Revisión tercera semana experimento desconexión digital

Hemos completado la tercera semana de nuestro experimento de desconexión digital. 

Paso a registrar mis resultados y luego los de Verónica, Melisa y Cristina (el burro delante para que no se espante).

Homo Mínimus

Esta semana ha sido parecida a la anterior. He respetado las horas de trabajo (8am – 8pm):

2019-06-23 20_29_58-RescueTime - Your Weekly dashboard

El resultado parece algo peor porque el martes entré en YouTube, pero fue por motivos de aprendizaje, no de ocio, así que las estadísticas son todavía mejor de lo que parecen.

Tengo catalogado YouTube como entretenimiento y en la versión gratuita de Rescue Time no me permite distinguir entre videos de youtube de entretenimiento y videos de aprendizaje o de trabajo.

En cuanto al shabbat digital, he vuelto a cumplirlo, no encendí el ordenador durante 25 horas (desde las 9 pm del viernes a las 10 pm del sábado) :

2019-06-23 20_28_53-RescueTime - Your Daily dashboard

Melisa

Esta semana medí mi tiempo diario de uso del teléfono y no he superado la hora y media, ni siquiera durante los dos días feriados. Sigo intentando limitar la entrada a sitios web sobre noticias y similares. Esta semana estuve bastante autocontrolada, con excepción de una tarde en que usé mi tiempo de descanso para perderme en la web.
Me siento con fuerzas para afrontar la última semanita del desafío.

Creo que todos firmaríamos una hora y media de teléfono a la semana (bueno, yo no, porque no tengo smartphone y soy un ser de luz, pero me gusta empatizar con los mortales minimalistas que todavía no han alcanzado el satori).

¡Enhorabuena!

Nota: leí mal, entendí que era una hora y media semanal. Supongo que es muy difícil para la mayoría de la gente usar tan poco el teléfono.

Nota2: me pregunto cuánto será el uso diario del ciudadano medio.

Verónica

Esta semana he estado fuera de mi ambiente así que no puedo valorarla de igual manera que las anteriores. Estoy en casa de mis padres y no hay wifi, lo cual ayuda cuando estoy con el ordenador. El móvil no lo he usado demasiado para mi propio entretenimiento, ha sido más bien para consultar lo que mis padres querían que les buscase. Así que en tema desconexión estoy contenta.

El ambiente distinto distorsiona los resultados, no es lo mismo estar en el entorno controlado y predecible de tu domicilio que de viaje, en otra casa o de vacaciones.

Verónica hace un comentario y una pregunta muy interesantes al final de su resumen de la semana:

Eso sí, me he dado cuenta de que al final, la “necesidad” de estar entretenida me puede acabar llevando por otros derroteros.

Entiendo que Internet y los smartphones tienen una potencia increíble para succionar nuestra atención, pero siempre han existido lo que se consideran entretenimientos que no aportan mucho, que tienen capacidad de enganchar y que no nos llevan a dedicarles más tiempo del que quizás planeamos. Estos días he estado leyendo un poco compulsivamente porque me he enganchado a una serie de libros y el hecho de querer saber lo que va a ocurrir en la historia me ha hecho pasar mucho tiempo del día inmersa en su lectura. (Eso y quizás también el estar en otro ambiente en el que la rutina cambia.) ¿Consideráis que pueda ser, al final, una actitud parecida a pasar el tiempo viendo vídeos en Youtube o saltando de Instagram a Facebook en bucle?

Respondo a tu pregunta (y los lectores podéis responder también a Verónica en los comentarios de este artículo):

Sí, creo que es parecido, pero la diferencia es que los libros generan menos adicción (quitando a Don Quijote y otros). Yo he eliminado gran parte de las adicciones digitales, pero me sorprendo de cuando en cuando acumulando libros, leyéndolos compulsivamente, pasando de unos a otros.

Estoy contigo que la “necesidad de estar entretenidos” y la poca tolerancia con el aburrimiento o con el “que no pase nada” o con “el aguijón de los propios pensamientos” nos lleva a buscar una salida escapista.

Dicho esto, todavía hay grados: engancharse a Harry Potter o a ‘En busca del tiempo perdido’ no es lo mismo que engancharse a la bebida, las máquinas tragaperras o los programas del corazón en televisión.

Reconozcamos que somos humanos y propensos a las adicciones.  La conciencia, como bien sabemos, es el principio (pero no la garantía) de la liberación.

Cristina

Cristina tiene controlado ya Twitter, supongo que ayuda que anunciara en Twitter que no se conectaba en un mes; pero todavía tiene dificultades con YouTube:

Sigo sin entrar en Twitter ni sentir necesidad de ello. Con YouTube, en cambio, es otra cosa. Es mi evasión favorita. Esta semana no aguanté hasta el viernes. El jueves por la noche, notablemente cansada, entré para distraerme durante 42 minutos.

