Espiritualidad de fin de año

Interpreto este concepto como una combinación de integración y perspectiva temporal.

Tradicionalmente, es el ámbito de la religión.

Es una de mis áreas de responsabilidad. Otras áreas de responsabilidad son:

  • física,
  • emocional,
  • mental,
  • relacional,
  • profesional,
  • financiera,
  • intelectual.

Él área espiritual de mi organización personal es integradora de las distintas áreas de responsabilidad. Podría haberla llamado «Propósito» e imprimir así un carácter más abstracto al concepto.

Prefiero conservar el nombre de «Espiritual», no tanto para enfatizar el carácter transcendente como el carácter integrador que proporciona el propósito al coordinar mis proyectos y acciones.

Para promover el área espiritual en mi vida mantengo los siguientes rituales/hábitos/rutinas:

Durante estos próximos días estaré concentrado en revisar el año 2017, celebrar éxitos y aprender de la experiencia (el nombre que doy a mis fracasos). Bill Gates se toma una semana al año para estos menesteres. Yo me tomo al menos diez días.

Tengo que tomar varias decisiones, entre ellas la de si seguir o no con este blog. Tengo la sensación de que Homo Mínimus se empieza a parecer a un proyecto-Zombi: está muerto pero no lo sabe. ¿Ha llegado el momento de enterrarlo? Quizá ya no sea capaz de mejorar el silencio y deba cerrar el blog, liquidar mis deudas y emprender nuevas aventuras. Ave Fénix de las ganas y las desganas.

La Ley de las tres Oes del minimalismo existencial dice que lo más importante es Omitir (después Organizar  y Optimizar).  Hay que predicar con el ejemplo.

Mi siguiente paso: despejar las cubiertas.