El presente es una puta mierda

Yo al igual que Toni también hace mucho tiempo que soy consciente de cuándo y cuánto me voy del famoso ‘presente’. Y hace meses que me ronda por la cabeza el porqué de esa insistencia de maestros, gurús, meditadores, terapeutas, bloguistas, gente, etc., de estar en el presente.

¿Para qué estar en el presente cuando éste no te gusta, de qué sirve respirar y centrarte en que tu presente es una mierda? ¿Por qué no soñar con un pasado y futuro mejor? Sí, sí, siempre dicen que en el presente nunca pasa nada, respiras, te centras y todo está bien pero que carai… el presente es todo lo crudo que te toque vivir en ese momento, ¿para qué estar en él? no sé si me explico…

Super HOMO… ¿alguna opinión? Gracias.

–Mercè

Has puesto el dedo sobre la llaga. Al fin una voz discordante. A mí también me fastidia toda la retórica gilipollesca buenista pseudomística relativa al “presente”.

No creo que el presente sea necesariamente mejor que el futuro que nos espera ni el pasado que tuvimos, pero sí que me gusta la actitud de paso a paso y de centrarme en lo que tengo entre manos en cada momento. En el futuro hay que estar de cuando en cuando para visionar un futuro deseable y hacer planes;  también hay que volver sobre nuestros pasos para aprender de la experiencia (el nombre que damos a nuestros errores), regocijarnos, reconocer lo obtenido, y sentir que tenemos una identidad que pervive en el tiempo.

Pero como creo que nuestro modo por defecto está en el futuro y para algunos en el pasado, para compensar es bueno hablar del presente, el estado de flujo, el volcarse en una sola cosa. De hecho, una vez que uno tiene una visión del futuro deseable es mejor pasar más tiempo haciendo cosas consistentes con la visión que anticipar continuamente lo bueno y lo malo que nos puede ocurrir.

En cuanto a que el presente es una mierda… puede ser, pero comparativamente, seguro que el tuyo y el mío es mejor que el de muchos (“mal de muchos consuelo de…”) . Yo creo que hay muchas partes que son una mierda, pero hay otras que no lo son tanto, incluso en las situaciones más desgraciadas. El ser humano tiene un sesgo de negatividad que colorea de gris o negro casi todo, pero podemos entrenarnos para que no sea así y tener una percepción algo más ajustada.

Mi antídoto: la relativización

Mercè, sé  que los videos que te voy a poner pueden parecer demagógicos o tramposos, pero tienen la virtud de que los que aparecen en ellos son personas reales que tienen muchos motivos –más que tú y yo– para pensar que sus vidas son una puta mierda. Y seguro que lo son en muchos aspectos, pero no en todos los aspectos. Y es esa brizna de luz la que podemos encontrar siempre en cualquier pozo en el que estemos viviendo.

Este tipo tenía 17 años en el 2013 y en una conferencia TED decía  que su vida  NO era  una mierda. Sufría una rara enfermedad que le hacía envejecer muy rápidamente. Murió en enero del 2014:

Y este cabronazo, que está vivo y se ha casado y tiene un hijo, lo tiene más complicado en cuestión de movilidad que tú y yo:

Me gusta relativizar todo. Sé que es un truco, pero qué diablos, funciona. Me proporciona perspectiva y me ayuda a ser algo más feliz.

Lo mismo hago cuando el jefe recién ascendido de un oscuro departamento  de una empresa insignificante de un país de tercera en un continente de segunda en un planeta enano de un sistema solar periférico de una galaxia del montón en un cúmulo de galaxias de mala muerte en un rincón de un  universo que es  quizá uno más entre infinitos universos paralelos, me dice que si no sé con quién estoy hablando, por poner un prosaico ejemplo.

Ver de cuando en cuando En la orilla del océano cósmico de  la serie Cosmos de Carl Sagan es también otro buen antídoto para colocarnos en nuestro lugar en la escala espacio-temporal del universo:

ATENCIÓN: EN ESTE ARTÍCULO TODOS LOS COMENTARIOS DE LOS LECTORES SON mucho mejores QUE EL ARTÍCULO DE HOMO MINIMUS.

22 pensamientos en “El presente es una puta mierda

  1. Homo Minimus Autor de la entrada

    Sí, es un truco. Quería ver si tardaban mucho en decírmelo y si la gente lee en diagonal o a saltos. Pero contigo he pinchado en hueso.

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    1. Sara M. Bernard (@saramber)

      Era broma, hombre. De hecho, es el primer post 100% de acuerdo contigo. Y eso es RARO. Así que voy a escribir largo.

