La infoxicación es sobre todo una cosa que nos hacemos a nosotros mismos.
–Homo Minimus
Está en nuestras manos controlar el flujo de entrada de información.
Tres acciones:
– Reviso el correo y el buzón de voz máximo dos veces al día. No más. Nunca al comienzo del día [Razón: ver Empezar el día sacando]. No uso correo móvil, Blackberry o similares, ni llevo el móvil encendido. Si es posible convierto el móvil en un teléfono fijo.
– Elimino TV, Radio y periódicos. Sustituyo ese tiempo por el silencio, el contacto presencial con seres humanos, el ejercicio físico o la observación inteligente.
-Elimino el cine indiscriminado. Sólo veo películas comerciales en compañía y por motivos sociales. Elijo películas «distintas», que aporten algo.
Lo importante no son los detalles concretos de estas acciones, más o menos discutibles, sino la intención subyacente de no aceptar el estado de cosas y el tomar conciencia del tipo y frecuencia de información que quieres que haya en tu vida.