TMI.Tarea Más Importante del día.

 Es una herramienta minimalista del sistema de organización personal.  Supone una simplificación, cuasi-eliminación, de la lista de Cosas que hacer o el sistema de prioridades ABC u otros sistemas más complejos. La idea está extraída de Babauta, el autor de The Power of Less, uno de los Top 10 de mi biblioteca minimalista.

Por la mañana o por la noche el día anterior,  pienso en la acción que realizada me acercaría más a mis objetivos o haría avanzar más mis proyectos. Al comienzo del día y antes de hacer nada realizo esa acción  o tarea más importante del día.  Esto supone una aplicación extrema del Principio de Pareto o regla del 80/20. Supone centrarse en lo esencial.  De entre toda la cantidad de posibles cosas que hacer se elige una, y entonces nos centramos en ella hasta que quede concluida.

Si durante la revisión semanal hemos fijado las Cinco Grandes  Rocas de la semana será más fácil hacerlo. A su vez, estas cinco rocas de la semana habrán de estar elegidas buscando el máximo impacto en términos de hacer avanzar el proyecto o  proyectos, que no deberían ser más de dos, en todo caso  nunca más de tres, so pena de encaminarnos  hacia la dispersión.

Se puede considerar la TMI como el equivalente diario de la Gran roca semanal. Su tamaño ha de ser razonable; ni muy pequeña, para que permita obtener algo significativo; ni muy grande, para que no termine ocupando todo el día. Ha de definirse en términos de un resultado visible y definido.

Esa  TMI se puede escribir en un post-it y tacharla cuando se concluya, para obtener sensación de logro.  Sólo después de haber realizado esta TMI considero otras acciones. Cuando concluyo la acción me tomo un descanso o realizo una acción de carácter más rutinario o administrativo después del sprint que supuso realizar esa acción. Así implemento el “Paradigma del velocista”.

 Durante el día, surgirán en mi mente cosas que hacer e incluso urgencias. Para que no se conviertan en UPA’s que me distraigan, tomo nota de ellas en la parte posterior del post-it y las voy realizando en los espacios libres entre las TMI del día, o bien, si no hay posibilidad de hacerlas en el día las paso a mi lista general de cosas que hacer.  En todo caso, he despejado  mi “escritorio mental” de distracciones.

Después del descanso o la acción sencilla o administrativa,  pienso  en la siguiente TMI del día, que realizada me acercará a la realización de mis  objetivos o al avance de mis proyectos,  y repito la secuencia durante el resto del día.