El poder de la no acción

Sentado tranquilo, haciendo nada; la primavera llega y el pasto crece por sí solo.

-Poema Zen.

 Ejemplos:

  • Inversiones en piloto automático. Decido invertir a largo plazo en una combinación de renta fija y variable convenientemente diversificada y dejo que el poder del interés compuesto actúe durante 10, 20 ó 30 años. No me preocupo de seguir el curso de las inversiones, sólo de la proporción entre fija y variable a lo largo de mi ciclo vital. Reviso mis inversiones una vez al año y me olvido mientras tanto. Las crisis y las burbujas me traen al pairo.
  • Estoy en medio de un proyecto creativo. Estoy saturado de información y parece que no avanzo en el proyecto. Me tomo el día libre y me voy a pasear y a comer con un amigo y  charlar de cualquier cosa. Doy tiempo para la incubación, el inconsciente seguirá trabajando detrás del telón de la conciencia y seguramente me sorprenderá con nuevas y frescas ideas cuando retome el trabajo.
  • El problema en el que estoy pensando  no tiene solución. Por lo tanto no es ya más un problema. Me adapto y sigo hacia adelante sin hacer ya nada más respecto a ese antiguo problema.
  • Medito treinta minutos esta mañana. El mundo interno y externo sigue girando, yo simplemente me tumbo y observo su giro sin juzgar, sin querer que las cosas sean de otra manera, aceptando lo que hay en este momento.
  • Tengo una palabra en la punta de la lengua. No me sale. Desisto, me rindo, lo dejo, «ya me vendrá… si quiere venir». Dos minutos después, cuando estoy en otra cosa, me viene espontáneamente a la cabeza.

 Don’t do it. Just sit down!

-Homo Minimus.