      A Mercè la entiendo y tiene toda la razón; en esos momentos puntuales, a veces ni respirar, parar, ni nada de lo que se haya leído. Hay que echar mano de la imaginación, y ahí es donde entra relativizar las cosas.

      El ejercicio “cósmico” es realmente bueno, siempre que se haga desde una perspectiva positiva (no como excusa de sumar vacío). Realmente basta con mirar comparativas estelares: el tamaño del planeta Tierra en comparación con los demás del Sistema Solar, el resto de la galaxia, con el resto de galaxias… hay tamaños monstruosos ahí fuera, este planeta tan enorme se queda del tamaño de un átomo comparado con el Everest. Y nosotros, dentro de eso, ¿qué importancia real tiene, a pesar de nuestro nivel presente de desesperación?

      También sirve calcular el tiempo, cuando las personas dicen que están “cansadas” de vivir con 40, 50 o 60 años… calcula entonces la edad del planeta, varias decenas de MILLONES de años, y como mínimo da para un sonrisa.

      Y un último apunte, aunque espero no aburriros. Una de las cosas más acojonantes, como experiencia vital, ha sido conocer en persona (y tocar) a alguien con progeria. Es lo del primer vídeo, una enfermedad genética que dispara el proceso de envejecimiento desde el mismo momento de nacer; son niños con aspecto de ancianos, junto a las complicaciones de salud que esto conlleva. Rara vez pasan de los 20 años y se les queda un aspecto físico con rasgos parecidos, además de la voz aguda.

      Fue impactante porque, como la mayoría, sólo lo había visto en documentales. Y por las circunstancias casuales del encuentro, justo un día con un entorno lleno de adrenalina y problemas banales que me parecían “irresolubles”, “terroríficos” y todo tipo de adjetivos catastrofistas. Tenía la cabeza a mil revoluciones y de repente me encontré con esa persona (tenía 10 años, aparentaba 80) y sabiendo qué es esa enfermedad… la primera vez en mi vida (creo que será la única) en que la relativización fue espontánea. Nada de pensar, imaginar, parar de manera consciente. No, sin más, cesó la adrenalina, cesó el estrés. Creo que el nirvana debe ser algo parecido :P.

      Y sí, el resto del día, los problemas siguieron ahí y todo era una putísima mierda asquerosa. Pero inevitable la capacidad de mirarlo todo, como desde fuera, y pensar: “vale, qué asco todo. Pero ¿y qué? ¿A quién le importa? Ni siquiera a mí me importa”. Y reírse.

      Es un caso extremo, y cuando pasa el tiempo y hay más problemas, pues vuelves a pensar que todo es un asco tremendo. Pero la imaginación también es infinita, hay miles de vídeos en Youtube y sí, aunque pueda sonar feo, “mal de muchos…

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  2. Alejandro Paciotti Iacchelli

    No se que tal será la vida de Mercé, y poco puedo imaginar de su presente solo voy a aportar mis dos centavos porque los beneficios que me deja este curso realmente me han cambiado radicalmente la vida. Por ende, lo considero una obligación.
    El salto mas grande lo di cuando hubo que prestar atención a los sonidos, y con eso, prescindir del silencio para lograr cosas.
    Ciertamente mi presente no es todo lo que yo quisiera que fuese, pero poder lograr cosas, poder lograr objetivos, me da esperanza para que el futuro sea mejor. Si tengo esperanza, mi presente mejora, y si mi presente mejora, inmediatamente, mejora mi pasado.

    Sueño cada día con un futuro mejor, pero al hacer el ejercicio de escuchar los sonidos de mi entorno, inmediatamente me conecto con mi presente y con el próximo paso que debo dar para cumplir mi sueño.

    Así muchachos estoy haciendo un curso de programación, un curso de inglés, estoy poniéndome lentamente al día con mis tareas pendientes en mi trabajo, y los fines de semana, estoy con la pala y la carretilla, construyendo mi casa.

    Tengo 45 años, no soy ningún pendejo. Pero realmente este curso, me rejuveneció.

    Gracias, gracias de por vida.

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  3. Ainhoa

    A mi también me gusta pensar de vez en cuando que no somos más que una minúscula forma de vida en el universo infinito, y ese pensamiento hace que mis problemas del presente pierdan la importancia que realmente no merecen.

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  4. Ávalon

    Dices: De hecho, una vez que uno tiene una visión del futuro deseable mejor decimos: meta a alcanzar, es mejor pasar más tiempo haciendo cosas consistentes con la visión que anticipar continuamente lo bueno y lo malo que nos puede ocurrir.

