Indiana Jones y el minimalismo

El minimalismo tiene mucho que ver con el funcionamiento de la mente humana y con los atajos cognitivos; entre ellos, los de la memoria. Por eso me gusta recurrir a imágenes, anécdotas, anuncios publicitarios o escenas de película para ilustrar el concepto que quiero recordar y aplicar en mi vida.

En artículos anteriores hablamos de aprender a elegir bien las batallas o el  no matar moscas a cañonazos, o la famosa regla del 80/20. En este haremos referencia a otro concepto cercano:

 

 

¿Qué me recuerda esta escena? El principio de economía de medios.

Una vez que has decidido hacer algo o tienes un problema delante de ti, es importante elegir la mejor herramienta para el trabajo: la que se adapte mejor a la tarea entre manos y sea más rápida, funcional y expeditiva. En el caso de Indiana Jones, la pistola; aunque se sienta más a gusto con el látigo.

El famoso aforismo «si solo tienes un martillo, tratarás a todo como si fuera un clavo» es la otra cara de la moneda de la economía de medios. Todos tenemos herramientas materiales, intelectuales y cognitivas con las que nos sentimos más a gusto. Por diversas razones:

  • Es la única que conocemos.
  • Es la que más éxito tuvo en el pasado.
  • Es la herramienta estéticamente más atractiva para nosotros o para los demás
  • Etc.

Pero cuando se trata de lograr cosas, hacer el trabajo, ofrecer resultados,  lo mejor es aplicar la herramienta más eficaz para la tarea, el momento y el lugar.

Si delante de nosotros aparece un beduino blandiendo una cimitarra en un alarde de virtuosismo, el reflejo natural es sacar nuestra espada o algún otro arma blanca similar para enfrentar el desafío.

Si el colega de trabajo nos ataca con sarcasmo en una reunión, podemos sentirnos tentados a responderle en su misma moneda, con algún otro comentario mordaz e hiriente. Pero quizá sea mejor  ignorar el comentario o deshacer el ataque de manera expeditiva. Por ejemplo:

  • Lanzándole un beso.
  • Diciendo: sigue, sigue, sigue, saca lo que llevas dentro.
  • Pasando al siguiente punto del orden del día.

A veces –no digo que no– hay que sacar la espada toledana e iniciar un duelo. Con suerte, le cortaremos la cabeza y la serviremos en bandeja de plata. Pero el gasto de  esfuerzo puede convertir en una victoria pírrica el resultado.

Con este artículo, intento exorcizar mi tendencia casi irrefrenable a entrar en batallas donde nada gano usando herramientas que consumen demasiado de mi tiempo y energía. En adelante, espero elegir el arma más adecuada para el problema que tengo entre manos.

Con 444 palabras e Indiana Jones hoy ya es es suficiente.