Durante el primer trimestre del año 2014 en este blog, hemos llevado a cabo el curso de atención plena basado en el libro Los tres hábitos que cambiarán tu vida.
Más de 130 personas se inscribieron oficialmente y varios cientos lo fueron siguiendo de manera informal.
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Método
A lo largo de 12 semanas fuimos planteando prácticas o pequeños retos de atención plena en la vida cotidiana.
El enfoque que usé fue algo diferente al habitual en otros cursos : nada de ejercicios de meditación formal, incienso y largos espacios de tiempo contemplando los procesos mentales; en su lugar, hemos practicado las mini-meditaciones o espacios de conciencia y calma a lo largo del día con duración de pocos segundos o minutos.
Mi propósito es que lo que practiquemos este año deje huella en nuestra memoria y se incorpore de forma definitiva a nuestra vida cotidiana: pequeñas pausas a lo largo del día en la campana de la atención plena, ser consciente de las plantas de los pies al caminar, ser gentil con las puertas y el cambio de habitaciones, prestar atención a los sonidos, aumentar la sensorialidad en nuestra vida mental como forma de pasar más tiempo en el presente y conectado con el mundo externo, pero también ser más consciente de nuestras emociones positivas y negativas, impulsos, el sufrimiento propio y ajeno, o costumbres tan sencillas como la de pararnos a saborear el primer bocado de cada comida.
Espero que las hayamos introducido en nuestro día y que algunas de ellas se queden para siempre en nuestra vida y sirvan como un ancla o asidero para la calma y la conciencia.
- Si tuviera que resumir muy brevemente el método que estamos empleando, usaría la palabra “gradualidad”. Pequeños pasos, casi insignificantes, pero diarios, que nos acercan poco a poco a nuestro propósito a través de la generación de hábitos.
- Si tuviera que integrar el contenido del libro Los tres hábitos que cambiarán tu vida, diría que tras los tres –atención plena, perseverancia y ejercicio físico– subyace un hábito más general o meta-hábito: la capacidad de diseñar y formar hábitos para moldear nuestras vidas y tomar las riendas de nuestra existencia.
¿Qué ha sido lo mejor de estos tres meses pasados?
La participación a través de comentarios, sus experiencias y ánimos de todos los que han decidido desarrollar la atención plena a través de este curso. He aprendido mucho de todos los lectores y participantes; también me han motivado a seguir hacia delante a pesar de las desganas ocasionales o la sensación de que el progreso era difícil o muy lento.
A todos los que han participado públicamente y todos los que han estado, semana a semana o de manera intermitente, leyendo los artículos, probando prácticas y permaneciendo en silencio junto a nosotros, mi más sincero agradecimiento. Gracias.
¿Y ahora qué?
Tenemos por delante tres “reencarnaciones” o trimestres en las que seguiremos con el plan marcado al principio del año:
- 2ª reencarnación (abril – junio): hábito de la perseverancia y la autorregulación. Hacer lo que tenemos que hacer en el momento en que hay que hacerlo, sin importar cómo nos sintamos. Mañana lunes comenzamos el curso de perseverancia, al que ya os podéis apuntar oficialmente en la pestaña correspondiente de este blog.
- 3ª reencarnación (julio – septiembre): hábito del ejercicio físico. Convertirlo en una parte consustancial de nuestra vida, igual que el respirar.
- 4ª reencarnación (octubre – diciembre): consolidación de los tres hábitos que cambiarán nuestras vidas y perfeccionamiento del metahábito de creación de hábitos.
Aunque hayamos acabado el curso de atención plena, no hemos acabado el entrenamiento de la atención plena. Al contrario, integraremos lo aprendido sobre la atención plena con el nuevo hábito y seguiremos desarrollando la plena presencia en nuestras vidas con prácticas adicionales.
Esto ha sido solo el comienzo. Lo mejor está por llegar. Allá vamos.
En un próximo correo enviaré a los suscriptores de nuevo el test de atención plena para que si lo deseas puedas comparar tu puntuación inicial de enero y la de abril. Yo prefiero esperar a final de año. Pero tú puedes hacer lo que creas más conveniente.
