Técnicas para combatir la infobesidad

La infoxicación, la infobesidad y  la desconexión con nosotros mismos son algunos de los efectos colaterales de las tecnologías de la información. Es sorprendente lo poco conectados que estamos con nosotros  estando tan conectados con el mundo a través de redes sociales, medios de comunicación de masa y medios escritos.

El minimalismo existencial es un esfuerzo consciente de diseñar las condiciones de la existencia; forma parte del movimiento lifestyle design o  de diseño de vida. En vez de aceptar lo que hay o dejar al azar el entorno en el que vivimos, procuramos configurarlo para que se adapte a nuestras metas y proyectos vitales.

En este artículo, sugiero varias técnicas sencillas para asumir el control de la atmósfera informacional que respiramos.

Tira cómica sobre la infoxicación

  • Confino la ingesta de información a periodos específicos del día. Preferiblemente al final del día y después de haber hecho el trabajo más demandante y creativo.
  • Ando en vez de correr como forma de mantenerme en forma. Antes corría porque así ahorraba tiempo. Corría 40 minutos y así ahorraba tiempo que dedicaba a trabajar o navegar. Ahora prefiero andar 1 hora y 20 minutos para cubrir la misma distancia y así tengo tiempo para la contemplación y la reflexión alejado de redes sociales, libros y páginas web. Fundamental: no llevo iPod o ningún otro aparato electrónico conmigo.
  • Reduzco al mínimo las redes sociales: Facebook la tengo eliminada desde hace mucho tiempo..
  • Aprovecho las oportunidades para aumentar el tiempo de reflexión. Un amigo que me llama para tomar un café es una oportunidad de estar más conectado socialmente de una forma genuina. Una charla inteligente hace que me esfuerce  por expresarme de manera lógica y razonada . Mi proyecto 52 comidas, facilitado a través de este blog, ha sido una fuente de oportunidades de conexión con personas físicas, apertura a nuevas ideas y conversaciones inteligentes.
  • Tengo siempre muy presente la ley de Sturgeon; esto es, el 90% de todo es basura. Yo elevaría la cifra al 99%.
  • No tengo iPad, kindle, smartphone, guasap, ni ningún otro aparato que me permita llevar internet, redes sociales o información electrónica conmigo: así pongo en práctica la idea de desconectar de internet para conectar conmigo. La movilidad digital está sobrevalorada y puede ser contraproducente
  • Escribir en blogs ayuda a ordenar pensamientos y desinfoxicarnos. De hecho, mi “aplicación mental asesina” para el 2013 es la escritura diaria. Escribir es mucho más demandante intelectualmente que ver videos en YouTube o leer artículos de blog al azar. Incluso, puede ser terapéutico.
  • Me impongo  “multas”  o “peajes”  como forma de auto-regularme. Por ejemplo, como peaje por ver videos de YouTube me obligo a acabar un capítulo del libro que llevo meses escribiendo. Como multa por ver películas o leer blogs al azar,  me obligo a escribir una reseña en amazon.es sobre la película vista o comento los artículos de blog leídos que merecen la pena. Escribiendo ese comentario reflexiono sobre lo que el autor ha escrito y lo que yo pienso. También  me siento menos predispuesto a consumir información si sé que luego tendré que hacer un esfuerzo consciente por asimilarla