Reto-práctica 100×100 ideas

En varios artículos de este blog he usado la técnica de los cien: generar cien ideas sobre cualquier tema  que quiera explorar o sobre el que desee aumentar las posibilidades u opciones.

Por ejemplo:

La creatividad y la innovación consisten en  algo más que meramente decir lo primero que se te pasa por la cabeza. Es solo el primer paso. Pero este primer paso de extracción de ideas y asociaciones de ideas  en la memoria a largo plazo es fundamental.

Hay tests de creatividad, como el test de usos alternativos de Guildorf,  que miden  la habilidad de generar opciones; te piden que de un objeto, pongamos un ladrillo o un clip, obtengas en menos de noventa segundos todos los usos que se te ocurran.  Con ello se pretende medir el pensamiento divergente, la capacidad de generar muchas ideas en poco tiempo.

Más adelante, mediante combinaciones de esas ideas, extracción de patrones y nuevas asociaciones se van refinando las soluciones iniciales hasta dar con una idea nueva y eficaz. Esta segunda fase echa mano del pensamiento convergente, que también es importante en la creatividad.

Pero, ¿no decíamos que menos es más?

Si el minimalismo busca la esencia, la concisión y el mínimo número de elementos, parece un poco contradictorio seguir el principio de “Cuanto más mejor”. Sin embargo, ese es el comienzo, no el final del camino o el producto acabado.

En el campo de la ingeniería y el marketing, y en la innovación en general, para llegar a una buena idea que funcione se necesitan una gran cantidad de  ideas previas y muchos prototipos o pruebas de mercado  para testarlas y refinarlas.

El diseño de vida del minimalismo existencial no es una excepción a este proceso de ensayo y error: necesitamos de nuestra capacidad de generar opciones y combinarlas de modo eficaz para crear el tipo de resultados que queremos ver en nuestra vida.

Ser creadores forma parte de nuestra naturaleza, y generar ideas —a veces sorpresivas y eficaces— sobre cualquier cosa es algo que hacemos prácticamente todos los días. Nuestro Yo Ocurrente es muy bueno en eso; basta que dejes de esforzarte en una tarea y que tu mente vuele unos segundos sin rumbo fijo para que enseguida surjan montones de ocurrencias sobre los más diversos temas y las asociaciones se multipliquen de tal manera que puedes empezar pensando sobre el sombrero de  Mr. White en Breaking Bad   y terminar preguntándote sobre el sentido de la existencia.

Mr. White
Soy un tipo ingenioso que no tiene nada que perder. Por eso soy peligroso, muy peligroso.

Propósito de la técnica de los cien

Con la técnica de los cien, lo que pretendo es entrenar la habilidad de generar muchas ideas. Lo habitual es que cuando te pones a buscar soluciones a un problema o a crear cursos de acción alternativos  generes dos o tres o cuatro posibilidades y cese rápidamente el proceso de exploración. Entre las dos o las tres que parecen más prometedoras (las primeras que se te han ocurrido más bien) empiezas a valorar y te quedas con una.

Eso está bien cuando tienes restricciones de tiempo, como solemos tenerlas habitualmente, o cuando las decisiones no son muy importantes. En la regla de los tres de los marines americanos vimos como en condiciones de urgencia y situaciones de vida o muerte generar unas pocas opciones (tres) y decidir entre ellas o una combinación de ellas es una manera de tomar decisiones rápidas que contengan algo de creatividad y que no nos lleven a la parálisis por el análisis.

Pero la mayoría de nuestras decisiones o de las soluciones a nuestros problemas, grandes y pequeños, pecan de automatismo y de previsibilidad, tienden a ser estereotipadas. A veces, ni siquiera pensamos dos opciones, nos quedamos con la primera que viene a la mente y actuamos; muchas veces ni siquiera generamos  opciones,  adoptamos una solución trillada que tomamos de nuestro comportamiento pasado o bien recurrimos a la imitación.

Beneficios de la técnica de los cien

  • Aumenta mi capacidad de generar ideas.
  • Aprendo a seguir generando ideas aunque esté satisfecho con las que tenga.
  • Mejoro mi capacidad de extraer información de la memoria a largo plazo y de generar asociaciones.
  • Pongo la primera piedra de la construcción de una mente creadora.
  • Voy más allá de mi zona cómoda. Pasadas unas cuantas decenas de ideas la mente empieza a humear y cada vez cuesta más. Es habitual pensar que uno no tiene  tantas ideas en la cabeza. Pero si uno persevera surgen varias decenas más.
  • Idealmente, habría que ser capaz de generar muchas ideas, que fueran originales, que se refirieran a campos o zonas de la realidad distintas y que fueran detalladas.
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Empezamos con Mr. White y acabamos con los Monty Python’s. Siempre mira el lado brillante de la vida…uh,uh; uh, uh…

Condiciones del  Reto-Práctica 100×100 ideas

  1. Durante cien días generaré cien ideas sobre cien temas distintos que se me vayan ocurriendo.
  2. Las ideas serán meras ocurrencias. Escribiré entre diez y veinte palabras por idea, de forma telegráfica. Serán ideas no extensas por tanto, pero puedo desarrollarlas algo más si me place.
  3. Me centraré en la fluidez (muchas ideas),
  4. Otras características del pensamiento divergente creativo —la originalidad (que se salgan de lo común), la flexibilidad (que se refieran a campos  de la realidad distintos) y la elaboración (grado de detalle)— quedarán en un segundo plano, no son prioritarias en este reto.
  5. Aunque me centraré en la fluidez en la generación de ideas, espero que los otros componentes se beneficien del reto.
  6. A diez-veinte palabras por idea, escribiré unas 100.000-200.000 palabras, la extensión de un libro de 200-400 páginas.
  7. Siento que este reto no solo me sacará de mi zona de comodidad sino que está bastante por encima de mis capacidades actuales. Por eso mismo me siento más motivado a acometerlo.
  8. Mi mente va a sudar.
  9. Usaré Beeminder para registrar la evolución del proyecto y motivarme.
  10. Como generar cien ocurrencias  no me parece sencillo, sobre todo según vayan pasando los días, lo haré cinco veces por semana y descansaré dos, así evitaré quemarme mentalmente.
  11. En veinte semanas, por tanto, tendré que haber finalizado el reto.
  12. Como anticipo que será difícil escribir cien ideas de una tacada, me permitiré dejar y volver a la lista varias veces durante el día hasta alcanzar la cuota diaria.
  13. Puesto que no quiero aburrir a los lectores de este blog, abriré una página en el blog especial para el reto y allí, semana a semana, iré registrando  los títulos de las listas y los enlaces a las listas por si alguien quiere echarlas un vistazo.
  14. Cada  cuatro o cinco semanas, informaré de la evolución del reto  y mis impresiones.
  15. Si alguna lista no resulta tediosa y tiene algún interés o es especialmente divertida, la  publicaré como un artículo más del blog.
  16. Empiezo la próxima semana.
  17. Estoy pensando que la primera lista podría ser una lista de cien temas para hacer listas de cien ideas.

Puedes sugerirme temas para las listas de cien en los comentarios.

Si eres más audaz, puedes aplicar la técnica de los cien al próximo problema o decisión que tengas entre manos.

Este es un reto personal (para mi), no pido que escribas 100 ideas todos los días, solo digo que podrías probarla alguna vez para ver qué tal funciona.