Soy un don nadie

El reto más difícil es ser tú mismo en un mundo donde todos intentan hacer de ti alguien distinto.
—E.E. Cummings

Ahora que me lo he reconocido, quizá pueda empezar a vivir. No necesito impostar lo que no soy o lo que quiero ser o lo que quieren que sea. Soy libre para cometer cien errores sin pestañear y expandir mi ridículum vitae. Como soy un don nadie, nadie espera nada de mí, y si lo esperan, peor para ellos. Soy un don nadie, con ene minúscula. Ser nadie con minúscula te convierte en ligero y lo que es ligero y se toma a la ligera se eleva.

 

‘Hot choices’, por kool_skatkat en flickr: https://flic.kr/p/m4wya

 

Qué paz levantarse por la mañana y ser un don nadie que puede ir a cualquier parte. No soy irreemplazable ni indispensable,  pero tampoco soy pieza de recambio cambiable. No hay nada que temer, ya no hay un yo ideal al que parecerse o al que rendir tributo o pleitesía. Soy invisible, nadie me reconoce o desconoce. Y si quiero dejar de ser invisible, ya sé cómo lograrlo. Nadie me espera al final de mis acciones. Si soy un don nadie, todos contentos.

nadie soy perfecto.