    En cuanto a que el presente es una mierda…
    El presente no existe, está el pasado (lo que fue) y el futuro (la meta) no el porvenir, pues el porvenir siempre está en movimiento es como el presente de ese momento.
    Imaginemos que vamos en un reactor monoplaza, no podemos decir este paisaje presente es una mierda, puesto que a velocidad de crucero nunca es el mismo, y son accesorios los elementos que contienen, puro atrezzo, por lo que sería mejor decir: “este vehículo en que voy a la meta es una mierda incómoda; siendo el destino la meta a alcanzar.
    Buen post amigo homominimo
    Un saludo

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  5. Nora

    “La vida es una puta mierda,y después te mueres”, titulo del articulo de un blog al que llegué el lunes por casualidad. Me estuve riendo como cinco minutos (tenía un buen día), ayer ya no me pareció tan gracioso( tenía un mal día) y hoy abro el correo y me encuentro con “El presente es una puta mierda”,señales que me quieren decir algo?jajaja.
    Muy buena reflexión de Mercé, creo que a todos se nos ha pasado alguna vez por la cabeza, y por supuesto, muy buena contestación Homo.
    Que tengais un buen día y vuestro presente sea lo menos “puta mierda” posible 😉

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  6. Flames

    Mi aportación: “El presente es lo que utilizamos para resintonizar con el pasado y con el futuro”.

    Y de propina, Marco Aurelio:

    “”Aunque los años de tu vida fueren tres mil o diez veces tres mil, recuerda que ninguno pierde otra vida que la que vive ahora ni vive otra que la que pierde. El término más largo y el más breve son, pues, iguales. El presente es de todos; morir es perder el presente, que es un lapso brevísimo. Nadie pierde el pasado ni el porvenir, pues a nadie pueden quitarle lo que no tiene. Recuerda que todas las cosas giran y vuelven a girar por las mismas órbitas y que para el espectador es igual verla un siglo o dos o infinitamente” (Reflexiones, 14).

    La traducción es de Borges y se encuentra en HISTORIA DE LA ETERNIDAD:

    http://pacotraver.files.wordpress.com/2011/12/eternidad1.pdf

    Inmejorable libro. Inmejorable cita.

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  7. Raúl Hernández González

    Mi reflexión es que sea como sea el presente (o le pongamos la etiqueta que le pongamos, que eso también se entrena), es lo único que tenemos. “Hoy”, de hecho “ahora”, es el único momento en el que podemos decidir algo, hacer algo, decir o callar. De ahí su importancia.

    Leer el libro “Stumbling on happiness” me hizo reflexionar en su día sobre el futuro: lo malos que somos imaginando “qué va a suceder”, y lo mal que estimamos “cómo nos vamos a sentir”. Así que evadirnos del presente pensando en el futuro es, la mayor parte de las veces, un pasatiempo inútil.

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  8. Toni Ribes

    Este curso que nos ocupa, trata de que tomemos conciencia de lo que sucede y hacemos aquí y ahora. Creo. ¿No?
    Por mi parte, el único motivo por el que me comprometí este trimestre, fue para seguir aprendiendo a vivir el presente con mas conciencia y mayor intensidad.

    Pasado, presente y futuro están, íntimamente, ligados con el sufrimiento y con la ansiedad, cuestiones éstas aquí “trabajadas”.
    Si el presente “es una mierda”, no me cabe duda de que es por una de estas dos razones; o bien se continua instalado en el pasado, idealizando una buena época (racha), que (como no puede ser de otra forma) se acabó y nunca volverá a ser igual o al contrario vivimos nuestro presente con apatía, relamiéndonos aún nuestras antiguas heridas (de una mala racha), quejándonos de nuestra “mala suerte” y cargando a todo y todos las culpas de nuestras calamidades, pero eso sí, sin hacernos responsables de nuestras propias vidas.
    La segunda razón para que nuestro presente se convierta en una mierda es que vivamos vidas virtuales en un futuro que solo es real en nuestra mente ya que a medida que el futuro va transmutando en presente nos arroja sin contemplaciones al aquí y ahora que es el lugar del que queremos escapar por que es dónde hemos ubicado nuestro sufrimiento y nuestras ansiedades.
    Si, el presente es la letanía de los gurús y maestros iluminados y ascendidos y compañía, pero no hay nada de místico en ello. Es que no se trata de si el pasado o futuro fue o será mejor o peor, lo queramos o no, es que ni pasado ni futuro existen. Respecto a ellos solo existen los recuerdos y la experiencia y las metas y los sueños y tanto unos como otros, solo tienen vigencia en nuestra mente “presente”.

