprender a ayudar» (Formación en Relación de ayuda). Curso de formación de directores de grupos de autoayuda. Cursos de formación permanente para voluntarios.

  • Aprende a estar solo contigo mismo, sin aparatos electrónicos, sin hacer nada. El talento y la personalidad interesante se forma en el remanso de la soledad, no en el torrente del mundo.
  • Observa el shabbat para favorecer las conversaciones lentas.
  • Escucha este fin de semana el podcast de Homo Mínimus con Raúl Hernández sobre cómo entrenar el arte de la conversación. Es una conversación de dos horas y media con técnicas y consejos para mejorar las conversaciones.
  • Aportación de Guil Delg: “Quería hacer una aportación, como idea 101 propongo, conversar con uno mismo en voz alta, por ejemplo en los viajes en coche al trabajo: uno se da cuenta de muchas cosas al expresar las rumiaciones en voz alta”
  • Anotación a la aportación de Guil Delg: para aplicar la idea fuera del automóvil y no parecer un lunático,  yo me pongo unos auriculares  que parecen unidos a un teléfono móvil y así puedo hablar conmigo en alto  impunemente dando la sensación de que estoy hablando con otra persona.

 


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