¿No es cierto acaso que siempre es mejor tener más opciones que menos? ¿No es lógico que considerando más opciones la probabilidad de una mejor elección es mayor, aunque sólo sea porque es más probable que alguna de las opciones se adapte mejor que las demás a nuestras preferencias? ¿No es obvio que puestos a elegir entre mayor y menor libertad de elección es mejor siempre más?
Sorprendentemente la respuesta es que no: más opciones a veces es peor.
Varias razones
- Cualquier elección que hagamos nos hace considerar las opciones no elegidas: cuantas más alternativas más probable que se produzca la insatisfacción con la elección tomada.
El placer decepciona, la posibilidad jamás.
–Kierkegaard
La explicación es que con las elecciones tomadas somos conscientes de los aspectos positivos pero a ellos nos habituamos y pierden parte de su valor. En cuanto a los negativos, nos hacemos verdaderamente conscientes de ellos, los experimentamos. Con las opciones no elegidas son precisamente sus aspectos positivos los que empiezan a brillar sin que se produzca la habituación mientras que los aspectos negativos son sólo posibilidades no experimentadas.
No es por tanto cierto que la hierba de la opción no elegida sea más verde, sino que empieza a volverse más verde en el momento mismo en que la descartamos.
- Aunque tener opciones puede ser bueno, puede serlo hasta un cierto punto. Puede conducir a la parálisis por el análisis y a la postergación de la decisión. La no decisión es en sí una decisión y posiblemente sea una de las peores, porque mantiene UPA’s (Unidades permanentes de atención en la memoria) y no acaba de cerrar el círculo abierto de la decisión.
- Más opciones implica mayor necesidad de análisis, más compromiso de recursos cognitivos y por tanto más tiempo de decisión. Una buena decisión fuera de tiempo es mala.
La Regla del tres de la acción de los marines norteamericanos es una regla práctica que permite ceñirse a unas pocas opciones y equilibrar el tiempo de búsqueda soluciones y la calidad de la decisión.
- Más opciones puede significar menos compromiso y dedicación a cualquiera que sea la opción tomada. El compromiso con la opción tomada y la dedicación es lo que hace buenas muchas decisiones en la vida, sobre todo las capitales: qué trabajo realizo, cuál es mi vocación, con quién comparto mi vida.
PD: aquí podéis ver la entrevista de Punset a Barry Schwartz, el autor de Por qué más es menos. La tiranía de la abundancia, uno de mis Top 10 en mi bibliografía minimalista. Altamente recomendable.