    Gilipolleces, gilipolleces… bueno las hay. Es cierto que en todos esos best-sellers de autoayuda el enfoque es que el culpable de tus calamidades siempre es el otro, los demás; que si personas tóxicas, que si vampiros emocionales, que si terroristas familiares… Peeeero… ¿cuántas veces ocurre que una misma persona se ve envuelta en las mismas historias calamitosas que se le repiten una y otra vez? Aquí falla la ecuación.
    En este sentido, y hoy por hoy, voto por lo que, científicamente, ya nos están demostrando los físicos cuánticos; que la realidad son ondas de potencialidad (posibilidades) que se manifiestan en partículas de experiencia (realidad) cuando se observan(conciencia). De ello se desprende que nuestro futuro estará condicionado según donde dirijamos el foco de nuestra conciencia.

    Seamos honestos. Nuestro presente, nuestra “cruda realidad”, y a medida que va pasando a ser pasado, nos la complicamos nosotros mismos y la convertimos en signo negativo cuando no nos responsabilizamos de nuestra propia vida, cuando depositamos nuestro bienestar y felicidad en cosas que son externas a nosotros, cuando nos frustramos por el estéril esfuerzo de ejercer el control sobre nuestro entorno físico y también humano, cuando no aceptamos que, inevitablemente, la vida es cambio y movimiento, cuando nos resignamos, cuando no queremos aceptar que el futuro es pura incertidumbre, cuando no aceptamos que el pasado “pasó” y cuando permitimos que el miedo a lo desconocido (al futuro) no nos deje confiar en él. En definitiva, cuando permitimos que nuestra mente nos secuestre del presente con el derrotismo y el miedo.

    Por último. Relativizar poco tiene que ver con el pasado presente ni futuro. Es, simplemente, una consecuencia lógica e inevitable, de nuestra evolución como personas. Significa la superación de las dos primeras etapas de la vida; la del atleta y la del guerrero y la entrada en la tercera etapa, la del estadista (según Karl Jung, si mal recuerdo). Empezamos a relativizar todo cuando consideramos que ya no tenemos nada que demostrar a nadie ni a nosotros mismos, cuando caemos en la cuenta que nos deben quedar menos años de vida que los ya vividos, cuando tu “importancia personal” decrece y crece la de los demás. Cuando tu egocentrismo cede y te sientes más pequeño si, pero entiendes que formas parte de algo más grande en lo que estuviste toda tu vida participando. Cuando ves que tu familia se extiende y con ellos tu legado familiar. Cuando, por fin, te reconcilias con tus progenitores (aunque hayan fallecido) y aprecias la parte positiva que acompañaba a cada cosa que, de tu familia, considerabas negativa en tu juventud. Relativizas cuando todo lo que “tienes” ya empieza a sobrarte y centras tu foco en lo que quieres “ser”, en adelante. Cuando lo “pequeño” empieza a ser mucho más importante. Cuando das mas aunque esperes recibir mucho menos. Cuando una caricia inesperada te complace mas que un orgasmo.

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  9. Zirconita

    ¿El presente es una mierda? Puede. Pero, ¿cuál?, ¿el de ahora mismo o el de hace 10 minutos?, y ¿comparado con qué o con el de quién? Yo solo digo que muchas veces he echado la vista atrás, a momentos del presente de antaño que me parecieron una mierda, y vistos en retrospectiva, solo me hacen pensar en las cosas de ese presente que ya se me fue y que me perdí, y todo por estar demasiado centrada en la mierda de presente que era. No sé si me explico, pero sé que con la experiencia que te dan los años, aprendes a valorar cada momento e instante, porque es lo que tienes aunque no sea el momento mejor de tu vida. Yo al menos, lo tengo claro, y si me dan la opción de saltármelo y avanzar un poco el tiempo, digo que no, que lo vivo, con un par de ovarios, venga lo que venga.

