El mito de empezar de cero

Como en los viajes a lugares exóticos o lejanas tierras –en los que a veces intentamos escapar de una realidad imperfecta–, siempre nos llevamos a nosotros mismos a lo largo de nuestra vida, de un momento a otro en el tiempo. No podemos hacer borrón y cuenta nueva, ni podemos tachar de un plumazo nuestro carácter y biografía. Somos como somos y con estas cartas tenemos que jugar. No podemos volver al puerto y cambiar de barco o reconstruir el barco o desnavegar todas las millas náuticas recorridas. Solo podemos hacer pequeños ajustes en el aquí y el ahora.

#contrastar con la @imagen_del Barón de Münchhausen sacándose del pantano_ de José Antonio Marina:

Ciertamente, somos capaces de iniciar proyectos e, incluso, acometer reformas del carácter, de la personalidad, del yo, a partir de «irrealidades», ilusiones (en el sentido aspiracional). Podemos alzarnos –impulsados por nuestro propio brazo, tirándonos de los pelos–, elevarnos con caballo y todo, y sacarnos del pantano. José Antonio Marina emplea esta metáfora o imagen como una ilustración poética del funcionamiento de la inteligencia creativa dirigida por irrealidades o futuros imaginados.

3 comentarios sobre “El mito de empezar de cero

  1. Totalmente de acuerdo . Yo creí que era posible y, montada en esa fantasía , estudié algo nuevo y me puse a trabajar en ello . Era buena en lo que hacía , pero todo el mundo , profesional y personal , me valoraba y preguntaba por mi ocupación anterior . Fracase y fue muy frustrante .

    1. Tal cuál en mi propio caso. Tras casi 9 años probando y probando, movido por esa aspiración ilusoria, terminé sin un duro y «resignándome» a volver a mi profesión anterior (y ahora actual). Al final, todo es parte del camino que se construye al margen de nuestra propia voluntad.

  2. En la vida se suceden crisis personales que nos obligan a reinventarnos. La de la adolescencia, la de la vida independiente de los padres, la de los 40 en que uno cuestiona trabajo o pareja, la de la jubilación. Enfermedades, golpes de mala suerte o incluso éxitos que nos vienen grandes…

    Entiendo que en cada crisis lo que se desmorona es la propia imagen personal, el Ego que había construido con lo recibido y con lo aprendido. Lo normal es recoger muchos de esos retazos para volver a coserlos añadiendo algo de experiencia con un punto de escarmiento o de cansancio.

    Pero lo ideal sería darse cuenta de lo que se nos cae con cada crisis es nuestra cómoda careta y nos deja con el culo al aire. El sabio asume que, detrás del Personaje, hay una Consciencia que renuncia a las etiquetas antiguas y que no se afana en buscar nuevas poses para complacer a nadie.

    Eso no sería «partir de cero», sino dejar de lado lo superfluo, lo superficial para vivir más libres.

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