Date de baja de mi blog

Date de baja de mi blog

Soy consciente de que en la vida muchas de las cosas que en un momento dado hacemos no son fruto de la consideración racional.  Quizá un día tomaste una decisión, y pasado un cierto tiempo no la has reconsiderado. La inercia de toda decisión con vigencia indefinida, como la de suscribirte a un determinado blog, es la que hace que sigas recibiendo y quizá leyendo los artículos de este blog. 

No podemos estar continuamente replanteando nuestras decisiones. Está bien que sea así. Decidimos algo, obtenemos una cierta satisfacción,  nos acostumbramos a nuestra decisión y se convierte en un hábito, como el hecho de recibir este artículo periódicamente en el correo.

Pero las circunstancias cambian, nuestros intereses cambian, otras posibilidades más atractivas aparecen, etc.

¿Te has planteado por qué después de un año o dos años o unos meses o unas semanas sigues suscrito a Homo Minimus? ¿De verdad has de mantener la suscripción? ¿Te aporta algo que no te aportan los demás? ¿Podrías obtener algo similar con menos palabras? ¿Por qué no darte de baja y entrar al blog de Homo Minimus cuando te apetezca o quieras inyectarte una dosis de minimalismo en vena?

La visión de Homo Minimus es muy idiosincrática, la decoración de interiores minimalista quizá no es del todo de tu gusto; quizá otro tipo de arquitectura existencial sea más adecuada para ti. Puede que sea el momento de buscar otros aires conceptuales.

Incluso, pudiera ser que mantengas la suscripción porque te caigo bien, y no querrías que me sintiera mal si te das de baja. O porque te caigo mal y estás aferrado al morbo de refutar unas ideas lejanas a las tuyas.  Estas son razones emocionales muy legítimas, pero quizá también tengas que reconsiderarlas.

La infoxicación es un problema para todos, y cuando seleccionas no es porque detestes lo que rechazas, sino porque te quedas con lo que consideras mejor o prioritario: con el 20% que te produce el 80% de satisfacción,  siguiendo  la Ley de Pareto. ¿Estás seguro de que Homo Minimus forma parte del 20% que merece pasar la criba? No digo que no, solo digo que lo pienses. No es por alarmarte, pero según Sturgeon el 90% de todo es basura.

En todo caso, hay muchas posibilidades de que sigas suscrito a este blog irreflexivamente o por simple inercia. Yo quiero que la gente que lea este blog lo haga con convicción y que obtenga verdadero valor, satisfacción, diversión, conocimiento, habilidades, materia de reflexión, alimento para el pensamiento…

Mi propuesta

Así que hoy te voy a animar a que consideres brevemente si merece la pena seguir suscrito a este blog y si sería conveniente aplicar la poda Minimalista también aquí.

La actitud minimalista es una actitud de poda, de estar siempre dispuesto a replantearse nuestras decisiones, actividades o hábitos;  y cortar o decir adiós a lo viejo para dar entrada a lo nuevo; o simplemente centrarse en unas pocas cosas más esenciales y eliminar las triviales.

Por eso, te voy a pedir una cosa: piensa brevemente si merece la pena seguir recibiendo artículos como estos en tu bandeja de entrada. Después, toma una decisión: sigue o date de baja. Te aseguro que tanto si decides una cosa como otra estaré contento.

Si sigues tendré más seguridad de que el blog te aporta algo; si no sigues estarás haciendo un pequeño homenaje al minimalismo existencial y la actitud de poda.

A los que se queden y a los que se vayan: gracias por acompañarme parte del camino.