–
El movimiento se demuestra andando
–Cuando estés atascado, haz tres acciones. Ahora mismo. ¡Ya!
–
Puesta en práctica
- Han de ser pequeñas, visibles, concretas.
- No lo pienses mucho.
- Cada vez que acabes una, celébralo. Da-te un sonoro aplauso, por ejemplo.
–
Justificación
- A veces, por condiciones externas o internas, nos sentimos desganados, bloqueados, paralizados. Esta regla te permite activar o reactivar la determinación que hubieras tomado.
- Evitas el perfeccionismo: no hay que pensar las tres acciones mucho. Simplemente tienen que ser tres acciones en la dirección correcta. Valen las 3 primeras que te vengan a la cabeza.
- Es un antídoto contra la postergación.
- Las acciones son pequeñas, quizá mínimas. Permiten aplicar el principio del Kaizen.
- 3 acciones son fáciles de recordar.
- 3 acciones permiten generar momentum. Con cada una de ellas irás creando momentum que podrás emplear en la siguiente acción.
- Por insignificante que sea, una acción completada nos recuerda que tenemos margen de maniobra. Es sorprendente el poder motivador que tiene una pequeña acción de la que nos sentimos autores.
- Con el tiempo, será más fácil emplear esta regla y reactivar rápidamente la motivación.
- Nos permitimos experimentar un éxito detrás de otro rápidamente.
- Revalidamos nuestra determinación.