Quinta semana: observa el sufrimiento

A lo largo de la semana presta atención al sufrimiento o la tristeza en todas sus formas, tanto en ti como en los demás. No solo el sufrimiento obvio o intenso, como en el caso de la pérdida de un ser querido, también el más callado o sutil, el cansancio, un gesto de tristeza, una mirada, una forma de andar levemente abatida, el temblor o debilidad
en la voz.

La muerte mata, la vida hiere

Si te fijas, verás que en el día a día hay muchas posibilidades de observarlo en ti y en los demás. Lleva contigo una tarjeta con la frase “Observa el sufrimiento”. Te volverás más sensible a tus emociones y sabrás cuando tus niveles de energía son bajos. También desarrollarás una mayor empatía hacia el sufrimiento ajeno y quizá una actitud más compasiva. Este ejercicio nos saca del ensimismamiento y nos hace más conscientes de
las necesidades de otras personas. La conciencia de este dolor o este sufrimiento propio y ajeno también hará que inicies caminos para atenuarlo.