La práctica empieza a dar sus frutos. Esta semana he hecho cosas que llevaban tiempo en la lista de tareas pendientes. He hecho muchas cosas sobre la marcha. Y he hecho cosas que sencillamente no hubiera hecho. Por ejemplo, algunas llamadas de teléfono.
~Herman
En la misión de esta semana pretendíamos aprender a vencer las microevitaciones, los comportamientos de escape ante situaciones que nos provocan aversión. Como creo en el principio de gradualidad en el aprendizaje, o principio del kaizen, he preferido que la prueba se ocupara de situaciones ligeramente aversivas.

Algunas lecciones aprendidas (o recordadas)
- La vida cotidiana está plagada de microaversiones y sus correspondientes microevitaciones.
- Las microevitaciones generan fricción existencial; esto es, la acumulación de esos pequeños roces de la realidad con el carácter consume energía mental, genera frustración, desazón, cansancio.
- El minimalismo existencial, que es una aerodinámica de la acción humana, ha de tener en cuenta estas fricciones para reducirlas y permitirnos deslizar por el día con gracia.
- La procrastinación se empieza venciendo en las pequeñas cosas, en actos aparentemente insignificantes, como lavar los platos nada más acabar la comida, o recoger un papel del suelo cuanto lo ves, o hacer una llamada incómoda que día a día has demorado, o responder a un correo electrónico justo después de haberlo leído en vez de dejarlo oxidar en la bandeja de entrada.
- Me sorprende seguir teniendo aversiones y microaversiones que ya tenía a los diez años. No puedo elegir mis aversiones, parece, pero sí puedo elegir mi reacción ante ellas. La diferencia entre el niño y el hombre es su disposición a hacer lo que hay que hacer en el momento adecuado sin importar lo que siente.
A propósito, sigo postergando la revisión de la misión ayuno de 24 horas de hace 2 semanas. Por supuesto que tengo buenas razones para ello. Pero es que la mente se pone al servicio de la indolencia con suma facilidad.
Atraviesa la puerta y mata al dragón.
~Herman (su comentario esta semana no tiene desperdicio. Os aconsejo que lo leáis por entero).