Terapia de choque

En la escuela de guerra de la vida, lo que no me mata, me hace más fuerte.

–Friedrich Nietzsche

A pesar de la regla de entrada en discusión, la regla de la opinión o  la regla de oro de la  conversación, y reglas similares que intentan controlar mi característico impulso de refutar, contradecir, discutir  y sacar del error a los demás, no tengo mucho éxito.  Mea culpa.

He decidido hacer terapia de choque. A partir de hoy, mi dieta de medios de comunicación se concretará exclusivamente en medios antipáticos para mí.

Así que ha llegado el momento. Mis elecciones son:

Radio: Cadena Ser

Televisión: la Sexta.

Periódico: El País.

Para hacer una terapia de choque similar, cada uno puede elegir su medio anti-favorito preferido. Obviamente.

Justificación

Escuchar opiniones que a uno le repelen y tener que callar obligatoriamente porque no puedes interrumpir al periodista que las profiere,  puede ser una excelente manera de insensibilizarse ante la opinión contraria o errónea, mantenerse en silencio y aumentar el espacio entre estímulo y respuesta.

Las actividades diarias cotidianas pueden ser un excelente gimnasio para el carácter.

Nota: este artículo se escribió entre grandes sufrimientos mientras  escuchaba el programa Hora 25 de la Cadena Ser.