Deja pasar 24 horas sin comer nada. Permitido agua o café o té o infusiones sin azúcar.
No vas a morir. Espero.
Intención de meta: ayunar durante 24 horas
Intención de ejecución: decide cuál es tu «última cena», la mía es esta misma noche. Anota la hora en que acabas, por ejemplo: las 22:22. No desayunes. No comas. Espera a que pasen 24 horas. Cuando sientas hambre, aprovecha para experimentar plenamente la sensación de hambre y entrenar la plena presencia. Cuando lleguen las 22:22 del día siguiente puedes volver a comer.
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No dejes para mañana lo que puedas hacer pasado mañana.
~Mark Twain
- El mejor día para empezar es el lunes: no comas nada mañana.
- El segundo mejor día para empezar es el martes.
- El tercero… ya me has entendido. Vence al diablo de orejas puntiagudas de la procrastinación.
Si tienes lo que hay que tener y cumples la misión, entra a este blog y en la sección de comentarios, alardea de tu coraje.