Vamos a considerar la idea de salud en sentido amplio: físico, mental y social, al igual que hace la OMS, Organización Mundial de Salud: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.»
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Por un lado, con esto evitamos el reduccionismo médico, al considerar la mente, las emociones y el intelecto, y su relación con el cuerpo; y por otro, lo unimos al componente social, porque somos seres sociales. Así añadimos el componente ecológico humano. Todos estos componentes están relacionados e influyen unos sobre otros.
Podríamos ir más allá y añadir también la armonía con el medio ambiente y la sostenibilidad de nuestro sistema de vida para así adoptar un enfoque plenamente ecológico. Por razones de simplificación, y porque desde un punto de vista personal es un factor mucho menos controlable y requiere la acción política, no lo tendré en cuenta al exponer los 4 pilares de la salud.
Son los siguientes:
- Sueño
- Alimentación
- Ejercicio físico
- Socialización
Creo que hay un amplio consenso en que con estos 4 elementos en niveles adecuados se puede promover adecuadamente la salud.
Los identifico para que nuestras acciones, planes y estilos de vida los tengan suficientemente en cuenta. Si falla cualquiera de ellos, la salud se resentirá. La salud es como una mesa con cuatro patas, y necesita de las cuatro. Estos 4 factores actúan sinérgicamente; es decir, aumentan el efecto gracias a sus interacciones.
Obvio, diréis. Sí, muy obvio, pero la mayoría de la gente no vive de acuerdo a estas obviedades. Un minimalista existencial no desprecia las verdades porque sean obvias, sino que busca las esenciales y a partir de ahí construye.
En sucesivos artículos, definiremos reglas simples que nos permitan fortalecer adecuadamente cada uno de esos pilares y promover la salud en el sentido amplio en el que hemos hablado.