Anuncio del proyecto Silentud

Siguiendo el espíritu de apasionada experimentación que caracteriza a este blog, anuncio el inminente inicio del proyecto Silentud.

Idealmente, y sí, ya sé que no se debe empezar una frase con un gerundio y menos con un adverbio acabado en mente; idealmente, digo, este proyecto tendrá un principio, pero no un fin predeterminado ni siquiera un fin probable; es más, quizá se trate de un área o centro de gravedad permanente que informe a partir de ahora mis decisiones, acciones y criterios de actuación. Por tanto, vocación de permanencia. No es un proyecto que se pueda completar o que deba completarse.

“Frosty February” by LukeAndrew94 is licensed under CC BY-ND 2.0

La silentud es una combinación de silencio y lentitud. Son dos conceptos que van de la mano, que están implícitos y son telón de fondo del entramado, temas y argumentos del minimalismo existencial.

Si me preguntaras por dos áreas donde puedo y podemos mejorar casi todos, te respondería casi inmediatamente, sin dudar, que en la capacidad de mantenerme en silencio y de saborear los frutos del tiempo y el espacio mental vacíos; asimismo, y como consecuencia, en el cambio de ritmo hacio un tipo de vida más lento, pausado, menos ansioso, menos reactivo, donde es el espíritu el que se adapta al ritmo de las cosas y no al contrario.

De las personas que no tienen nada inteligente que decir, las que menos me desagradan son las que se mantienen en silencio. Es decir, yo me desagrado un poco menos cuando digo nada o casi nada. Y el que nada no se ahoga.

Las metas de este proyecto, lentitud y silencio, pueden conspirar contra mi disposición a escribir y relatar los avances que haga: ciertamente, silencio significa hablar menos, verbalizar menos, escribir menos, permitir llegar a conclusiones sin deliberar minuciosamente; ciertamente, lentitud implica hacer menos y en más tiempo, no tener prisa por hacer, por escribir, por comentar, no estar sometido a calendarios de publicación ni a hitos u objetivos.

Así que los resultados visibles para los lectores habituales de este blog serán escasos o muy escasos; ¡quizá hubiera hecho bien en no anunciar nada en este blog, olvidarme de dar pistoletazos de salida hacia metas que no existen o a las que nunca se puede llegar, y seguir escribiendo de cuando en cuando, sin miedo al silencio de meses y años! (las exclamaciones no son propias de este blog ni de cualquier minimalista existencial que se precie, pero, como diría el gran Rafael Sarmentero, ¿quién soy yo para criticarme?)

Festina lente (Apresúrate despacio)

Aunque bien mirado, en un proyecto lento y silencioso como este, la escasez de letras y de acciones quizá sea la característica más potente y efectiva. El silencio es persuasivo y la lentitud no solo necesaria sino también productiva, catalizadora del cambio, aceleradora de revelaciones e iluminaciones. Cuanto menos hable y menos haga, o haga más lentamente, más tiempo y espacio disponible habrá para quien persiga los frutos de la silentud y quiera estar en silencio e ir más despacio.

 Quiero ser una partera de tus acciones e inacciones, sobre todo de tus espacios vacíos y silencios.

Pero basta ya de palabrería, ¡el silencio es elocuencia!, y cuando no se puede mejorar, es regla de oro callar.

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