Terapia de choque

En la escuela de guerra de la vida, lo que no me mata, me hace más fuerte.

–Friedrich Nietzsche

A pesar de la regla de entrada en discusión, la regla de la opinión o  la regla de oro de la  conversación, y reglas similares que intentan controlar mi característico impulso de refutar, contradecir, discutir  y sacar del error a los demás, no tengo mucho éxito.  Mea culpa.

He decidido hacer terapia de choque. A partir de hoy, mi dieta de medios de comunicación se concretará exclusivamente en medios antipáticos para mí.

Así que ha llegado el momento. Mis elecciones son:

Radio: Cadena Ser

Televisión: la Sexta.

Periódico: El País.

Para hacer una terapia de choque similar, cada uno puede elegir su medio anti-favorito preferido. Obviamente.

Justificación

Escuchar opiniones que a uno le repelen y tener que callar obligatoriamente porque no puedes interrumpir al periodista que las profiere,  puede ser una excelente manera de insensibilizarse ante la opinión contraria o errónea, mantenerse en silencio y aumentar el espacio entre estímulo y respuesta.

Las actividades diarias cotidianas pueden ser un excelente gimnasio para el carácter.

Nota: este artículo se escribió entre grandes sufrimientos mientras  escuchaba el programa Hora 25 de la Cadena Ser.

11 pensamientos en “Terapia de choque

  1. Anónimo

    Querido lider, esto lo practico a diario. No tanto por lo que apuntas sino porque tal vez existe una remota posibilidad de que alguien de la otra acera me haga un planteamiento que me lleve a su orilla. Hoy en dia, para el gris, hay que combinar el blanco y el negro, porque las fuentes del gris han desaparecido.

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    1. homominimus Autor de la entrada

      Aumentando el espacio entre el estímulo y la respuesta, hay posibilidad de que la idea ajena se tome en consideración; es un efecto colateral de esta terapia de choque. No era la meta que buscaba, pero bienvenida sea.

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  2. Luis José

    Salir de la madriguera tiene sus riesgos pero puede resultar una aventura muy interesante.
    He leído algunos libros con la única intención de tener argumentos para criticarlos coherentemente y, al final, algunos de ellos me han acabado gustando.

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  3. Flames

    A mí me tocó una vez leer durante un año el DEIA. Fue un ejercicio muy edificante. Discutía todos los días con el periódico hasta en las noticias de deportes.

    Pienso que en las escuelas se debería de enseñar “lectura crítica de los medios de comunicación”.

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  4. atilos

    La zona del cerebro que controla la inhibición parece estar situada en el llamado cortex ventrolateral prefrontal (VLPFC en inglés) Desarrollar por lo tanto esta capacidad inhibitoria puede ser muy útil, pues según estudios científicos esta habilidad (inhibitoria) está estrechamente correlacionada con con la habilidad para concentrarse. Una práctica como la sugerida se puede considerar como una variante indirecta de la práctica “mindfulness”. Solo una advertencia: El cortex prefrontal se agota muy rápidamente con la inhibición. Es una destreza que la evolución no ha refinado mucho y es metabólicamente extenuante. Así pues yo no me sometería a la Cadena Ser demasiado tiempo seguido 🙂

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    1. homominimus

      Al principio me sentía más tenso, nervioso, encabronado. Según los días han ido pasando, he ido sintiendo que la cháchara socializante me llega lejana.

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  5. A

    Siempre sostengo que la saturación es el camino mas corto asía la liberación! Es evidente… si lo que mas nos atrae es lo que nos prohibimos o nos prohíben…a la inversa tendrá efecto contrario…Al principio es desconcertante y parece caótico dejarse llevar por lo que aborrecimos por tanto tiempo, pero a la vista de ley de samsara es así… conviértete en lo que criticas o únete a ello (con el propósito de observancia) comprende la lección que trae y…la molestia desaparece… después de eso somos libres del sufrimiento 🙂 Muerte y renacimiento es posible sin que el corazon deje de latir…

    Un abrazo…8

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  6. san

    ¿Como crecerá mejor una planta? ¿Si la riegas con agua de lluvia y el mejor abono? ¿O si la riegas con lejía en un pedregal?

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