Revisión novena semana curso de perseverancia

Esta semana ha sido intensa. En nuestra novena misión pretendíamos negarnos a nosotros mismos; esto es, decirnos NO más a menudo. En una práctica anterior del Curso de plena presencia habíamos aprendido a ser más conscientes de las microtentaciones o microimpulsos,  y esa conciencia ampliada que hemos ido desarrollando en los últimos meses nos ha permitido estar más alerta e ir un paso más allá: inhibir el impulso y evitar dar rienda suelta a la tentación o microtentación.

Don't just say no, say yes to something more important
No digas simplemente no, di sí a algo más importante.                                                             ‘Don’t just say no’, por cheerfulmonk en flickr: https://flic.kr/p/6rRRiu

Por qué es bueno NEGARSE a uno mismo

Como vimos en el artículo Regalos al yo futuro, este decir NO es un decir a alguna versión futura de nuestro yo, hacerle la vida más fácil a un sucesor temporal del yo presente. Pretendía con este marco conceptual ontológico desarrollar la empatía y la compasión por nuestros yoes venideros.

No nos decimos NO y evitamos las tentaciones porque acaso  seamos masoquistas o porque sostengamos una visión ascética de la vida. Nos decimos NO porque queremos obtener un mayor valor en el futuro o porque el decir SÍ a una tentación en el presente nos pondría en aprietos y nos haría la vida más difícil o se la haría más difícil a nuestros seres queridos, incluyendo nuestros yoes temporales futuros.

Por ejemplo, si durante la semana decimos no al postre azucarado, a la televisión basura, a la navegación inconsciente en internet (porque nos quita tiempo y atención de nuestros proyectos y tareas prioritarias), cosecharemos avances y satisfacción personal en un no muy distante futuro; nuestro peso estará mejor regulado y las armas de distracción masivas estarán bajo nuestro control consciente.

En el artículo Cómo electrificar tu correo electrónico proporcioné un método para reducir nuestra vulnerabilidad a las tentaciones en forma de distracción electrónica: aprendimos reglas de gestión del correo que mueven la balanza motivacional hacia la concentración y la alejan de la gratificación fácil e inmediata de consultar frecuentemente el correo.

Cómo dejar el azúcar o la sacarina

Hace muchos años que dejé el azúcar. La sacarina por temporadas. Esta es una ocasión excelente para dejar definitivamente la sacarina.

~Herman

Por si estos retos no fueran pocos, al final de la semana propuse un nuevo reto: eliminar el azúcar del café, el té, el mate o otro tipo de infusiones. Propuse que lo intentaras cuatro días, pero hacerlo una sola vez ya puede considerarse un triunfo personal.

Aunque suelo defender siempre un enfoque gradual para el cambio de hábitos, en el caso del azúcar en el café propuse una terapia de choque expeditiva y totalmente resolutiva; en vez de reducir poco a poco la cantidad de azúcar, eliminarla de golpe. A mucha gente le funciona:

Mi mejor arma para cualquier cambio de hábitos es el pleno convencimiento de que es lo que necesito, y luego me lanzo sin dudas y de golpe. Paso del todo al nada y me da muy buen resultado, eso sí, el convencimiento o creencia no ha de tener fisuras.

~Juan Nuñez, del blog Aprendizaje y vida