Revisión curso de salud minimalista

El curso de salud minimalista ha sido verdaderamente minimalista. Diez retos en once semanas:

Obviamente, en un curso de once semanas no podemos dar la vuelta completa a nuestro estilo de vida, ni  tampoco  tocar algunos temas importantes. Sin embargo, creo que sí nos hemos hecho un poco más conscientes de cuáles son los pilares de la salud (movimiento, sueño suficiente y saludable, alimentación y conexión social) y hemos dado importantes pasos para mejorar en todas esas áreas.

 

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‘kill, kill, kill for inner peace and mentald health’, por postbear eater of worlds en flickr: https://flic.kr/p/ei4oYJ

 

He procurado elegir los retos que convertidos en hábitos pueden tener  más repercusión en la salud;  para ello busqué el asesoramiento de Luis Andés, Esto no es comida y Robert Sánchez, de Escucha Tu Cuerpo. Estos han sido nuestros consejeros y las personas en las que me he inspirado para el curso.

En la cuarta reencarnación,  seguiré haciendo referencia a sus blogs, artículos y libros, porque en ellos podréis seguir desarrollando y completando lo practicado en estos tres primeros meses.

La opinión de un médico-neurólogo

Para corroborar y completar mis intuiciones sobre los pilares de la salud y las mejores prácticas y hábitos que podemos incorporar a nuestras vidas, pedí una lista a mi gran amigo Antonio, médico-neurólogo y una de las mejores personas que nunca he conocido. Él me dio una lista de quince. Estos son:

[…] Van quince, no son originales pero tienen base neurológica. No siguen ningún orden:

  1. Hacer ejercicio físico, andar, previene el deterioro cognitivo más que la actividad cognitiva.
  2. Comer bien, importa qué comes, cuándo lo comes y cómo lo comes.
  3. Dormir. Dormir no es un lujo ni una enfermedad ni una pérdida de tiempo, es vida.
  4. Cotillear, ser social, relacionarse con otros, evitar la soledad.
  5. Ser altruista, hacer el bien.
  6. Ser optimista, sonreír, evitar la depresión.
  7. Viajar, o planificar viajes, da igual dónde ni con quién.
  8. Meditar, sin implicaciones religiosas.
  9. Aprender, sobre todo lenguajes nuevos (música, matemáticas, deportes, juegos).
  10. Manejar el estrés, no evitarlo, mucho o poco son perjudiciales.
  11. Tener proyectos a largo plazo, planes viables, aunque nunca se realicen.
  12. Quererse a uno mismo.
  13. Tener curiosidad, preguntar siempre el porqué de todo.
  14. Ser inconformista, crítico, pensar todo, que tus opiniones sean tuyas, que puedan cambiar.
  15. Tener fe, creer en algo, en algún proyecto común.

 Creo que casi todos podríamos estar de acuerdo con estos consejos. No son “originales”, como dice Antonio, pero es que en materia de salud no necesitamos originalidad, lo que necesitamos es sensatez, sencillez en la puesta en práctica y capacidad de hacer lo correcto a pesar de las presiones ambientales y el ruido informativo que envuelve todo lo relacionado con la salud.

Lo que quizá sí que me ha sorprendido un poco de la lista de Antonio son la cantidad de  elementos que no se relacionan habitualmente con la salud: “Tener fe, creer en algo, en algún proyecto común”, «Quererese a uno mismo, “Tener proyectos a largo plazo”, “Tener curiosidad, preguntar siempre el porqué de todo”, “Ser inconformista, crítico, pensar todo, que tus opiniones sean tuyas, que puedan cambiar”, “Ser altruista, hacer el bien”  y “Ser optimista, sonreír”.

 

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‘Happiness’, por Moyan Brenn en flickr: https://flic.kr/p/nMmBGs

 

Siete de sus consejos tienen que ver con la actitud ante la vida y el carácter moral. Es llamativo. No estoy seguro de que todos ellos nos hagan vivir más años o en mejores condiciones físicas, pero lo que tengo claro es que todos ellos hacen que la vida merezca ser vivida.

 Gracias por tu aportación, Antonio.

Conclusiones

  • La elección de los retos de este curso siguió un principio recurrente del minimalismo existencial: la regla del  80/20; es decir, elegimos unos pocos elementos que combinados pueden tener la máxima repercusión.
  • Los pilares de la salud son: sueño reparador, movimiento en nuestras vidas, alimentación adecuada y conexión social en sentido amplio.
  • El cuello de botella de la mejora en la salud no es el conocimiento. El conocimiento no suele ser el problema. Muchas de las cosas que tenemos que hacer son de sentido común. El cuello de botella está en aplicar lo que sabemos en nuestras vidas diarias con los recursos disponibles.
  • La solución no está en  leer muchos más libros, conocer más sobre fisiología humana o encontrar la dieta o el sistema de entrenamiento perfecto. Lo mejor es enemigo de lo bueno.
  • Para convertir el conocimiento y las buenas intenciones en acción necesitamos capacidad de autorregulación, perseverancia y, algunas veces, coraje.
  • El bucle de aprendizaje empieza siempre por la conciencia. Si somos conscientes de nuestro cuerpo (si escuchamos nuestro cuerpo, como diría Robert Sánchez), de  nuestro comportamiento y de nuestras intenciones podemos tomar mejores decisiones y adaptar nuestra conducta ante las circunstancias cambiantes. Nuestro entrenamiento en atención plena nos será muy útil.
  • Gran parte de los consejos para una buena salud son por la vía negativa: no duermas poco, no comas mucho, evita el azúcar, no te quedes parado, no te aísles del mundo. Es decir, nuestra meta no está tanto en hacer cosas complicadas, difíciles y sofisticadas como en  evitar los grandes errores de comportamiento.
  • La simplicidad es una de las claves de la salud. Porque lo sencillo tiene más posibilidades de recordarse y de ejecutarse. Y porque evita que nos aneguemos en un mar de ruido informativo.

Durante la última reencarnación del 2014 (cuarto trimestre) seguiremos incorporando nuevos retos de salud, recordatorios de buenas prácticas y artículos que favorezcan hábitos y actitudes vitales saludables.

Lo mejor está por llegar.