Boicot a Coca-Cola: la argumentación racional en acción

Este artículo es un artículo invitado de mi amigo David López.

Lo conocí por casualidad en twitter. Hemos tenido encendidos debates. A diferencia de lo que a menudo sucede, hemos terminado congeniando. Supongo que porque ambos estamos poseídos por el espíritu de la contradicción y el gusto por debate racional. Los dos estamos dispuestos a modificar nuestras posiciones si encontramos argumentos de peso y, por qué no decirlo, ambos disfrutamos con la lucha dialéctica.

Hace una semana tuvimos otra discrepancia: la cuestión era si es legítimo o no el boicot: recomendar a otras personas que dejen de comprar Coca-Cola si consideran que la empresa con su publicidad (siempre destinada a ganar dinero, por supuesto) está transmitiendo una imagen de la familia diferente a la de mis principios, creencias morales o simples preferencias.

Este es el anuncio «Familias»  origen del boicot:

Anuncio original de Coca-Cola 

El mensaje de boicot a través de la página de Hazte Oír es este:

Pide al presidente de Coca-Cola, Jorge Garduño, que retire su campaña de televisión anti familia y plantéate elegir otras marcas de refrescos.

Yo considero que el boicot no violento es un acto que entra dentro del ámbito de acción legítima de las personas y es irrelevante que cause daño económico o moral al boicoteado o a otras personas, bien sea a los accionistas de la empresa, a grupos sociales o directamente a personas físicas.

De hecho, el boicot tiene sentido porque genera presión, algún tipo de daño en reputación o beneficios y pretende influir en una cierta dirección; si no, no se haría.

Como bien explica David, nuestro debate es sobre la legitimidad, no sobre la legalidad, pues en la mayoría de los países democráticos los ciudadanos somos libres de recomendar comprar o no determinados productos y expresar nuestro rechazo con medios no violentos. Con la palabra “legitimidad” nos referimos a si el boicot es coherente o no con algunos criterios de justicia o valores que consideremos superiores.

David plantea cuestiones para dilucidar el problema y se posiciona al respecto, aunque no está del todo de acuerdo consigo mismo.

¿Es legítimo boicotear a Coca-Cola?

Hay dos maneras de leer este artículo.

  • La primera es partiendo de la legalidad: Cierre directamente la página (o lea más artículos), porque el boicot mientras no se utilice la violencia, es algo legal y reconocido, por tanto no hay mucho más que decir.
  • La segunda es olvidándonos de la legalidad por un rato y pensando desde la subjetividad y la objetividad. En esta opción me voy a meter, cual gorrino en fango.

Empiezo por unas definiciones de la RAE:

Boicotear
• Excluir a una persona o a una entidad de alguna relación social o comercial para perjudicarla y obligarla a ceder en lo que de ella se exige.
• Impedir o entorpecer la realización de un acto o de un proceso como medio de presión para
conseguir algo
Perjudicar
• Ocasionar daño o menoscabo material o moral.
Impedir
• Estorbar, imposibilitar la ejecución de algo.
Ceder
• Rendirse, someterse.
Someter
• Subordinar el juicio, decisión o afecto propios a los de otra persona.

Una vez expuestos esos términos, creo que casi ninguno positivo, vamos a fijarnos en qué es la Libertad de Expresión:

Wikipedia: Según la Convención Americana sobre Derechos Humanos” o “Pacto de San José de
Costa Rica” de 1969, en el Artículo 13:

1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho
comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin
consideraciones de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección y gusto
2. El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar sujeto a previa censura, sino a responsabilidades ulteriores, las que deben estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para asegurar:
a) El respeto a los derechos o la reputación de los demás.

Entonces deduzco que el boicot entraría en la categoría de Libertad de Expresión, ya que estoy
legitimado a decir que la Coca-Cola, con su anuncio con una pareja gay, atenta contra mi moral.
Puedo gritarlo a los cuatro vientos o al que me quiera escuchar.

Ahora bien, planteo otras cuestiones.

Respecto al caso específico que nos atañe, “Boicot a Coca-Cola”:

• ¿Estoy legitimado a decir que una pareja gay no es “la familia natural”? ¿Atenta eso contra el derecho de esa pareja gay a definirse como familia? ¿No atento contra su condición dado que
hago discriminación por orientación sexual?
• ¿Acaso no atento contra Coca-Cola, contra su reputación, dado que digo que intentan fomentar “familias no naturales”?
• ¿Que alguien diga de mi familia que no es natural o atenta contra la moralidad no me ocasiona ningún perjuicio?
• Lo planteo de otro modo. Si junto 1 millón de personas en Gran Vía y todos ejercen su libertad de expresión diciendo que los negros les causan daños morales… ¿No están ellos mismos
causándole un daño moral a otro?

Con respecto a los boicots en general:

• Desde un punto de vista de Libertad: ¿Tengo derecho a causarle una (posible) pérdida
comercial a una empresa porque “me ampara la libertad de expresión”? Si es así, esto sería el
Oeste. Yo me pido un 44 Magnum.
• ¿Es correcto juntar varios miles de personas para ejercer fuerza y amedrentar a un tercero e
imponerle nuestra visión?
• Recuerdo el boicot a La Noria: El que lo hizo dijo “Lo hice por contribuir a una sociedad mejor”. ¿Es lícito que SU visión de la sociedad sea impuesta por el uso de la fuerza y la presión a terceros aunque sea de palabra? ¿Por qué es su visión “la buena”?
• Aunque la Justicia diga que ha pasado los límites de la Libertad de Expresión, ¿Quién resarce el daño? Curiosamente en este último caso, el juez admitió a trámite la querella de Mediaset (luego retirada).

Al punto al que quiero llegar con toda esta exposición es que aunque sea legal el boicot (con
matices) no creo que siempre tenga que estar amparado por la Libertad de expresión, sobre todo cuando se intenta coaccionar (no siempre de manera explícita) la libertad de otros.

Por otra parte, también creo que el boicot sí debe estar amparado por la Libertad de expresión, dado que no se puede limitar previamente.

Si tuviera que elegir posicionarme, elegiría la segunda (amparado) pero sin estar completamente de acuerdo conmigo mismo.

Hagan juego en los comentarios, por favor.

Enlaces relacionados:

Para añadir más elementos de juicio, proporciono el artículo origen del boicot y dos artículos en contra y a favor de él: