Pasos diminutos

En la presentación de la primera misión de el curso de perseverancia, mirando el plato (=permanecer dos minutos delante de la comida sin probar un bocado), he establecido como criterio de éxito que logres cumplir la misión una sola vez en todas las comidas de la semana.
Por supuesto, cuantas más lo hagas, más puntos, pero nuestro criterio de éxito es mínimo: una sola vez en 21 comidas (desayunos, almuerzos o cenas).
A algunos les parecerá ridículo. Dirán que los subestimo y pensarán que vamos demasiado lento.

 

Un pequeño paso....

¿Pecamos de poca ambición?

No hay que confundir la gradualidad con  poca ambición. Somos ambiciosos en el largo plazo, pero realistas y precavidos en el corto plazo. Es mejor dar un pequeño paso en la dirección correcta y consolidar lo aprendido que intentar abarcar mucho en poco tiempo y olvidarlo en pocos días.
Los pequeños pasos iniciales nos ayudan a vencer la incomodidad que todo cambio supone; también evita que se active nuestro sistema de alerta. Más adelante, podremos aumentar la intensidad de la práctica o la dificultad de nuestras misiones o desafíos.
Todo suma, todo se acumula.