Proyecto 52 comidas: evolución y propósito del proyecto

Odio la palabra networking. Tiene un aire a predeterminado, previsible y red de telecomunicaciones con protocolos y servidores Apache que queda lejos de lo que se supone que son las conexiones genuinas. No es que me molesten las metáforas tecnológicas; yo las uso todo el tiempo. Pero es que la palabra networking, además de ser un anglicismo, palidece ante la riqueza del concepto de conexión entre humanos.

Por eso, cuando me dicen que mi proyecto 52 es una excelente manera de favorecer el networking o  cuando lo intentan reducir a mero networking, me rebelo. El proyecto 52 es un generador cuasi-aleatorio de de sorpresas y de  conexiones entre personas.

En una de las primeras comidas,Arturo Herrero me señaló una iniciativa similar, el proyecto 52 cups of coffees,  en que una chica americana tomaba un café con un desconocido todas las semanas durante un año. Entre sus  compañeros de café estaba Steve Wozniak (co-fundador de Apple) y algunos otros  personajes famosos, además de personajes anónimos. También me parece una forma interesante y todavía más flexible de implementar la iniciativa. Yo desconocía este proyecto cafetuno cuando inicié mi proyecto 52.

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Megan, la saltarina chica del proyecto 52 cups of coffee

La ventaja del proyecto 52 comidas respecto al proyecto 52 cups of coffee  es que una comida es siempre algo más formal y su duración habitual es de al menos una hora y media. Dicho de otro modo: la gente no puede escabullirse fácilmente cuando me presento con el pecho descubierto y una capa roja. Tienen que apechar –neverbettersaid– con mi presencia durante un buen rato.

Hasta el momento llevo 34 comidas. Teniendo en cuenta que empecé en febrero, que tuve un accidente (atropello)  que me dejó en el dique seco,  y que el mes de agosto me lo concedí de descanso, el ritmo ha sido bastante bueno, casi una comida por semana, aunque he descarrilado al menos tres semanas.

En el gráfico de Beeminder  muestro la evolución y la meseta del mes de agosto.  Los puntos verdes que veis que no  aumentan el número acumulado de comidas es porque son comidas repetidas o con personas de mi entorno habitual que no puedo considerar frikis.  He pagado 15 dolares como multa por los tres descarrilamientos  que he tenido a lo largo del año.

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Se me ha preguntado habitualmente por qué no actualizaba o relataba las comidas que iba teniendo, como hace la chica del proyecto 52 cups of coffees.

He escrito algo sobre ellas en términos generales en los artículos: Proyecto 52 comidas , Informe de avance del Proyecto 52 comidas al 19.3.13 y Proyecto 52, ¿con quién comeremos esta semana?. Pero no he dado detalles concretos ni de los comensales ni de las conversaciones. La razón es que el propósito del Proyecto 52 no es tener comidas y conversaciones para escribir sobre ellas o para proporcionarme material para el blog; el propósito del proyecto 52 es tener conversaciones estimulantes que aumenten mi coeficiente de variedad social e intelectual.

Consideré que si luego iba a tener que escribir sobre las comidas y las conversaciones, durante la comida estaría más pendiente de recopilar información y tomar notas (mentales) para luego escribir que de la persona que tuviera delante.  Además, si mi compañero de charla sabe que es una conversación estrictamente confidencial, se sentirá más confiado y todo será más natural.

Algunas personas se muestran tímidas y me preguntan por los requisitos para ser candidatos. Lo de “comer con personas interesantes” les hace dudar sobre su idoneidad o sobre mis criterios de selección. Yo siempre respondo que si una persona es lo suficientemente aguerrida para querer comer con alguien desconocido después de leer un artículo u oír hablar de mí,  entonces es lo suficientemente friki según mis estándares. 

Artículos de la serie  Proyecto 52

Guess who is coming to dinner?Proyecto 52 comidas


F.F.F.F-Regla de las 4 efes


Informe de avance del proyecto 52 comidas al 19.3.13


Proyecto 52: ¿con quién comeremos la próxima semana?

Autodidactas e interdidactas