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  10. Mercè

    bueno bueno la que se ha generado.
    Pues queridos, mi presente no es ninguna mierda comparado a millones de cosas que suceden cada segundo en el mundo, pero por mucha teoria que me de Toni y demás y que conozco a la perfección, el presente es lo que es aunque cambie cada segundo, y sabes? saber que te estas muriendo de cáncer, perder a tus hijos, el sol, la luna, las montañas… es presente, y en jodidament intenso ese presente pero sabeis lo único que te hace sentirte bien con lo que te está pasando? sentirte como las personas del vídeo? ACCEPTAR, RENDIRSE, cuando sabes que eso es lo que hay intentas hacer que tu vida sea implecable para los demás, agradecer lo que te ha sido dado y tienes, y entonces algo interno se coloca, y te sientes inmensa, agradecida, empoderada… pero por desgracia no todo el mundo llega a este estado, y para esto sirven estos cursos y otras cosas que hayamos hecho todos, para poder acceptar lo que te pase con tranquilidad y sabiendo que la lucha de pasados y futuros sólo te hace sufrir. Y por muchos vídeos, situaciones duras que acompañemos… nuestro ego sólo lo soporta un ratito, al día siguiente ya no se acuerda que ayer alguien estaba pasándolo mal y que tu te quejas porqué se te ha llevado el coche la grua.
    el presente, sí, es una puta mierda que dura un segundo

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  11. misael

    Míster Mínimus, vd. sabe, porque lo he escrito en este blog. el profundo agradecimiento que siento hacia usted. Pero, precisamente por la admiración que le profeso, le digo que NO ENTIENDO EL POR QUÉ HA UTILIZADO UN LENGUAJE TAN BAJO, incluso en el título. Palabras como p*ta o m*erda, no ayudan como creen muchos a que se entiendan mejor las cosas, ni siquiera son las más directas y hace tiempo que dejaron de sorprender.
    Sí ya sé que está muy extendido entre algunos de nuestros connacionales utilizar un lenguaje muy próximo a la inmundicia… lo sé… y bien que me chirrían los oídos cada vez que lo oigo… pero ¿ usted ?, precisamente usted…

    La belleza del autoconocimiento seguro que necesita una belleza en la expresión… No me diga que el título tan-tan sólo era para llamar la atención… probablemente sólo me la llamó a mí…. Si acaso consiguió propagar el “estilo literario” entre los comentarios.

    En todo caso, me gustó el FONDO del post, y lo de los universos paralelos, permítame, suena a new age y cosas así porque de momento la ciencia sólo ha confirmado el big bang y su inflacion.

    Reciba un cordial saludo.

    Responder
    1. Homo Minimus Autor de la entrada

      Tienes razón, Misael. Es un lenguaje barriobajero que a mí también me chirría. No creo que llame mucho la atención tampoco. Posiblemente en casi 300 artículos es la primera vez que uso palabras malsonantes.
      A veces hago cosas sin pensarlas mucho. Esta es una de ellas. Una de las ventajas de tener un blog como afición es que puedes hacer lo que quieras sin pararte a pensar demasiado en las consecuencias.
      Lo de los universos paralelos considéralo una licencia poética.
      Un saludo, amigo.

      Responder
  12. Mirichan

    Como siempre, los comentarios plagados de palabras que representan cosas que no existen, como “futuro” y cito unos cuantos escogidos al azar:

    – De hecho, una vez que uno tiene una visión del futuro deseable…
    – El presente es lo que utilizamos para resintonizar con el pasado y con el futuro…
    – Sí no afrontamos el presente tal y como viene no podremos tener el futuro que deseamos.

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  13. Kalonauta

    Antes que nada, saludarte de nuevo, Homo Minimus… Hace mucho tiempo que no me paso por los comentarios, pero te voy leyendo cuando la agenda me lo permite y me encanta la orientación de tu blog; de hecho, enlazo de vez en cuando a entradas tuyas desde “La Belleza y el Tiempo”, y este lunes volveré a hacerlo.
    En cuanto al tema en cuestión, yo creo que hay muchas cosas por las que estar agradecidos en esta Vida… Me extendería un poco más aquí, pero ya os digo que últimamente voy algo acelerado, por motivos que no vienen al caso… Hace poco publiqué en mi blog una entrada titulada “The Big Bang Theory” en la que explico que el mero hecho de que estemos aquí ahora ya es un verdadero milagro, y que podemos darnos con un canto en los dientes. A los que tengáis tiempo y paciencia, os recomiendo que leáis las tres entregas, pero el meollo de la cuestión está en la tercera:
    http://labellezayeltiempo.blogspot.com.es/2014/03/the-big-bang-theory-iii.html
    Por último, expresar mi más profunda admiración por Carl Sagan… ¡No somos dignos! Por cierto, que (aunque todavía no la he visto) acaban de estrenar una nueva versión de la serie con Neil deGrasse Tyson: “Cosmos: A Spacetime Odyssey”. Habrá que echarle un vistazo…
    ¡Saludos!

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  14. Pingback: ¿El hábito que cambiará tu vida? | Homo Mínimus

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