Una aplicación asesina es un programa tan exitoso que resulta ser el valor central de una tecnología más amplia.
[…] En la terminología del marketing, una aplicación asesina (comúnmente abreviada como «killer app») es cualquier programa de ordenadores que es tan necesario o deseable que resulta ser el valor central de una tecnología más amplia, como el hardware del ordenador,una consola de juegos,un lenguaje de programación, una plataforma de software o un sistema operativo.
Fuente: Wikipedia.
Un ejemplo puede ser un juego de ordenador tan adictivo y brillante que justifica por sí solo la compra de la consola. Si hablamos de Internet, un navegador es la aplicación asesina que aporta un gigantesco valor a la red informática sobre la que funciona.
En otras palabras, los consumidores comprarían el hardware (usualmente mucho más caro) solo para poder hacer correr la aplicación. Una aplicación asesina puede aumentar sustancialmente las ventas de la plataforma en la que corre.
Mi aplicación mental asesina
¿Cuál es mi «killer app» para este año?
Escribir 500 palabras todos los días del año sin excepción en régimen de escritura libre.
Lo diré claro: si no tuvieras un cerebro, sería bueno que te compraras uno solamente para poder instalar esta aplicación asesina; cuenta con una tradición de 10.000 años y ha permitido generar y transmitir los productos de la cultura humana.Hoy en día es más fácil que nunca escribir ya sea en formato físico o electrónico. Ya no tienes que inscribir en tablas de arcilla, pintar sobre papiros o economizar papel.
¿Por qué es tan importante el escribir?
La lectura proporciona conocimiento; la conversación, agilidad mental y reflejos; la escritura, precisión y estructura.
Escribir te proporciona una forma sencilla y rápida de acceder al tesoro que se esconde en tu mente.
Primero, tienes que hacer un esfuerzo de movilizar el saber que tienes almacenado en forma de experiencias y recuerdos. En el mismo esfuerzo de recordar datos o experiencias asociadas al tema sobre el que estás escribiendo, estás reforzando las asociaciones y mejorando la misma memoria. En el acceso a tu mente, no sólo recuperas, también construyes.
Segundo, creas estructura y orden: no solo has fortalecido las asociaciones sino que has creado algunas nuevas y has creado conocimiento, has hecho emerger lo que sabías y has organizado tu conocimiento. La escritura libre, en la que escribes sobre un tema partiendo solo de las emociones y recuerdos que van surgiendo, es una especie de brainstorming (tormenta de ideas) contigo mismo.
Fundamentalmente, escribir es un ejercicio de recuperación, de creación y de conciencia. Te puedes sorprender de todo aquello que sabías y puedes hacer que aparezca nuevo conocimiento. Algunos escritores dicen que escriben para saber lo que piensan. Cuando le preguntaron a Saul Bellow cómo se sentía después de ganar el Premio Nobel, respondió: «No lo sé. Aún no escribí sobre eso.«
Propósitos particulares de la escritura
Las funciones de la escritura son muchas, ya escribas un diario, un blog, o sobre un tema de interés. Yo empleo la escritura con varios propósitos:
Escritura de blogs. Todos los días, publique o no, escribo un artículo de al menos 500 palabras para alguno de mis blogs . Este es uno de mis propósitos para el 2013 y la manera que tengo de hacer operativa mi intención de convertir a la escritura en mi aplicación asesina.
Cuadernos de bitácora de los proyectos que emprendo. Son diarios en los que, a la manera de un capitán de barco, comento los sucesos del día, considero el rumbo tomado y sus desviaciones, y registro mis estados de ánimo a lo largo de la duración del proyecto.
Diario personal. Escribir en él es una forma de dar consistencia a las sombras interiores, de capturar el mundo subjetivo y emocional, y, en el proceso, hacerlo más comprensible. Incluso tiene efectos terapeúticos: como dicen los budistas y los psicoanalistas, la conciencia es el camino hacia la liberación. Al menos lo es hacia la clarificación.
Hay muchas otras maneras de introducir la escritura como aplicación mental asesina en tu actividad cotidiana:
- Al final de una reunión, escribir una pequeña acta con las conclusiones obtenidas, los siguientes pasos y los responsables de ellos. Sea oficial, para uso del equipo o para simple uso personal, es una manera de dar consistencia a lo hablado y acordado; es la mejor manera de que las «palabras no se las lleve el viento».
- Pequeños informes de avance de los proyectos en curso, tanto en el ámbito laboral como en el personal.
- Resúmenes de los libros que vayas leyendo. Aquí podrías aplicar la regla del 3+3+3 del aprovechamiento de la lectura.
- Síntesis de las presentaciones a las que acudas. Al final, cualquier evento, conferencia, charla, exposición puede quedar reducida a unas pocas ideas dignas de considerar y unas pocas acciones que hacer inmediatamente o en un futuro próximo.
- Recopilación, agregación y resumen de notas dispersas. Lo puedes hacer con respecto a tus notas sueltas en cuadernos, tus apuntes de clase o plasmando en papel un conjunto de ideas sueltas y emociones sobre un tema que te preocupe u ocupe.
A semejanza de una aplicación informática, la escritura como aplicación mental asesina puede tener algoritmos o procedimientos más eficaces o eficientes que otros; de esto hablaremos en sucesivos artículos.
Pero lo más importante que tienes que recordar es que escribir –sea haciendo resúmenes, tomando nota de tus pensamientos, escribiendo artículos de blog, diarios o informes– es la mejor manera que tienes de acceder a tu mente y de comunicarte contigo mismo. Es además una forma de creación, de generación de ideas y de asociaciones.
Puede que pienses que tú no eres del tipo de persona que escribe, que no tienes habilidades literarias o que se te da mal escribir. No importa.
Escritura libre
Lo fundamental es que escribas en un régimen de escritura libre, en el que el énfasis está en generar ideas y asociaciones y ponerlas en forma de frases y párrafos, pero sin prestar mucha atención a la forma, la ortografía o la gramática; si te preocupa (y debería preocuparte) ya aprenderás a escribir según las reglas con el tiempo. Pero ahora la clave es que escribas de manera regular y que exteriorices parte de lo que hay en tu cerebro.
Un ejemplo personal de escritura libre lo tenéis en este blog; normalmente no publico las primeras versiones pero en Por qué no escribo más en este blog sí lo hice.
Un defensor y evangelista de la escritura libre es Bernardo Munuera (alias Blumm) en su blog La manía de Leer. Bernardo explica mejor que yo la ventajas de la escritura libre. Y en su mismo blog predica con el ejemplo en su artículo seminal Ni una más, ni una menos, 750 palabras.
Mi promesa
Te prometo que si escribes durante 365 días todos los días ininterrrumpidamente un número mínimo de palabras (por ejemplo, 100, 500, 750 o 1000) sacarás un partido insospechado de tu cerebro y te alegrarás de tener uno.
Si no, yo te devuelvo tu dinero y tú cambias de cerebro.
