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Compromiso público:
Desde hoy 15.8.11 y hasta el 31.12.11, elimino de mi vida la TV, la radio y los periódicos.
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Recompensa
Si alguien me ve hojeando un periódico, viendo la TV sentado en un sofá o escuchando la radio en mi casa o en la calle con unos pequeños auriculares, basta con que me lo haga notar para recibir una recompensa de 25 euros. La segunda y sucesivas veces que me avise de la transgresión de mi compromiso, serán 50 euros.–
Propósito
Reducir el nivel de infoxicación. Liberar recursos de tiempo y atención para usos más provechosos. Aumentar el nivel de energía. Asumir un ritmo más pausado, deliberativo y contemplativo.–
Contexto de la decisión
En un artículo anterior hablé de los peligros de la infoxicación o la ansiedad generada por el exceso de información y la necesidad de practicar la ignorancia selectiva. El intento de beber de las fuentes disponibles de información es parecido al intento de beber de una manguera de agua a presión.
Soy un ser ávido de novedad y de noticias, busco cantidad y variedad de información constantemente. Soy especialmente vulnerable a la infoxicación; incluso, creo que me expongo a los medios de comunicación de masas como medio de calmar la ansiedad o regular las emociones.
En la sociedad actual, la publicidad, los medios de comunicación, la industria de la diversión y el entretenimiento pugnan por nuestra atención, que es el principal recurso escaso.
Los impactos de información a los que estoy sometido no siempre están alineados con mis propósitos y metas principales. De hecho, la mayor parte del tiempo son una distracción o desviación. Mis intereses actuales son lo suficientemente especializados como para que la información de los medios de masas no tenga valor para mí.
Estar completamente abierto a la información que viene del exterior ha dejado de ser adaptativo. Hay un tremendo nivel de redundancia y de ruido. Es esencial establecer filtros.
Si ocurre algo verdaderamente importante, como una guerra, un cambio de gobierno o un descubrimiento científico revolucionario, me enteraré igualmente a través de conversaciones o comentarios.
En el pasado, practiqué un experimento de ayuno informacional de una semana con buenos resultados. Espero que los beneficios observados se repitan y que sea capaz de consolidar mi frugalidad en materia de información.