Los fines de semana alterno el tiempo productivo ante el ordenador para estudiar y el uso plataformas altamente distractoras (durante menos tiempo) para descansos. Ahora la aplicación Rescue Time me ayuda a tener datos objetivos para tener un rastro fidedigno del tiempo que paso online.

Considero  que RescueTime para ordenador de sobremesa o portátil  y la aplicación para smartphone que nos recomendó Melisa, QualityTime, o Siempo, son herramientas fundamentales para desarrollar la conciencia y enfrentarnos a nuestros hábitos.

Hay una gran diferencia entre pensar que quizá estás demasiado en tu teléfono que saber con certeza que hoy consultaste 128 veces el móvil y que pasaste 15 horas y media en toda la semana pegado a él.

La parte final del resumen de Cristina es también muy reveladora sobre las razones por las que caemos en comportamientos compulsivos o impulsivos:

Pese a notar más cansancio por falta de ocio y descanso, dado que estudio y trabajo a la vez, no he tenido que llegar a aplicar ninguna medida radical como bloquear determinadas páginas webs ni nada similar. Creo que una vez pasados los exámenes descansaré más de la tecnología y podré hacer una desconexión digital más provechosa los fines de semana.

En periodos de estrés, solemos ser más vulnerables a las tentaciones. Unos se dan a la bebida y otros nos damos a YouTube, la procrastinación, Facebook o Twitter.

A Marc, según relataba en un artículo la semana pasada, le ocurrió exactamente lo mismo que a Cristina: la tensión de los exámenes le hizo caer en un pozo de postergación y consumo digital.

Serie Experimento desconexión digital:

6 comentarios sobre “Revisión tercera semana experimento desconexión digital

  1. Hola, Homo Minimus, no estoy caído en combate, solamente me olvidé de comentar.

    Bien, en mi semana 3, voy a comentar una absoluta obviedad, pero es mi reflexión: actualmente, para mi, es posible disminuir la cantidad de tiempo que paso en el móvil de forma muy substancia (pasar de 3 o 4 horas a 30 minutos) aunque:
    a) puede resultar, con la estructura actual, difícil en ejecución. Me lleva más inconvenientes a nivel logístico que las posibles mejoras que obtengo por otros lados.

    b) no estoy seguro que la métrica más importante a valorar sea, simplemente el tiempo. ¿Porque no valoramos, por ejemplo, las veces que desbloqueo el móvil? Quizás quiero ver una serie en el móvil mientras estoy en casa (en vez de ver la tele o leer un libro, cosa que es totalmente aceptable) y pasar 45 minutos. Esto computa como 45 minutos de móvil, pero es mucho mejor y satisfactorio que 50 veces desbloquear el móvil durante el día para mirarlo durante 30 segundos. Esto serian solo 25 minutos y podría parecer una “victoria”, pero, lo es?

    c) necesito establecer sistemas que sean factibles, útiles, satisfactorios y permanentes. Es difícil, si. Debo dejarme de ideales que siempre tendré una buena relación de autonomía con mis aparatos electrónicos a cada segundo del día? Si. Pero que seguro que puedo hacerlo mejor, también. Ya dije que esta es un tema que quiero continuar explorando, y lo haré. Quiero mantener mi mente abierta, pero intuyo que mi solución no pasa por banear completamente el uso, sino poner un límite real (con reglas estrictas) con un buen uso. Usar las redes sociales tiene unos beneficios y unos perjuicios que van en el mismo pack y se tienen que aceptar, del mismo modo que lo tienen no usarlas. Maximizar los beneficios y minimizar los perjuicios es posible, no está todo en mis manos, pero intentaré hacer todo lo que pueda.

    ¡Nos vemos en la semana 4, HM!

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    1. Hola, Marc, no sé por qué apareces como Anónimo. ¿Pones tu nombre cuando dejas el comentario?
      Muy interesante lo que comentas sobre encontrar una métrica adecuada que no tiene que ser el tiempo de uso. Me gusta lo del número de consultas, creo que quizá sea más adecuada.
      También de acuerdo sobre que no tienen que ser una solución binaria: todo o nada. Pero para mí las soluciones binarias son mucho más fáciles de recordar e implementar ; además eliminan el problema de los límites borrosos y el riesgo asociado de la pendiente resbaladiza y la erosión de las metas. No subestimemos el poder de los medios digitales para quebrantar nuestra voluntad inicial y transformarla. Una buena dosis de humildad, el reconocimiento de nuestra debilidad, es muy necesaria. Somos como David ante el Goliath de la presión social y el diseño digital para generar adicción.

      Si quieres ampliar mi idea sobre el tema de los límites borrosos y la importancia de las líneas rojas, puedes echar un vistazo a este artículo: https://homominimus.com/2014/10/02/la-linea-roja-como-tecnica-de-autorregulacion/

      Saludos y feliz semana.

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