No seas un beta tester gratuito

Si eres un consumidor innovador o «adoptante temprano», en la jerga del marketing, te conviertes en un beta tester gratuito para la empresa que lanza el producto. Con los errores y fallos iniciales del producto que tú detectes proporcionas valiosa información para redefinir o ajustar sus características.

Esto lo aprovechan especialmente las empresas  informáticas: todas las compañías procuran siempre tener a su lado una comunidad de ansiosos beta testers dispuestos a probar el último programa, wii o computador y señalar defectos. Eso está bien para la empresa y para los locos de la informática, pero consume tiempo y tienes que esperar a tener un producto refinado y sin fallos.

Consejo: no uses la última versión de ningún producto y no te apresures a probar ninguno nuevo.