Bandeja de entrada de correo virginal
No hay nada más bello y calmante en el mundo del trabajo, que genere mayor sensación de paz, que una bandeja de correo vacía. Para lograrlo, hay que seguir tres reglas fanáticamente:
- No selecciones el correo buscando el título más atrayente; léelo de manera secuencial.
- Después de leer un correo, procésalo inmediatamente. Jamás dejés un correo ya leído en la banda de entrada.
- Procesa el correo de una de estas maneras: A)Elimínalo B) Archívalo. Si puedes necesitarlo como referencia futura.C) Si se deriva una acción del correo:
– Si la puedes hacer en menos de dos minutos, hazla. Aplicas la regla de los dos minutos de David Allen.
– Si va a llevar más de dos minutos y no tienes tiempo, apunta la acción que se deriva en tu lista de cosas que hacer o calendario (si tiene fecha fija).
En todos los casos, elimina inmediatamente el correo de la bandeja de entrada o archívalo.
En el caso de correos largos –por ejemplo, de artículos a blogs a los que estés suscrito– decide rápidamente si te interesa el tema y archiva en tu lista de lecturas o bien elimina implacablemente.–
Esto es todo; si eres capaz de seguir estas tres reglas, disfrutarás de una bandeja de correo impoluta y habrás dado un paso más en la aerodinamización de tu existencia.
