Twitter como gimnasio del escritor

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba  allí.

–‘El dinosaurio’, considerado como el cuento más breve de la historia. Augusto Monterroso.

Twitter es una red social. De acuerdo. Concedido. Como minimalista, no puedo alegar nada a mi favor.  No después de haber enterrado a facebook y haber dado 3(33)(333) razones para dejar facebook. No después de renegar de guasap o de pinterest o de los teléfonos móviles o cualquier otro arma de distracción masiva.

Pero sí que tengo atenuantes.

Twittering Haiku in the Garden at Night, after Chikanobu

Si estás intentando mejorar su estilo expresivo escrito, twitter puede ayudarte. Hablo de estilo expresivo escrito, no necesariamente literario, aunque barrunto que también puede mejorarlo.

En un tuit has de concentrar tu pensamiento y potencia expresiva en menos de 140 caracteres. Has de ser preciso, conciso, incisivo y dar en el centro de la diana del mensaje. No hay segundas oportunidades. Un tuit es como un puñetazo en el estómago. Si te equivocas y das el puñetazo en la espinilla o en la rodilla, el tuit será un fracaso. Has de ir al centro capital de la nación del pensamiento, decir lo justo en un texto ajustado. No hay tiempo ni espacio para más.

Es un entrenamiento en tiempo real: alguien dice algo, te choca, no estás de acuerdo/estás muy de acuerdo, sientes una punzada en el pecho, y  necesitas replicar; pero ahora, ya, no mañana, o cuando se te ocurra. Ahora.

A la manera de un haiku, una forma poética japonesa de solo tres versos de cinco-siete-cinco sílabas, tienes que concentrar tu pensamiento y las palabras en muy poco espacio. Es como si bailaras  la danza del vientre mientras estuvieras encerrado en un tubo de resonancia magnética y el operario te indicara que no te muevas para que la imagen salga nítida y  pueda ser interpretada con mayor fiabilidad.

Mi experiencia con Twitter  es que la gente  escribe tuits de una manera rutinaria, irreflexiva, sin chispa, quizá para seguir a algún famoso o para distribuir contenido o para estar al día en algún tema o en conexión con amigos.

Pero hay muchas posibilidades. En un palmo de agua te puedes ahogar si te lo propones, en 140 carácteres puedes escribir chispeantes mensajes y hacer fuego en la mente de tus lectores. ¿Lo dudas?

El poder del la limitación y la restricción

Libertad es libertad para elegir las cadenas. Las cadenas nos hacen libres.

–Homo Minimus

En la literatura y en las artes en general, la constricción, la restricción en la forma –que puede percibirse como una mortaja del arte– obra justo de la manera contraria: es en la limitación, en los recursos escasos, donde el espíritu se libera.

¿Por qué? En un soneto hay que seguir  una forma absolutamente rígida: catorce versos endecasílabos dispuestos en dos cuartetos y dos tercetos;  en un haiku, como hemos dicho, en solo tres versos;  en una película habitualmente no más de dos horas, y en un corto menos de media hora.

¿Cómo es posible concentrar una historia en tan poco tiempo. en tan poco espacio, en tan pocas escenas,  en una sola frase, como en el caso del tuit o el mini-cuento de Monterroso?

La forma obliga al espíritu a destilar su potencia en unas pocas gotas extraídas del tarro de las esencias. La escasez de medios es un acicate para el espíritu, que de tener todos los recursos a su disposición se vería abrumado por las posibilidades. Paradójicamente –pero no para los minimalistas existenciales y los artistas—menos es más.

El tuit es un entrenamiento  para muchas habilidades expresivas :

  • Todas las palabras que escribas –sin excepción– han de contar. Si escribes una de más es una de menos que tienes para transmitir tu mensaje.
  • No hay excusa para no escribir una frase perfecta gramatical y ortográficamente. Has de convertirte en un grammar nazi  o nazi de la gramática. Yo soy un nazi de la gramática y todo lo que escribo, e-mails, mensajes de texto, notas en la puerta del refrigerador, son mensajes pulcros, sin tacha. O intento que sea así. No falta ni un punto, ni una coma, y si cometo errores ortográficos me flagelo.
  •  ¿Si no eres capaz de darte una ducha fría todas las mañanas cómo serás capaz de crear un imperio o dejar tu huella en esta vida? Si no eres capaz de escribir bien en un tuit, ¿cómo vas a ser capaz de escribir un artículo, un cuento o una novela correctamente?

Grammar Nazi
Cuando escribo un tuit me siento como un nazi de la gramática invadiendo Polonia

Empieza con lo pequeño, piensa a lo pequeño, escribe a lo pequeño, sé perfecto en las distancias cortas, porque si lo eres la perfección en las distancias largas vendrá por añadidura; sé un velocista de la escritura, haz los cien metros en tu tuit. Los ultramaratones vendrán después.

Hay muchas oportunidades de aplicar este concepto de perfección expresiva en tu vida cotidiana digital: ¿son tus mensajes de texto en el teléfono móvil perfectos? ¿tus comentarios en el blog limpios como una patena? ¿revisas hasta la extenuación tus e-mails de tres líneas? ¿tienen todos los puntos y las comas? ¿ningún nazi de la gramática te puede denigrar? Si no puedes en lo pequeño, olvídate de poder en lo grande.

Este artículo está escrito en un solo pomodoro, todavía me quedan tres minutos, estoy  usando Write or Die y si me paro los bebés berrearán, la pantalla se pondrá roja de ira y  el texto  ya escrito se borrará. En los tres minutos restantes, he de decir todo lo importante.

La limitación de tiempo, veinticinco minutos, facilita que vomite una idea detrás de otra sin pararme y mirar hacia atrás. No tomo prisioneros. Un pomodoro –al igual que un tuit– es otra distancia corta en la que puedes dar el do de pecho, hacer resonar la grandeza en la bóveda de la capilla sixtina de tu cráneo.

Cuando entrenas una habilidad compleja has de dividirla en micro-habilidades y entrenarlas aisladamente, hasta que se vuelvan automáticas. Solo entonces, puedes dedicar tus recursos cognitivos a la integración de las microhabilidades o a habilidades de más alto nivel  o al pensamiento estratégico.

Tuits finales

  • Los tuits son micro-entrenamientos.
  • El diablo está en los detalles. Los detalles hay que entrenarlos de uno en uno y con fanatismo.
  • En la mesa y el tuiteo se conoce al caballero.
  • Teoría de la cerradura: mirando a través de un pequeño detalle puedes hacerte una idea del todo; practicando lo poco también puedes construir lo mucho.
  • La concisión, el destilado de información y expresión son capitales en un mundo competitivo en que millones de agentes pugnan por la atención.
  • Discurso de tuitero en 140. ¿Lo tienes preparado?
  • ¿Eres capaz de comunicar tu plan de negocio en un minuto, en treinta segundos?
  • ¿Me puedes decir en menos de veinticinco segundos quién eres, de dónde vienes y adónde vas?
  • Un escritor de raza convierte cualquier cosa en literatura. Da lo mismo si eres un escritor sin pedigrí. También puedes hacerlo. Guau.
  • ¿No? Practica en el tuit. Regístrate. Sígueme. Suéltate el pelo.

https://twitter.com/homominimus/status/391264728279814144