En el pasado, no empezaba a escribir artículos de blog hasta que me venían las ganas. En el presente, me pongo a escribir el artículo al principio de la mañana, me apetezca o no.
Mantras y perros de Pavlov
Los perros salivan a la vista de la comida. La comida es el estímulo primario que produce el acto reflejo de la salivación.
Pavlov, el fisiólogo ruso, hacía sonar la campanilla cuando iba a alimentar a sus perros. Los perros asociaron el sonido de la campanilla con la visión de la comida.
Más adelante, Pavlov hacía sonar la campanilla pero sin mostrar la comida. Los perros salivaban igualmente.
Pavlov había creado un reflejo condicionado: un estímulo diferente del primario, el sonido de la campanilla, generaba la misma respuesta que la visión de la comida: el salivado.

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Cada vez que hago algo nuevo y bueno, me digo, por ejemplo: “En el pasado, no me cepillaba los dientes después de cenar; en el presente, me los cepillo me apetezca o no.”
Así de simple: “En el pasado… En el presente…”.
Este mantra es mi particular campanilla de Pavlov. Estoy asociando el mantra con el momento de acostarme y la acción de cepillarme los dientes.
Llega una noche en que llego tarde a casa, estoy muerto de sueño, voy a dejar el cepillado para mañana, por un día no pasa nada… Entonces, me doy cuenta y saco la campanilla mental en forma de mantra: “En el pasado hacía así… En el presente hago asá”. E inmediatamente me lanzo a hacer el asá.

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Campanilla mental de propósito general
Imagina que has resuelto lavar los platos al final de la cena, en vez de dejarlos en la pila hasta la mañana siguiente. Pero precisamente hoy estás muy cansado. Después de todo, son solo dos o tres platos. No se va a caer el mundo si lo dejas para mañana. Mañana empiezas. Qué más da empezar un día antes que un día después.
Es el momento de usar el mantra:
“En el pasado dejaba los platos sin fregar hasta la mañana siguiente; en el presente los friego justo después de cenar”.
Te levantas como un resorte y automáticamente te pones a fregar los platos.
El mantra «En el pasado… (lo que sea); en el presente… (lo que sea)» se ha convertido en una campanilla de propósito general que te impulsa a hacer lo que no te apetece. Antes te esforzabas y vencías la pereza, solo cuando te sentías motivado o con energía, ahora lo haces también cuando repites el mantra.
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