En el último artículo aprendimos a conjugar el verbo «talentear».
A diferencia de lo que pensabas, talento no es un sustantivo, ni una cosa ni un nombre abstracto; es un verbo, una acción.
Estamos saturados de la palabra talento. Yo estoy saturado con la palabra talento: “Zutano tiene talento”. “Hay que gestionar el talento”. “Hay mucho talento en este equipo”. “Tenemos que desarrollar a los jóvenes talentos”.
Mierda de vaca. El talento no es sustantivo, no es una sustancia o materia prima de la que están hechas las personas. El talento no es más que una etiqueta que se pone a la gente y la clasifica: “Tiene talento”.
Tampoco es un adjetivo: “Es un tipo talentoso”. No es una cualidad que se tiene o no se tiene. No es como el color de la piel o la altura. Es estúpido decir de alguien que es talentoso.
Pero entonces… si alguien no tiene talento, ni es talentoso… ¿qué decimos cuando alguien es bueno en algo, cuando tiene una actuación destacada, cuando es excelente?
Te equivocas de nuevo: nadie es bueno en algo en absoluto, nadie es excelente más que en comparación y eso no tiene nada que ver con el talento; si destacas no lo haces por alguna cualidad fantasmal con la que los dioses te ungieron: si destacas lo haces porque has hecho mejor algo con respecto al grupo de referencia en un momento dado. Nadie es bueno siempre, lo es en un momento dado, en una circunstancia particular, con un marco de referencia específico y para un observador determinado. Solo puede decirse que alguien es bueno en algo o hace algo bueno en un instante, no en un periodo de tiempo.
Si no puedes evitarlo, podrías usar el gerundio del verbo ser o tener , nada más: “Está siendo/teniendo talentoso-talento” (aquí-ahora-enestecontexto-desdemipuntodevista-enestascircunstancias).
¿Entonces?
Entonces te conmino a que dejes de usar las palabras talento y talentoso. Si alguien ayer hizo algo que te sorprendió y tuvo buenos efectos o logro sus metas con especial gracia, di que “talenteó”, no que es talentoso o tiene talento. Porque lo que hiciera ayer no lo está haciendo ahora y no necesariamente lo va a hacer mañana. ¿Capisci?
¿Por qué?
Porque talento es un verbo: yo talenteo, tú talenteas, él talentea… ¿eres duro de oído?
Es una palabra que se emplea para designar acciones, no esencias, no la naturaleza intrínseca de una persona, no la sustancia, ni siquiera una cualidad permanente que dure más allá del momento de la acción.
Ah, y cuidado, tampoco digas de alguien que es un tío grande, un crac, mucho menos un genio (excepto si se trata de Rafael Sarmentero), ni que está tocado por la mano de los dioses,
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Espero haber talenteado un poco con este artículo.