La puntualidad es la más inútil de las virtudes. Nunca hay nadie allí para apreciarla.
~ Un consecuencialista moral
En esta semana vas a llegar a la hora exacta a cualquier cita o reunión. Completamente puntual, ni antes, ni después.
Para recordártelo y hacerlo más espectacular, te recomiendo no quedar a las horas en punto o a las y media. Concierta tus citas a horas como las cinco y cinco, o las ocho menos diez, o –si eres más audaz– a las tres y veintidós.
–Será un buen entrenamiento inicial para acostumbrarte a cumplir todos tus compromisos: tanto los que acuerdas con los demás, como los que estableces contigo mismo. Un hombre se define por su capacidad de prometer. Y de prometerse.
Nunca habría podido hacer nada sin los hábitos de la puntualidad, el orden y la diligencia, sin la determinación de concentrarme en una sola materia a la vez.
~ Charles Dickens
